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La verdadera identidad semita
El facultativo inició su exposición redefiniendo la identidad semita, aclarando que corresponde a las poblaciones originarias de una región geográfica específica que abarca territorios actuales como Palestina, Líbano o Irak, unidas por lenguas semíticas como el árabe, el arameo, el fenicio y el hebreo. Bajo esta premisa histórica, Mohrez afirmó de manera tajante que las poblaciones procedentes de Polonia, Ucrania, Rusia o Argentina que fundaron el Estado de Israel en 1948 no poseen este origen. En sus propias palabras, el pueblo palestino es el que sufre verdaderamente el antisemitismo en la actualidad, lo que le llevó a cuestionar por qué se sigue tachando de antisemita a cualquier persona que ejerce una crítica política hacia las acciones del Estado de Israel.
Génesis colonial y reparto de la tierra
Al abordar la génesis del Estado israelí, el doctor la enmarcó como una consecuencia de la incapacidad histórica europea para gestionar la convivencia religiosa, lo que derivó en la marginación y expulsión crónica de las comunidades judías en ese continente. Tras la Segunda Guerra Mundial y el reparto del mundo árabe, Inglaterra incumplió su promesa de independencia para Palestina y se alineó con el movimiento sionista europeo, que barajaba alternativas territoriales como Uganda o Argentina. El entrevistado recordó que la partición de la ONU en 1947 otorgó el 57% del territorio a la minoría judía europea frente al 24% destinado a una población palestina que los duplicaba en número, un proceso de expansión que alcanzó el 78% en 1949 y que hoy llega al control total. Mohrez definió a Israel como el brazo ejecutor y gendarme de las potencias coloniales europeas en una zona de alto valor estratégico debido a los yacimientos de gas marítimos, rompiendo una convivencia que históricamente había sido pacífica.
Complicidad de la comunidad internacional
El médico palestino mostró una profunda indignación ante el silencio y la complicidad de la comunidad internacional, citando como ejemplo una resolución de la ONU presentada hace cinco meses por naciones africanas y latinoamericanas para condenar el sistema colonial y la esclavitud. A pesar de obtener el respaldo de la gran mayoría de los países, la moción registró los votos en contra de Estados Unidos, Israel y Argentina, además de la abstención de 52 antiguas potencias coloniales, entre las que se incluyó España. Para Mohrez, esta postura refleja el temor de los Estados europeos a futuras reclamaciones territoriales de sus excolonias y evidencia la hipocresía de quienes se autoproclaman defensores universales de los derechos humanos y la democracia.
La estrategia para asfixiar a la UNRWA
En cuanto a la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina (UNRWA), el doctor calificó de paradójico que la misma organización que fracturó el territorio palestino creara un organismo de asistencia, aunque elogió la impecable labor de la agencia en salud y educación durante 78 años. Denunció la estrategia de Estados Unidos e Israel de asfixiar financieramente a la UNRWA, explicando que el objetivo de desmantelarla es hacer desaparecer jurídicamente la condición de refugiados para intentar borrar la existencia misma del pueblo palestino. Sin embargo, advirtió que estas presiones no lograrán extinguir la identidad y resistencia de su población.
La inviabilidad geográfica de los dos Estados
Respecto a la geografía actual y la viabilidad de un Estado palestino independiente, Mohrez se mostró sumamente escéptico. Recordó los lazos históricos y culturales que unieron a Palestina con España a través de la ciencia, las matemáticas y la medicina, una influencia que no llegó mediante la imposición militar sino a través del intercambio cultural. Al analizar los procesos diplomáticos, criticó los Acuerdos de Oslo y la Conferencia de Madrid por aislar los intereses palestinos. Explicó que las divisiones territoriales establecidas en los años 90 redujeron Palestina a zonas aisladas (A, B y C), donde los palestinos apenas controlan de forma exclusiva el 18% del territorio (Zona A). El doctor aseveró que es materialmente imposible fundar un Estado soberano sobre un archipiélago de ‘islotes’ rodeados por asentamientos y zonas militares israelíes que avanzan diariamente mediante la expropiación violenta de viviendas y tierras. Ante este escenario, concluyó que no existe espacio físico real para crear un Estado palestino debido a la fragmentación territorial y a la inacción de la ONU.
Llamamiento al BDS y denuncia penal
Finalmente, el entrevistado hizo un llamamiento urgente a la acción civil y a respaldar el movimiento de Boicot, Desinversiones y Sanciones (BDS). Lamentó la terminología internacional que califica de terrorismo la reacción de un pueblo agredido, mientras ignora el terrorismo de Estado que despoja a los ciudadanos de sus hogares. Denunció que el 85% de la sociedad israelí apoya las acciones genocidas actuales y censuró la situación de más de 11.000 ciudadanos palestinos retenidos en prisiones israelíes sin cargos claros. Mohrez concluyó su intervención tildando de lamentable la participación de empresas españolas en la construcción de infraestructuras de transporte y vías en los asentamientos coloniales construidos de forma ilegal sobre suelo palestino.

