Por: Joaquín Hernández
CUADERNO DE BITÁCORA
La realidad me obliga a volver a retomar el tema de la sanidad pública. Me gustaría decir que este caso especifico corresponde a la mala gestión de la sanidad canaria, pero supongo, que no es mucho suponer, que se trata de un problema generalizado en toda la sanidad pública en España.
Está claro que todo depende de comparaciones que, aunque sean odiosas sirven para consolarte pensando en que en otras partes existen personas más jodidas que tú. En el fondo y en la superficie es consuelo de tontos, pero vayamos al meollo del asunto y vamos a relatar una historia real como la vida misma y tan jodida que los familiares de la protagonista están pensando en presentar denuncia al Servicio Canario de la Salud, al Consejero de Salud del Gobierno Canario y al presidente del Gobierno Canario, ante el juzgado de lo penal por inducción al suicidio, dejación de auxilio y mala praxis en la atención al paciente ignorando la urgencia de su enfermedad alegando “falta de medios”. La historia es la siguiente:
Paciente de 80 años de edad, padece un problema cervical que le produce unos dolores increíbles y una desviación de columna importante que le impide levantar la cabeza, tomando opiáceos para intentar apaciguar los tremendos dolores que sufre. En el año 2023 el reumatólogo la desvía a la neuróloga, que en el año 2024 la recibe en consulta y la traslada a la Unidad del Dolor del Hospital Universitario Nuestra Señora de la Candelaria, de forma “preferente”. En el mes de junio de 2025 ingresa en el listado de espera de la citada Unidad del Dolor.
En marzo de 2026 es citada a la consulta, llevando un cd de la clínica privada donde le realizaran una resonancia magnética de la columna cervical para incluir en su informe médico, pero no se puede visualizar ya que el ordenador de consulta de la Unidad del Dolor carece de lectura de Cd, no obstante, le dicen que el día que le vayan a hacer el bloqueo lleve el informe escrito. Incomprensible que en pleno siglo XXI nos encontremos con un equipo de informática en una consulta de importancia que carezca de un simple lector de Cd.
Le dicen que le llamaran para citarla el día del bloqueo.
Como pasa el tiempo y no recibe la llamada se pone en contacto con el telefono de quirófanos donde le dicen que está en “lista de espera” y a falta quirófanos “libres” se supone que para el mes de julio le podrán hacer el citado bloqueo.
El paso por el largo “desierto” sanitario que, soportando dolores increíbles de definir, está aguantando esta señora y ante la perspectiva de vivir otro año esperando que le quiten esos horribles dolores, le ha hecho intentar suicidarse. No lo consiguió gracias a la llegada de un familiar que se encontró con ella desmayada y con un tubo de barbitúricos vacío a su lado. La llamada al 112 y posterior llegada de la ambulancia y su ingreso en un hospital privado, salvaron milagrosamente su vida.
La pregunta del millón es: ¿Qué ocurre con los quirófanos en la Candelaria, no hay suficientes, o los que hay están cerrados y no operativos?
La sanidad pública hace agua y se está hundiendo cada día más y más, da la impresión de que no hay nadie que quiera poner fin a tamaña cabronada, es más, da la impresión de que se trata de hacer una especie de “eutanasia económica” a mayores de 75 años, dejarlos al pairo, a su suerte y si van muriendo mejor que mejor, la crueldad con la que tratan a los mayores hace pensar en esa opción como solución final.
Hasta que no entre en la cárcel los responsables de estas macabras realidades no se acabarán este tipo de atrocidades sanitarias y los “responsables” no son solo los que deciden, también aquellos trabajadores que sabiendo la urgencia no hacen nada al respecto y no alzan su voz en contra de aquellos que deciden.
¡¡Puto asco!!

