Close Menu
San Borondon InfoSan Borondon Info
  • 🏚 Inicio
  • 💯 Nosotros
  • 📰 Noticias
    • 🎨 Cultura
    • 📈 Economía
    • 🎓 Educación
    • 🌐 Internacional
    • ⚖️ Justicia
    • 🍃 Medio Ambiente
    • 👥 Movimiento Ciudadano
    • 📰 Noticias Política
    • 💓 Sanidad
    • 👨‍👩‍👧‍👦 Sociedad
    • 🏖️ Turismo
    • ⚠️ Corrupción
    • 🔬 Ciencia
  • 👨‍💼 Opinión
    • ❤️ Salud
    • 👥 Política Social
    • 💬 Política Opinión
    • 📰 Medios
    • 🍃 Medio Ambiente
    • ⚖️ Justicia
    • ⚡Energía
    • 🎓 Educación
    • 📈 Economía
    • 🏙️ Desarrollo
    • 🎨 Cultura
  • 🎯 Sala SB
    • 📅 Programación
    • ☑️ Actividades
  • 🎙 Audios de RSB
    • 📻 LA TRAPERA
Facebook X (Twitter) Instagram YouTube
San Borondon InfoSan Borondon Info
Facebook X (Twitter) Instagram
ESCUCHAR ONLINE
  • 🏚 Inicio
  • 💯 Nosotros
  • 📰 Noticias
    • 🎨 Cultura
    • 📈 Economía
    • 🎓 Educación
    • 🌐 Internacional
    • ⚖️ Justicia
    • 🍃 Medio Ambiente
    • 👥 Movimiento Ciudadano
    • 📰 Noticias Política
    • 💓 Sanidad
    • 👨‍👩‍👧‍👦 Sociedad
    • 🏖️ Turismo
    • ⚠️ Corrupción
    • 🔬 Ciencia
  • 👨‍💼 Opinión
    • ❤️ Salud
    • 👥 Política Social
    • 💬 Política Opinión
    • 📰 Medios
    • 🍃 Medio Ambiente
    • ⚖️ Justicia
    • ⚡Energía
    • 🎓 Educación
    • 📈 Economía
    • 🏙️ Desarrollo
    • 🎨 Cultura
  • 🎯 Sala SB
    • 📅 Programación
    • ☑️ Actividades
  • 🎙 Audios de RSB
    • 📻 LA TRAPERA
San Borondon InfoSan Borondon Info
Home»Opinión»Sociedad»Disparos a la luna: muerte a la razón

Disparos a la luna: muerte a la razón

0
By Prensa CCPC on septiembre 1, 2026 Sociedad
Compartir
Facebook Twitter Email Telegram WhatsApp Copy Link

Por: Mario Suárez Rosa 

A lo largo de la historia el miedo se ha usado como una herramienta política. También hay momentos en los que una sociedad, con una preocupación real por un problema, puede dejar de pensar en él y solo reaccionar. La concentración organizada para el próximo 2 de septiembre en apoyo a Ceuta merece, justo por ese motivo, una reflexión.

Que Ceuta necesita apoyo es indiscutible. Sus ciudadanos tienen derecho a exigir seguridad, recursos y una política migratoria eficaz. Lo mismo pasa con los habitantes de El Hierro, Lampedusa, Gran Canaria, Lanzarote, o cualquier otro lugar que haya sufrido, o pueda volver a sufrir, una presión migratoria extraordinaria. Pero pedir soluciones es una cosa. Hacer que la inmigración parezca el enemigo es otra muy diferente. Aquí vale la pena recordar una frase dicha hace noventa años, en uno de los momentos más duros de nuestra historia. El 12 de octubre de 1936, en el Paraninfo de la Universidad de Salamanca, Miguel de Unamuno se enfrentó verbalmente al general MillánAstray empleando una frase que ha quedado para la historia: «Venceréis, pero no convenceréis». Una frase que representa la defensa de la inteligencia y de la palabra frente al grito, la fuerza y la intimidación. Quizá eso es justo lo que necesitamos hoy. Pensar antes de gritar.

Porque la historia muestra que el miedo puede volverse fácilmente un producto político. En esa España de 1936, la violencia en las calles, las provocaciones y la propaganda hicieron crecer el enfrentamiento. Hubo atentados, tiroteos, incendios y asesinatos. La prensa de cada bando usó los hechos para crear relatos políticos opuestos. En ciertos relatos y testimonios sobre aquel Madrid, también se ha contado que algunos grupos acomodados hacían disparos al aire por la noche. Querían crear una sensación de inseguridad que luego la prensa conservadora pudiera usar como prueba de que el Gobierno ya no controlaba las calles. Aunque conviene ser prudentes con esta afirmación —pues no existe base suficiente para presentarla como una práctica generalizada de «los ricos de Madrid»— sí es importante recordar algo más amplio y bien documentado: la violencia podía usarse con fines políticos y el relato periodístico de aquellos sucesos ayudaba a aumentar la sensación de caos y desgobierno.

La lección está clara. Cuando una sociedad deja de mirar los hechos y empieza a reaccionar solo ante el relato de ellos, corre un peligro enorme y eso nos lleva directamente a la inmigración. Porque las migraciones no empezaron en Ceuta, ni comenzaron ayer, ni terminarán mañana. La historia de la humanidad es también la historia de las migraciones. El hombre ha cambiado de territorio desde que existen sociedades humanas: ha huido de guerras, persecuciones, hambre, sequías y epidemias. Ha buscado trabajo, seguridad, libertad y oportunidades. España lo sabe muy bien. Durante siglos, hemos sido un país de personas que se van al extranjero. Millones de españoles dejaron sus pueblos y ciudades para buscar una vida mejor. Muchos se fueron a América, otros viajaron a Europa. Canarias conoce bien esa historia, muchos de nuestros abuelos y bisabuelos también cruzaron mares y fronteras. En muchos casos, los recibieron como extranjeros, en algunos lugares los trataron con desprecio, en otros, vieron una oportunidad. Y nadie debe olvidar que mucha de la historia reciente de España ha sido escrita por personas que tuvieron que irse porque no podían vivir con dignidad en su país.

Por eso llama la atención que hoy algunos quieran mostrar la inmigración como si fuera algo extraño en la historia. No lo es. Es algo inherente a la humanidad, a la propia evolución humana. Eso no quiere decir que ignoremos los problemas que supone. Sería absurdo.

La llegada de muchas personas a un espacio, espacialmente reducido, supone una gran presión que puede saturar los servicios públicos, causar problemas de alojamiento, exigir recursos extra y presentar grandes desafíos para la seguridad, la integración y la convivencia. Ceuta necesita medios. Canarias necesita medios. España necesita medios. Y Europa necesita aceptar su responsabilidad. Pero justo porque el problema es real, necesita soluciones reales. No consignas. No simplificaciones. No demonización.

Pero hay algo más: también debemos proteger la dignidad de quienes llegan. Porque defender las fronteras no significa tratar sin humanidad a quienes las cruzan. Se puede apoyar una política migratoria estricta y rechazar el racismo. Se puede exigir control en las fronteras y al mismo tiempo proteger los derechos humanos. Se puede exigir seguridad sin culpar al extranjero solo por ser extranjero. Uno puede estar preocupado y seguir pensando.

Cuando la política logra convencernos de que todos nuestros problemas tienen un solo culpable, suele ser a través de una explicación demasiado simple para una realidad demasiado compleja. Detrás de cada patera, de cada artefacto flotante hay una historia. Detrás de cada número hay una persona. Pero detrás de cada movimiento migratorio hay también causas económicas, políticas, sociales y geopolíticas. Estas no desaparecen solo porque levantemos una pancarta, gritemos e insultemos al Gobierno. África no va a dejar de existir. La desigualdad económica no va a desaparecer, tampoco las guerras, ni el cambio climático. Y, por lo tanto, las migraciones tampoco.

La pregunta, pues, no es si vamos a tener migraciones sino cómo vamos a manejarlas. Y ahí es donde necesitamos inteligencia. No miedo. No odio. No propaganda. Inteligencia.

Ya sabemos lo que pasa en una sociedad donde cada grupo crea su propia realidad. Cada uno elige los hechos que le convienen y ve al otro como una amenaza. En 1936, esa dinámica llevó a España a una tragedia. No deberíamos necesitar otra para recordar la lección. Por eso es buen momento para volver a Unamuno: «Venceréis, pero no convenceréis». No tenemos que ganarle a nadie. Necesitamos convencer. Convencer a los ciudadanos de Ceuta de que no están solos. Convencer a los ciudadanos de El Hierro, Lampedusa, Gran Canaria, Lanzarote… de que tampoco. Convencer a quienes llegan de que España es un país donde se respetan las leyes, con derechos y deberes. Convencer a Europa de que las fronteras de España son también fronteras de Europa. Y convencernos a nosotros mismos de que podemos enfrentar un fenómeno tan antiguo como la humanidad sin dejar de lado nuestra propia humanidad. Porque tal vez el verdadero peligro no es que las personas migren —eso ha ocurrido siempre y seguirá ocurriendo— el verdadero peligro sería que dejáramos de pensar. Que cambiáramos la razón por el miedo, la política por las consignas, la solidaridad por la sospecha, y la historia por la memoria selectiva.

Ceuta necesita ayuda. Canarias también la ha necesitado. Y España necesita una política migratoria seria, eficaz, europea y humana. Pero ninguna de esas cosas se construye alzando la voz. Se construye pensando. Porque, al final, podemos ganar con el ruido. Pero solo vamos a convencer con la razón.

Share. Facebook Twitter Email Telegram WhatsApp Copy Link
Previous ArticleManifiesto sindical de apoyo a la movilización del 26-S por la democracia real, en defensa de lo común
Next Article Queman banderas de EEUU, Marruecos e Israel en la fachada del estadio de Gran Canaria

Artículos Relacionados

Cuando la conciencia no es paranoia: el grito frente a Syngenta y el espejo de Canarias

octubre 4, 2026

El desahucio de Mari Carmen

septiembre 23, 2026

Sobre la estrategia de deslegitimación mediática y la defensa del derecho a la vivienda

septiembre 22, 2026

Contaminación lagunera

septiembre 20, 2026

Inma Évora en TV Canaria: «Fui a hablar de vivienda y terminé siendo objeto de un intento de desacreditación personal»

septiembre 18, 2026

Y el negocio de  la intimidación triunfa en Canarias

septiembre 18, 2026

Ceuta invadida

agosto 29, 2026

A la FIFA, a la att. del presidente D. Gianni Infantino (01/10/2024 y 26/03/2025), envíos certificados/urgentes con acuse de recibo

agosto 28, 2026

Apuestas cabildicias por la sostenibilidad

agosto 28, 2026
Add A Comment

Comments are closed.

Con la colaboración económica de la Consejería de Cultura
Con la colaboración económica de
La Consejería de Cultura
Entradas recientes
  • Delegado del Frente Polisario: «Los saharauis van a seguir luchando igual por sus derechos con o sin la presencia de la MINURSO»
  • Ocho familias vulnerables de El Carrizal (Ingenio) se enfrentan a un desahucio el próximo 11 de noviembre
  • Derrota de Trump
  • La comunidad educativa de la ULPGC se moviliza ante el silencio institucional y la falta de apoyo sindical de cara al paro del 11N
  • Canarias Tiene un Límite llama a participar masivamente en la huelga general y la movilización por la vivienda
LIBROS
Acerca de Nosotros
Acerca de Nosotros

Radio San Borondón, desde muy pronto, comienza a adquirir gran audiencia y aceptación popular porque permite a los habitantes difundir sus propios valores y expresar sus propias reivindicaciones e ideas; promueve el derecho a la información y constituye una alternativa capaz de ofrecer veracidad, justicia, respeto y solidaridad.
Email: sanborondon@sanborondon.info
Contacto: +34 677 91 48 67

Facebook X (Twitter) Instagram YouTube WhatsApp Telegram
Últimos Artículos Agregados

Delegado del Frente Polisario: «Los saharauis van a seguir luchando igual por sus derechos con o sin la presencia de la MINURSO»

noviembre 5, 2026

Ocho familias vulnerables de El Carrizal (Ingenio) se enfrentan a un desahucio el próximo 11 de noviembre

noviembre 5, 2026

Derrota de Trump

noviembre 5, 2026

La comunidad educativa de la ULPGC se moviliza ante el silencio institucional y la falta de apoyo sindical de cara al paro del 11N

noviembre 5, 2026
Etiquetas
ana oramas bermúdez bifidus bionacionalismo, bionacionalistas Canarias 2025 capitalismo ccpc circuito del motor coalición canaria corrupción corrupción en canarias cultura Cultura Canaria Cultura Popular escalada de hostilidades francisco de la barreda garganta profunda Identidad Canaria interviu_nov08 ley del suelo logros Luisa del Toro mamotreto Manuel Parejo mauritiana miguel zerolo Movimiento ciudadano pelotazo de las teresitas pobres de derechas Premio Canarias SAHARA san blas San Cristóbal de La Laguna santa cruz de tenerife santiago pérez social media tenerife Teresitas Tradición Canaria trankimazin ttip turismo wladimiro zerolo
Facebook X (Twitter) Instagram YouTube WhatsApp Telegram
  • Política de Privacidad
  • Política de Cookies
  • Aviso Legal
© 2026 Desarrollo por;Tecnologia CCPC.

Type above and press Enter to search. Press Esc to cancel.

Radio SanBorondón
Radio SanBorondón
Tu navegador no soporta audio.