
SB-Noticias.- Este es el
clamor de una mujer siria que huyó de su país por la situación de guerra y de los extremistas islámicos (yihadistas y Hermanos Musulmanes), pero sobre todo de los malos tratos familiares motivados por la religión, ya que su padre y hermanos son fundamentalistas islámicos y llevan años intentando a base de palizas, cambiar la manera de pensar y de obrar de esta joven.
Denuncian que la Embajada Española en Cabo Verde y el Ministerio de Asuntos Exteriores la han abandonado a su suerte y desoído la petición de auxilio – basada en el artículo 38 de la Ley de Asilo-.
“Estamos a la espera de que el Ministerio español de Exteriores firme un informe para que la Embajada en Cabo Verde nos autorice a viajar a España y allí formalizar la petición de asilo”, reclama Juan.

Silencio de la Embajada y del Ministerio de Exteriores español
Juan explica que desde febrero, a través de Cruz Roja Cabo Verde se pusieron en contacto con la Embajada en ese país. El 17 de marzo enviaron la solicitud de petición de auxilio del artículo 38 de la Ley de Asilo y dos meses después de silencio, tras comunicar a la Embajada que iban a comenzar una huelga de hambre, el 15 de mayo les obligaron a repetirla porque no habían gestionado nada (adjuntamos documentación que lo acredita). Dos días después, el 18 de mayo, tomaron declaración a la mujer siria y comenzó el proceso con el envío de la solicitud a Madrid. Desde entonces, una vez más la única respuesta o información recibida ha sido el silencio, motivo por el que desde el 15 de junio se manifiestan cada día frente a la Embajada con una camiseta en la que se lee “Ley artículo 38”.
Expulsión de Cabo Verde y futuro incierto
El 2 de junio, dos días antes de que finalizara su visado en Cabo Verde el 4 de junio, solicitaron en la Dirección General de Extranjería de Praia, una petición de prórroga de visado hasta que España responda a la solicitud de protección internacional para asilo político (artículo 38 de la Ley de Asilo española), ya que en este país cuenta con una red de apoyo y de amistades, alojamiento y dos ofertas de trabajo.
Juan recuerda que el ministro Fernando Grande- Marlaska ha hecho declaraciones defendiendo este salvoconducto para llegar a España de manera legal y se están concediendo en algunos casos a mujeres afganas a través de la embajada española en Pakistán, por tanto, no se entiende que este tipo de resoluciones se dilaten en el tiempo, lo que supone una situación de vulnerabilidad y de clandestinidad para los solicitantes.
Cabo Verde comunicó el pasado jueves, 15 de junio de 2023, al acompañante de la mujer siria, la notificación de abandono del país en los próximos 10 días y no poder entrar en el mismo hasta transcurridos dos años, por haber incumplido la fecha del visado. A la mujer siria aún no le ha llegado la suya. El compañero de viaje considera que es “una notificación de expulsión también para ella”, a la que lógicamente no piensa abandonar a su suerte, porque significaría “su deportación posterior” y/o el agravamiento de la situación psicológica que atraviesa, por lo que “no dudaría en volver a intentar quitarse la vida”.
“Hay una mujer que pide a gritos ayuda porque su vida corre peligro y las autoridades no le hacen caso ¿a qué espera el gobierno español, a que se suicide y cerrar el expediente?”
Este hombre no entiende cómo la Embajada española en Cabo Verde y el Ministerio de
Asuntos Exteriores español “están tardando tanto tiempo en gestionar el auxilio solicitado” (nada más arribar a la isla de Santiago se comenzaron las primeras gestiones con Cruz Roja y la petición formal se realizó en marzo), porque desde un primer momento tenían constancia de la fecha tope del visado en Cabo Verde y se les ha notificado reiteradamente y por diversas vías del “peligro que corre la joven siria y de su delicado estado psicológico”. Además, añade que las instituciones españolas están mostrando una “inhumanidad” dejando llegar este momento y manteniéndose impasibles ante la idea de separar a la pareja y dejando -por lo tanto- a la mujer siria en una situación desprotegida y de incertidumbre. Recalca, asimismo, que “todo lo que no sea la protección del artículo 38 implica un riesgo de muerte” para ella. Tampoco comprende la “poca solidaridad de este país africano”, ya que expulsarle a él
significa dejar a esta chica desamparada. Aunque dadas las circunstancias, “no sería de
extrañar que en breve reciba ella la misma notificación” ya que durante estos meses la policía caboverdiana ha ejercido una presión constante sobre estas dos personas, a pesar de estar de manera legal; les han amenazado con expulsarla y deportarla al país de origen, donde está sentenciada a muerte.

“Si la deportan a Siria es su muerte segura”
Esta mujer que decidió jugarse la vida y cruzar la frontera con El Líbano, y pagando a un hombre para que la acompañara, lo consiguió de manera legal, aunque no sin riesgo .
De ser deportada a Siria ello supondría una triple condena a muerte, en primer lugar porque su familia es fundamentalista y ella no es musulmana, en segundo lugar porque se escapó si el consentimiento paterno lo cual es considerado una afrenta para la familia y en tercer lugar porque ninguna mujer puede viajar sola y menos acompañada por un hombre que no sea su marido.
La joven está a favor de los derechos de las mujeres y en contra de cualquier cultura que no tenga en cuenta y respete la dignidad de todas ellas. Además, lleva años oponiéndose a ser casada por imposición; todas estas circunstancias la han hecho sufrir malos tratos y violencia por parte de su padre y hermano religiosos ultraconservadores y pertenecientes a la organización “Hermanos Musulmanes”.
En este mismo sentido, el acoso psicológico y físico también lo ha padecido en su puesto de trabajo, escuela a la que acuden estudiantes armados ultrareligiosos, entre los cuales, uno de ellos le llamó la atención y cuestionó, amenazándola de muerte en sus clases, justo en los días siguientes de haber sido asesinado el director del colegio contiguo. Esta amenaza, sumada a la obligación familiar de casarse y las múltiples agresiones sufridas durante años por motivos religiosos producen el punto de inflexión que la empuja a comenzar la huida con la ayuda de su amigo.
