Por: Antonio Aguado Suárez
El ejercicio de la política, tendría que ser vocacional y haciéndolo bien por un tiempo limitado. Sin embargo, eso no ocurría durante el franquismo, ni ocurre desde el advenimiento de la democracia hasta ahora. Los franquistas aprovecharon la mal llamada Transición y la amnistía exprofeso a la que se acogieron, para no rendir cuentas por sus muchos delitos cometidos y pasaron de ser fascistas a “demócratas de toda la vida”.
En este sentido, como si fuera algo muy natural. el ministro franquista Manuel Fraga Iribarne, fundó el partido político Alianza Popular el 9 de octubre de 1976 y lo disolvió el 20 de enero de 1989 y pasó a refundarlo en el actual Partido Popular, manteniendo éste intactas sus reminiscencias,
Desde aquellos tiempos a esta parte, se ha impuesto que existan políticos de prácticamente todo el espectro político, que se han profesionalizado para vivir exclusivamente de la política. También lo vienen haciendo los dirigentes de los nuevos partidos políticos emergentes, siendo el caso más significativo el de Santiago Abascal por Vox. Fundo esta organización política después de abandonar el PP.
Todavía están personas en activo ostentando cargos institucionales, desde las primeras elecciones municipales. Aproximadamente dos tercios de los diputados y cargos ejecutivos tienen como única carrera profesional, la política, sin haber cotizado en el sector privado. Como es el caso de Ana Oramas, que fue concejala de Santa Cruz de Tenerife desde febrero de 1979 hasta mayo de 1991. Con todos los cargos que ha ostentado (alcaldesa de La Laguna, diputada en las Cortes Generales y actualmente diputada en el Parlamento de Canarias) y ostenta, su vida profesional como política suma hasta ahora 47 años.
Como el de ella hay muchos más ejemplos y salvo honrosas excepciones a la gran mayoría lo único que les interesa son sus intereses personales. Lo malo, es cuando junto al cargo institucional ostenta otro orgánico y se complica más, cuando ambos son al mismo nivel, lo que les hace ser jueces y parte, pudiendo hacer y deshacer sin ningún impedimento.
El único partido político que no tiene implementado este modelo es el PNV (Partido Nacionalista Vasco), pues separa el cargo institucional del orgánico y prima éste, para apoyar a sus cargos públicos y puedan realizar una buena gestión, pero también para controlarles y no tengan conductas indeseadas.
Fue fundado el 31 de julio de 1895, siendo el segundo partido político más antiguo después del PSOE (fundado el 2 de mayo de 1879) y hasta ahora, no ha sido juzgado y menos aún condenado por ningún caso de corrupción.
Hace falta que el articulo 6 de la Constitución se haga realidad: los partidos políticos expresan el pluralismo político, concurren a la formación y manifestación de la voluntad popular y son instrumento fundamental para la participación política. Su creación y el ejercicio de su actividad son libres dentro del respeto a la Constitución y a la ley. Su estructura interna y funcionamiento deberán ser democráticos.




