Por Joaquín Hernández
CUADERNO DE BITÁCORA
Hace algunos años lo dije, y sigue en plena vigencia mis palabras: “Si no existiese el Centro de la Cultura Popular Canaria, habría que inventarlo…”
Lo verdaderamente increíble es que siga existiendo, que continúe abierto y editando libros y discos de nuestro folclore y de la música en general, apoyando al 100% a escritores y cantantes noveles, pese a saber lo poco rentable de las ediciones. Porque el CCPC no se hizo para que Cesar, Anabel, Meme y compañía se hicieran millonarios, ni mucho menos, a ellos, me consta les ha costado y sigue costando mucho esfuerzo en todos los sentido, podría escribir mucho sobre el tema de la financiación del CCPC, pero no es el momento y lo dejo para uno de los capítulos del libro que estoy terminando de escribir.
Porque si, señores, capítulo aparte merece hacer un resumen de las cabronadas que han tenido que soportar la gente del CCPC, Radio San Borondón, Editorial y librería Identidad. Claro que todo esto tiene su explicación y no es otra que la negación de la cultura al pueblo, un pueblo culto no votaría a esta manada de vagos y maleantes que nos han estado y siguen gobernándonos, según parece, de por vida. El acoso y derribo que han soportado hasta la extenuación los fundadores del Centro ha sido digno de un manual de resistencia del que todos deberíamos aprender. Aun recuerdo las palabras de Carlos Cano en aquel chiringuito de Blanes en la Costa Brava catalana, donde tocábamos la guitarra y cantábamos por medio pollo al horno con papas fritas, un par de cubatas y las propinas de los guiris, que cuando le dije que dejaba la farándula y me dedicaba al curro y a los estudios, me dijo: “Joaquín no te olvides nunca que el que aguanta siempre acaba ganando”. Esto ha sido lo que le ha ocurrido a Cesar Rodríguez Placeres y compañía, han aguantado lo inaguantable, otros con menos hubiéramos tirado la toalla y mandado hacer puñetas los planes de culturizar a los canarios.
Recuerdo las palabras de Meme, frustrada, en antena de Radio San Borondón, después de una entrevista con el entonces “flemático” presidente del Cabildo Insular Ricardo Melchior, cuando le reclamaba el pago de unas subvenciones pendientes de recibir desde hacía años y bloqueadas por orden de Ricardo, que le dijo: “Mira, el dinero puede estar disponible mañana, solo que tienes que cerrar la emisora Radio San Borondón y…” El chantaje sufrido por estas personas, de todo tipo, hasta publicitario porque no había empresa que se atreviese a poner publicidad en la “voz del pueblo”, porque en esas antenas se podía, se puede y se podrá, hablar libremente de todo, hablar y denunciar, sus micrófonos están abiertos, me atrevo a decir que, para zurdos y diestros, para jóvenes y no tan jóvenes, para lesbianas, Gay y heterosexuales, para todos aquellos que necesiten denunciar lo que otros medios son incapaces de hacerlo. Radio San Borondón con un equipo de chichas y nabos, con personal a full time, de lunes a domingo, Cesar y su equipo han hecho posible que hoy por hoy, con una buena programación y utilizando los métodos modernos de radiodifusión, redes sociales, etc. Radio San Borondón se escuche en cualquier lugar del mundo, por muy lejano que parezca.
Si, los políticos que daban millones de euros al CD. Tenerife S.A.D. o a la UD Las Palmas S.A.D., negaban un euro a la cultura canaria, los políticos que gastan millones de euros en una RTVCANARIA, obsoleta de contenido, cuyo ejemplo de cultura era el cantante Pepe Benavente y su programa estrella es el bodrio de “en clave de ja”, donde predominan los chiringuitos audiovisuales de amigotes de lo ajeno, produciendo mierda televisiva, han estado negando sistemáticamente cualquier tipo de ayuda al CCPC.
Sin embargo, gracias a la labor del CCPC existe una discoteca con miles de canciones de nuestro folclore canario que de no existir se hubieran perdido, en el túnel del tiempo, mucha discografía de cantantes y autores canarios que siempre estarán presentes a través de la labor del CCPC. Miles de libros de autores canarios es el acerbo cultural que nos deja la editorial del CCPC.
Sí, queridos lectores, si no existiera el CCPC habría que inventarlo urgentemente.
Al gobierno de Canarias, apabullado por la presión ejercida por miles de personas que hemos solicitado el premio Canarias 2025 a la Cultura Popular sea otorgado al CENTRO DE LA CULTURA POPULAR CANARIA, no le ha quedado más remedio que acceder a esta petición popular, lo contrario hubiera significado un “pucherazo” y el desprestigio de los premios que se otorgan anualmente en el día de Canarias.
Mañana, 30 de mayo de 2025, Cesar Rodríguez Placeres recogerá tan merecido premio y con total seguridad respirará tranquilo sabiendo que el objetivo por el que tantos años de lucha tuvo que soportar acaba de terminar con el reconocimiento a toda una vida dedicada a la cultura en Canarias y para los canarios en toda su faceta.
Mañana me sentiré orgulloso, porque como bien dice el propio Cesar, este premio es un poquito de todos los que desde nuestra pequeña y modesta colaboración y en los peores momentos hemos estado ahí dando el callo y solidarizándonos con la causa.
Mañana se me caerán un par de lagrimas cuando vea en la tele a Cesar y compañía recogiendo el “trofeo” porque más que un premio es un TROFEO a la lucha contra los poderes fácticos canarios, empresariales, financieros y políticos.
El lema de Radio San Borondón es la frase del celebre filosofo francés, Voltaire: “Puedo estar en desacuerdo con lo que dices, pero defenderé hasta la muerte tu derecho a decirlo”.
¡¡LARGA VIDA PARA EL CCPC!!

