
Plaga de mosquitos, falta de ventilación, cucarachas, mobiliario desvencijado, el Sol que les da en la cara a los trabajadores, el tener que archivar expedientes de nivel de protección alto en cajas de cartón, al alcance de cualquiera que se los quiera llevar… Estas son las condiciones de trabajo de los empleados públicos que prestan sus servicios en la UTS de Ofra.
Así hemos tenido conocimiento por un informe-propuesta de un Delegado de Prevención fechado el pasado seis de octubre y plagado de fotografías que podrían dañar la sensibilidad de quienes pudieran verlas. Pero las marcas de las picaduras de mosquito y el mal estado general de la sede no deben distraer del objetivo que se persigue: el traslado a otro lugar en que puedan realizar su trabajo en condiciones dignas.
Pero el informe no tiene desperdicio y no le falta ironía “La humedad propicia la aparición de hongos y esporas y, en apariencia, aparenta ser el origen de los numerosos mosquitos que intentan chupar directamente la sangre a los trabajadores y no a través de recortes”. De hecho, al inicio se resume la situación que viene a demostrar el escaso respeto de Coalición Canaria y sus aliados coyunturales del PSOE por los trabajadores y usuarios.
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A modo de introducción dice “El citado local fue la sede de la Oficina Descentralizada de Ofra durante varios años, estando compartida la sede con una Unidad de Trabajo Social. A modo de introducción se podría decir que las deficiencias y los riesgos básicamente son los mismos que existían en esa época, pues no sólo no se han solucionado sino que hoy resultan agravados por humedades, riesgos psicosociales que sufren los trabajadores por las indignas condiciones de trabajo fruto del deterioro y escaso mantenimiento de la sede, la presión de los usuarios del servicio y, finalmente, por una plaga de mosquitos (al parecer de la variedad 'Tigre' según ha informado Sanidad Municipal) y cucarachas de la especie conocida como Periplaneta Americana, un dictióptero blatárido también conocido vulgarmente como 'Salema voladora' ”
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En el año 2012 ese centro de trabajo fue objeto de filtración de aguas fecales durante los dos días en que se acometieron las obras. “De esos polvos estos lodos”, dice el Delegado de Prevención, pues la falta de ventilación de la sede (la extracción de aire no funciona) ha propiciado la aparición de una colonia de mosquitos que parece endémica del lugar, junto con las “salemas voladoras” ya desgraciadamente habituales.
“El problema se agravó hace dos años, con la invasión de las aguas fecales que impregnó las paredes y el suelo” manifestó para SB-Noticias Álvaro Felipe, Delegado de Personal de SEPCA y autor del informe-propuesta, quien añadió “El local donde está ubicada la UTS está cedido por el Gobierno Autónomo al Ayuntamiento. La falta de sensibilidad de nuestras autoridades hacia los empleados públicos y usuarios, ha dado lugar a que no se hagan las inversiones mínimas en el mantenimiento obligado y necesario, hasta el punto de que ahora mismo está poniendo en peligro la salud de los trabajadores. Nuestra lucha es el traslado inmediato a otra sede, y no el interés mediático que ha despertado las picaduras de mosquitos. Desgraciadamente, las prioridades no las marcamos nosotros, quienes sólo tenemos el recurso de denunciar ante la autoridad competente cuando ante un tema reiterado tenemos el silencio y la inactividad por toda respuesta. Pero el problema es que ellos también saben que las administraciones públicas son inembargables y que la Inspección de Trabajo sólo puede hacer propuestas y no sancionar a otra Administración Pública. Si la UTS hubiera sido un pequeño o mediano comercio o negocio, ya se habrían cortado cabezas”, insistió.
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El informe-propuesta también hace incidencia un riesgos de tipo psicosocial, derivados "en parte" por el hacinamiento y las insufribles condiciones de trabajo y otras, por la "organización" del mismo, ya que usuarios con dispapacidad motriz tienen que dirigirse hacia el IES Hnos. García Cabrera, porque en la UTS no hay habilitado un Registro de Entrada de documentos, el local no es accesible y se han tenido que atender en la acera a usuarios que no pueden acceder en silla de ruedas por el escalón que hay justo a la entrada. También hace referencia el informe a que el grado de hacinamiento es tal que los usuarios no pueden tener confidencialidad en sus conversaciones con las trabajadoras sociales.
En la foto que sigue se muestra el alcance de la inundación por aguas fecales que sufrió la sede en mayo de 2012. Las humedades y los daños por las fintraciones (un bajante que se obstruyó) se produjeron a través de paredes y "hacia arriba", desde el piso. Sin embargo "ni tan siquiera se dio una manita de pintura ni se repararon los daños que provocó la humedad, se limitaron a desatascar el bajante general", manifestó Álvaro Felipe, quien añadió "todo esto está documentado y se ha tratado en el Comité de Seguridad y Salud, y el deterioro del mobiliario me consta que ya se advirtió en 2006. El Comité de Seguridad y Salud (organo paritario en el que están representados la Administración y los Sindicatos) incluso ha adoptado acuerdos al respecto. El problema está en quién marca las prioridades", para finaliza con, "Lo de los mosquitos es un riesgo sanitario indudable, como también lo es las humedades y la falta de ventilación. Pero no debemos quedarnos con el morbo ni el sensacionalismo. Esa sede no reúne las minimas condiciones y vamos a luchar hasta el final porque se cierre y los trabajadores se trasladen a otra sede donde puedan trabajar con un mínimo de decencia y dignidad. Aunque el Partido Popular no para de intentarlo, aún no somos los trabajadores de ZARA en la India y los contribuyentes y usuarios también se merecen un respeto."
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