Por: Joaquín Hernández
CUADERNO DE BITÁCORA
Ya lo dijo el insigne Camilo José Cela: “no es lo mismo joder que estar jodiendo”. Mucha razón tenía el premio nobel español, no es lo mismo follar que joder.
Yo creo, opino, que los políticos follan poco o nada, porque mira que joden un montón. Claro que la falta de sexo, de follar, puede provocar alteraciones de la conducta grave, puede tener efectos significativos en la salud física y mental. Por ejemplo, puede causar trastornos de sueño y de estrés, aumento de la tensión arterial, trastornos cognitivos y enfermedades cardiacas. Además, puede afectar a la autoestima y el bienestar general y en numerosos casos puede llevar a la impotencia por falta de práctica. La falta de sexo puede ser, también, un reflejo de problemas de impotencia o complejos personales.
Contrasta todo esto con la cantidad de beneficios para la salud que conlleva follar, follar abundantemente, por lo menos un polvo por la mañana y otro por la noche, aunque la dosis ideal, según el sexólogo/psicólogo Manfred Leviston, son de tres al día, o sea mañana, tarde noche, bajando la dosis a dos el domingo.
Entre muchos beneficios fortalece el sistema inmunológico, cardiovascular, quema de calorías, mejora la condición física, mejora la calidad del sueño.
En definitiva, follar de manera segura y regular no solo da un inmenso placer, sino que también aporta un nutriente añadido a las neuronas porque aumentan los neurotransmisores como la serotonina y la dopamina.
Con todo esto ahora podrán comprender el por qué actúan de la manera que lo hacen Abascal, Isabel Diaz Ayuso, Feijóo, el Tellado o la Gamarra. Si se fijan en sus caras, en sus gestos parecen gente mal follada, y bien entrenadas para joder al personal.
Carentes de los beneficios que da follar todo ese caudal de fuerza lo gastan en mala leche, por eso no es raro los rictus de maldad que se encuentran en los rostros de Netanyahu, Trump, Putin, y muchos etcéteras.
Convendría estudiar la formula de que, con fondos del Parlamento, se pudiera crear un departamento de “descanso mental” de sus señorías, de forma tal que antes de un pleno pudieran, con la colaboración de Koldo y el asesoramiento de Abalos, echar un par de polvos parlamentarios, incluso se me ocurre que la bisexualidad y la homosexualidad, como es natural en un país democrático, estaría, también, subvencionada con cargo a los PGE, seguramente con esta nueva ley se aprobarían sin oposición.
¿No creen ustedes, queridos lectores y lectoras, que, si Mazón hubiera podido echar un quiqui a la periodista valenciana en el hemiciclo de la Generalitat, en lugar del aparcamiento del restaurante la Chalana, se hubiera podido evitar muchos problemas provocados por la ausencia del president Mazón?
¿Cuántas guerras se hubieran podido evitar si un minuto antes de dar la orden de ataque, se hubiera puesto a follar como posesos?
Seguramente Einstein no hubiera descubierto la teoría de la relatividad si hubiera empleado más tiempo en follar y menos en dar por culo con su teoría que después costó la muerte de un cuarto de millón de personas con las bombas atómicas de Japón.
Incluso la historia nos desvela que Napoleón follaba poco o nada, de hecho, Josefina le puso los cuernos ávida de sexo. Napoleón no follaba, pero jodía todo lo que podía y pudo intentando conquistar Europa. Lo mismo le sucedió a Hitler que además era un eyaculador precoz. De Franco se dice que solo follaba los primeros viernes de mes y en cuanto Dª Carmen se ponía cachonda, el “generalísimo” le decía: “Carmen o copulas como Dios manda o te bajas del tálamo nupcial”.
Oiga y si no puede follar diariamente, por lo menos no deje de masturbarse una vez al día. A falta de pan buenas son tortas.
Háganme caso; la vida es muy corta, no dejes para mañana lo que puedas follar hoy, tu familia y amigos, compañeros de trabajo te lo agradecerán.

