«Vinieron del Cabildo con un policía local, me preguntaron si voy a permanecer en mi habitación, les he respondido que sí, y se han marchado?», así ha explicado Juan Martín Vega, Chema Tante, lo sucedido en la mañana de este miércoles cuando estaba previsto que lo desalojaran de su habitación en el Centro residencial La Dehesa de Santa Cruz de La Palma.
Juan Martín, junto a 19 ancianos que ocupaban habitaciones individuales en la segunda y tercera planta de la Residencia, fueron informados recientemente por el Cabildo de la Palma, de que se les iba a trasladar de inmediato a otras plantas del edificio y al hospital Nuestra Señora de Los Dolores, debido a una obra de reforma urgente, financiada con fondos europeos Next Generation, valorada en seis millones de euros.
Los afectados rechazaron este traslado, por considerarlo una desalojo forzoso de personas mayores de sus habitaciones, sin información suficiente, sin haberles explicado y consultado previamente y sin garantizar alternativas habitacionales dignas.
Finalmente 19 ancianos accedieron a ser trasladados, según aseguran, bajo la amenaza de que, o aceptaban o podrían perder su plaza residencial.
El único residente que se resistió a marcharse, recibió un ‘sorprendente escrito’ de la Consejería de Acción Social donde le había advertido por escrito que o aceptaba el traslado a otro espacio o se le desalojaría por parte de la policía local este miércoles. Lo que finalmente no ocurrió, a la espera de las medidas que en adelante puedan tomar.
Respecto a lo ocurrido, el afectado ha escrito el siguiente artículo:
¿Quién obstaculiza que sirvan para algo los millones del Centro de Alzheimer de La Dehesa, cinco años vacío?
Por: Chema Tante
La consejera de Servicios Sociales del Cabildo de La Palma me acusa de “obstaculizar seis millones para La Palma” por negarme a renunciar a mis derechos legales y por denunciar las presiones que han sufrido otras personas residentes, obligadas a abandonar habitaciones individuales, austeras pero dignas, para ser trasladadas a habitaciones compartidas, destinadas a personas dependientes, con menor intimidad y peores condiciones.
Ante esa acusación, la pregunta es obligada:
¿cuánto costó el Centro de Alzheimer de La Dehesa, terminado y equipado desde hace cinco años, que permanece vacío y sin prestar servicio alguno?
Desde el Cabildo se afirma que el Centro Residencial La Dehesa tiene una ocupación “cercana al 100%”. Resulta llamativo, entonces, que haya sido posible reubicar de manera inmediata a 18 personas en habitaciones destinadas a dependientes. Es decir, existían al menos 18 plazas disponibles hace apenas unos días. A ello se suma la existencia de otras plazas que no están operativas debido a la falta de mantenimiento y de una gestión rigurosa.
La ciudadanía palmera no debe aceptar que se la engañe. Es necesario decir con claridad que esos seis millones de euros, que tanto obsesionan al Cabildo, no van a aliviar a corto ni a medio plazo la grave situación de la dependencia en La Palma.
La reforma de las habitaciones, en el mejor de los casos, concluirá en diciembre de 2026. Después vendrá el equipamiento y, más tarde —quizá años después— la puesta en funcionamiento real. Es exactamente lo que ha ocurrido con el Centro de Alzheimer de La Dehesa: una inversión millonaria, terminada y equipada, que cinco años después sigue sin servir para nada.
Una cosa son los anuncios y otra, muy distinta, los hechos.

