Por: Joaquín Hernández
CUADERNO DE BITÁCORA
No, no seré yo el que compré el libro de las memorias del exrey Juan Carlos I, no me interesa si se quiere reconciliar con su hijo, con Barbara o con Corina, no me interesa nada del Campechano, y no lo haré porque estará lleno de mentiras absurdas y chorradas que están lejos de la realidad.
Juan Carlos I fue elegido sucesor de Franco a título de rey por el dictador aun en vida, juró fidelidad y lealtad a los principios fundamentales del Movimiento Nacional y luego la historia la sabemos todos. En cuanto al golpe de Estado del 23 F, existen datos e indicios suficientes para saber su implicación en el mismo, y son varios los escritores que se han expresado en ese sentido, con libros como el de Pilar Urbano.
A los españoles su relación con su nuera nos la trae al pairo, nos importa una puñetera mierda. Lo que si nos importa es el lastimero llanto cuando dice: “soy el único español que no cobra una pensión después de 40 años de trabajo”, esto es de lo más indigno que puede tener este señor, insulta la dignidad de los millones de españoles que cobran una miserable pensión que apenas le llega para mal alimentarse. Decir un individuo que ha tenido todo durante toda su vida, que ha vivido a costa del erario español pagando sus juergas y amantes, que nunca tuvo necesidad, ni la tiene, de pedir un descubierto a su banco, tiene cojones la historia. Ahora vamos a relatar lo que NO comenta en sus memorias:
En cuanto a sus “memorias” de sus polvos reales, Andrew Morton, autor de escandalosas biografías de Diana de Gales, Tom Cruise y Mónica Lewinsky, destapa en su libro Ladies off Spain interesantes historias de alcoba del rey de España Juan Carlos I.
Por lo visto, y según Morton, la mujeres que habían pasado por el tálamo real podían sobrepasar la cantidad de 1.500, dicho así, a bote pronto, parece una cantidad importante pero sabida la capacidad sexual, que no cerebral, de nuestro exrey parece quedarse corto. El caso es que dicen tiene una atracción y especial gusto por las artistas, Raffaella Carrá, Paloma San Basilio, Sara Montiel, con quien su esposa, la Reina Sofía sorprendió en la cama, son sólo un ejemplo de las muchas actrices y cantantes que aparecían por televisión española. Por lo visto el “Monarca salido” donde ponía el ojo ponía…
El colega Josep María Loperena, escritor y estudioso de la vida del Rey dice: “Los Borbones siempre han sido unos puteros”. El caso tiene su verdad, sobre todo si tenemos en cuenta que el rey Alfonso XII fue fruto de un adulterio. Era hijo de Isabel II y de un capitán de ingenieros catalán, apuesto y galante, que se llamaba Enrique Puig y Moltó. La propia reina, un día en París, se sinceró con su hijo y le dijo que «la única sangre de los Borbones que tienes en las venas es la mía».
Durante muchos años en España existió un pacto de silencio con la familia real. Todos los medios de comunicación y la Iglesia Católica, aún sabedores de las cacerías y negocios del monarca, permanecieron sordos y mudos en aras de no dañar la imagen del monarca y su familia.
El diario británico Sunday Times escribió que “el rey Juan Carlos es un mujeriego en serie que no ha compartido cama con su mujer desde hace 35 años”.
El Daily Mail dijo que “el monarca le habría tirado los trastos a la princesa de Gales”, en alusión a la fallecida Lady Di. Hace siete años la biógrafa real Lady Colin Campbell, haciendo referencia a Lady Di, dijo que “la princesa y el rey tuvieron un affaire en un crucero durante el verano de 1986 y en abril siguiente”.
Llegado a este punto y aparte, uno se pregunta por qué no se subió a la cama de Isabel II y en un acto de heroicidad, todo por la Patria, después de echarle el o los respectivos kikis le propuso la devolución del Peñón de Gibraltar a España. Seguramente la contestación a esa pregunta la tienen algunas de sus numerosas amantes cuando catalogan a “Juanito” como buen follador, pero un tonto de nacimiento, o sea en versión folclórica “la fuerza la tenía en el pito, de cerebro nada de nada”. La tragedia de las amantes reales se producía después de que ella, por indicaciones de la propia Zarzuela, pusiera fin a la relación sexual con el Soberano de España cañí. Era entonces cuando se producía el vía crucis de la examante al comprobar que, por indicaciones “reales”, se les cerraba el acceso a tv públicas y privadas y por supuesto a producciones cinematográficas salvo que el productor se conformase a realizar la película sin un céntimo de subvención. Las amenazas a las “cortesanas” del tálamo real, eran constantes hasta llegar a prohibir hacer alguna declaración al respecto salvo arriesgarse a una persecución constante de las Instituciones del Estado. Más de una de estas mujeres han sufrido problemas con sus declaraciones de hacienda en cuanto a las retenciones de IRPF y más de una han tenido que prometer y jurar el silencio a la forma Siciliana, “o te callas o a la primera insinuación sobre tu relación con “su Majestad” puedes dar por finalizada tu carrera profesional”, así sin más, al mejor estilo de checa fascista, al mejor estilo medieval se ha llevado el “derecho de pernada real”.
Según informaciones secretas se rumoreaba que el Ministerio del Ejército corría con los gastos de la limpieza del fusil real y fue el Presidente Aznar, sabido su nula relación con Juan Carlos I, quien prohibió esos “gastos” diciendo “Se acabaron estos pagos, si el Rey tiene floja la bragueta que se pague él el arreglo de la cremallera”.
Asqueroso todo este bochornoso dossier de mujeres “deslumbradas” por el cipote real, por la diversión de un presunto obseso sexual coronado como Rey de España por la Gracia de Francisco Franco Bahamonde y mafioso el silencio alrededor de un acosador sexual. ¡¡ Perro mundo!!

