El analista político, ensayista, abogado y político Manuel Monereo ha compartido sus reflexiones sobre el actual escenario geopolítico y nacional en una profunda entrevista concedida a Radio San Borondón.
Durante su intervención, Monereo ofreció un análisis minucioso de la realidad global y local, donde no ocultó su optimismo de cara al futuro, asegurando que en la actualidad «hay más claros que hace unos meses».
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La política como un teatro de actores con guión ajeno
Sobre la actualidad política Monereo propone una analogía conceptual. «En general veo la política más allá de lo que entendemos por política; yo intento verla como un teatro, con actores, guionistas, el público y la trastienda», afirmó el ensayista. Desde su perspectiva, la inmensa mayoría de los representantes públicos carece de independencia de criterios. Los actores en política se limitan a seguir una agenda política o un guión estricto escrito por terceros.
Este fenómeno de representación actoral coincide con un alarmante retroceso democrático en el debate público. Monereo alertó con firmeza de que hoy en día «está normalizado ver ideas y programas con tintes fascistas» en los medios de comunicación y las instituciones. En este ecosistema, los escasos líderes que intentan mantener una línea de pensamiento propia sufren duras consecuencias. «Hay muy pocos actores con guion propio o independencia política; estos son inmediatamente señalados como los culpables y los enemigos» del sistema, denunció.
La estrategia de la polarización y la respuesta social en la Unión Europea
El análisis de la «trastienda» del poder revela, según el político, un incremento notable de los mecanismos de control social. Quienes se sitúan en la cúspide de las estructuras de poder concentran cada vez más atribuciones y proyectan una narrativa de máxima tensión. «Nos presentan en la obra de teatro como si el país estuviera al borde de una guerra civil y hubiera que elegir obligatoriamente entre el mal y el bien», explicó Monereo, describiendo cómo la sociedad termina absorbiendo y viviendo esta puesta en escena bajo el prisma de un bipartidismo rígido.
Sin embargo, las costuras de la Unión Europea y del orden global comienzan a verse tensionadas por la base social. El ensayista enumeró las enormes movilizaciones que se están registrando en ciudades como Tirana (Albania), así como en Francia, Italia, Portugal y la propia España. En el plano internacional, aunque observa que «la mancha neocolonial se va apoderando de América Latina», también detecta importantes focos de resistencia. «Vemos también que hay esperanza y que la gente sigue luchando; contra lo que pronosticaban todas las encuestas, Lula sigue ganando en Brasil», subrayó.
Juventud, contradicciones del PSOE y el futuro de las izquierdas
El núcleo de optimismo en el análisis de Monereo descansa firmemente en las nuevas generaciones. «Estoy convencido de que los miles de jóvenes en las calles es una realidad esperanzadora», manifestó con rotundidad.
Esta movilización popular, no obstante, choca con la capacidad de absorción del relato oficial por parte del Gobierno español. Monereo analizó con agudeza la figura del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, señalando la contradicción existente entre el programa del PSOE y los hechos reales de sus políticas. «A pesar de la huelga general, Pedro Sánchez se anuncia ante la opinión pública como un nuevo líder, cuando la realidad es que la huelga se convoca precisamente contra sus políticas», matizó el analista. Criticó de forma explícita la gestión gubernamental en materias clave como la vivienda, afirmando que el Ejecutivo «no ha hecho nada» al respecto, pero reconoció la destreza discursiva del presidente: «Utiliza esta movilización a su favor, es un político muy hábil».
Finalmente, la entrevista abordó el horizonte de la izquierda transformadora y los retos de cara a una futura revolución o cambio estructural. Monereo reconoció el peso del escenario actual, admitiendo que «levantar la loza del fracaso de las izquierdas, del 15M o de Unidas Podemos…, es una tarea muy difícil». A pesar de la complejidad del momento histórico, el ensayista concluyó con un mensaje de confianza en los procesos de reactivación popular, mostrándose firmemente convencido de que, gracias a las recientes oleadas de protestas ciudadanas y al impulso de la juventud en las calles, esa pesada losa política «ya se está levantando».

