Underwater Garden aparece en Tenerife como un inédito y polémico proyecto turístico privado, en tierra y mar, que ocupará 10,6 hectáreas en el municipio de Guía de Isora y se presenta como una oportunidad para potenciar el turismo sostenible.
En 2022 fue tramitado como proyecto de interés insular (PII) por el Cabildo de Tenerife, que el pasado septiembre inició el procedimiento de evaluación ambiental. Las previsiones son que en 2026 se inicien las obras para darlo por terminado en 2028.
Este parque temático ya figuraba en los planes de Pedro Martín, ex alcalde de Guía de Isora y ex presidente del Cabildo de Tenerife y continúa con Coalición Canaria en el gobierno municipal con Ana Dorta al frente y Rosa Dávila en el Cabildo de Tenerife. Ya en los Presupuestos para 2024 el gobierno insular lo incluía entre sus «Proyectos estratégicos.- Se dota con 1,1 millones de euros para impulsar el Puerto del Puerto de la Cruz; la Ciudad del cine; la planta de Hidrógeno del Puerto Granadilla y Underwater Gardens».
Ubicado en suelo rústico de protección ambiental, se trata de un parque con dos áreas, en tierra y en el mar: Garden GateySea Garden. La primera, según la propia empresa, “son instalaciones y actividades de ocio y educación que invitan al visitante a descubrir y aprender sobre el océano a través del juego y la diversión”. La segunda, “ofrece experiencias auténticas de buceo en un paisaje submarino, que ha sido hecho a medida para el entorno: un ambiente único inspirado por la naturaleza”.
Un supuesto «parque regenerativo con jardines submarinos que combinará ciencia, arte y naturaleza en un entorno único, pensado no solo como una atracción turística, sino también como un proyecto que busca concienciar sobre la preservación del ecosistema marino y ofrecer una experiencia inmersiva en sus jardines submarino. Un proyecto que aspira a ser un referente internacional en cuanto a sostenibilidad y regeneración medioambiental, que combinará la creación de espacios submarinos con flora marina, y la integración de elementos artísticos y científicos que enriquecerán la experiencia de los visitantes».
La promotora, Underwater Gardens International, es una empresa con sede en Barcelona, fundada y dirigida por Marc García-Durán e integrada -según figura en su web- por: “una red multidisciplinaria de profesionales y expertos con amplio reconocimiento internacional que integra una visión tanto científica como empresarial”, entre los que figura el abogado urbanista canario Fernando Senante.
Sin embargo, diversos colectivos han presentado numerosas alegaciones al mismo. Ecologistas canarios lo vienen a definir como un nuevo pelotazo turístico que, bajo la apariencia de perseguir un objetivo ambientalista para limpiar y regenerar los fondos marinos de la zona, realmente esconde un claro interés especulativo que convertirá suelo rústico en urbanizable, para acabar de destrozar la parte del litoral que quedaba sin ocupar y alrededor del que surgirán infraestructuras turísticas. Vinculan asimismo este proyecto con la intención de volver a retomar el Puerto de Fonsalía, que figura aún en las agendas de políticos y empresarios.
Ben Magec-Ecologistas en Acción han afirmado:
«Underwater Garden plantea una ocupación desmesurada en Suelo Rústico de Protección. Entre otras, infraestructuras contempla un “meditatorium” de más de 2.000 m² para “profundizar en la conexión con el ser”, un museo denominado “aquademy” de 3.463 m², más de 3.000 m² de piscinas, desaladoras o restaurantes. En total, más de 18.000 m² de construcciones en suelo rústico que responden a unos intereses claramente especulativos y completamente alejados de la sostenibilidad que intentan vender tanto desde la promotora como desde el Cabildo de Tenerife.
Este parque temático, que prevé una afluencia de 3.000 visitantes diarios, incluye en su oferta de ocio también una zona marina que ofrecerá “experiencias únicas de conexión con el mar y la naturaleza”. Lo que en otras palabras se traduce como una explotación turística y lucrativa que pone en riesgo un entorno marino protegido: la Zona de Especial Conservación (ZEC) de Teno – Rasca, destacada a nivel mundial como el único santuario de ballenas de la Unión Europea y uno de los más ricos en especies marinas protegidas de Canarias».
Alegaciones de Ben Magec Ecologistas en Acción a Underwater garden
Por otra parte Colectivos Ecologistas, el club de surf Waves Legends y Ciudadanía de Tenerife han puesto en marcha una campaña de recogida de firmas en contra de Underwater Garden, argumentada en los siguientes términos:
“Underwater Garden no es una solución, sino una amenaza más”
Tenerife está en un punto crítico: enfrentamos una crisis ambiental, una crisis de vivienda y una saturación turística que amenaza nuestra calidad de vida y la conservación de nuestros ecosistemas.
NO es regenerativo, es un parque temático turístico
Bajo la apariencia de un proyecto ecológico, Underwater Garden es una infraestructura pensada para el turismo de alto poder adquisitivo. Como ha ocurrido con otros megaproyectos en Canarias, esto abrirá la puerta a más especulación y destrucción del territorio.
Impacto ambiental devastador
La instalación de infraestructuras submarinas en una zona con fuertes corrientes y una batimetría compleja podría alterar el equilibrio natural del ecosistema marino. Además, el aumento del tráfico de embarcaciones y turistas en un área protegida perturbará a especies vulnerables tanto en el mar como en la costa.
Excluye a la comunidad local
Este es uno de los últimos espacios naturales donde la ciudadanía puede disfrutar sin la presión del turismo masivo. Convertirlo en un parque temático privatizará de facto un área natural y reducirá el acceso libre a la costa.
Riesgo para la ola
La zona donde se pretende construir Underwater Garden es un área con condiciones naturales únicas, donde se encuentra una de las olas más icónicas de las islas canarias y representa un enorme valor social y deportivo. La instalación de infraestructuras submarinas y de un posible embarcadero puede alterar la dinámica de las corrientes y modificar la formación de la ola, afectando tanto a surfistas y deportistas locales como al equilibrio natural del ecosistema costero.
Gentrificación y aumento del coste de vida
Cada megaproyecto turístico eleva los precios de la vivienda y desplaza a la población residente. Underwater Garden no será la excepción, sino un paso más en la expulsión de los canarios de su propio territorio.
Falta de transparencia y manipulación
Desde el inicio, el promotor ha utilizado estrategias engañosas para obtener apoyos, ocultando información clave sobre el impacto ambiental, las infraestructuras asociadas y el acceso restringido que generará este proyecto.
Un precedente peligroso
Si permitimos este proyecto, abrimos la puerta a más infraestructuras similares, consolidando un modelo económico insostenible y destructivo. Tenerife no necesita más atracciones artificiales, necesita proteger su riqueza natural.
Existen alternativas reales y sostenibles
Si el objetivo fuera realmente la regeneración marina, la mejor solución sería crear y ampliar reservas marinas sin necesidad de intervención privada ni atracciones turísticas. El turismo puede convivir con la naturaleza sin destruirla, pero eso requiere políticas responsables, no más macroproyectos.

