
Entrevista a Cati Darias en Radio San Borondón
Los nuevos datos sobre Listas de Espera publicados recientemente por el Servicio Canario de Salud con fecha de cierre de 30 de junio de 2016, arrojan luz sobre la confirmación inequívoca que cuando hablamos de más de lo mismo refiriéndonos a la nefasta gestión del PSOE al frente de la Consejería de Sanidad, hecho que no es desconocido, ya que goza de la complicidad del gobierno de Canarias y sus dirigentes, estamos absolutamente en lo cierto.
Estas cifras, a pesar de estar manipuladas, ya que en base a datos reales se pueden ver incrementadas en un 50%, constituyen un auténtico escándalo, un atentado contra el derecho fundamental a la salud y la vida de la ciudadanía canaria, quienes ven cronificadas sus dolencias, incrementado su sufrimiento, o incluso fallecen en espera de una Intervención Quirúrgica o prueba diagnóstica que nunca llega. Situándonos en el colmo del disparate, algunos dirigentes han llegado a justificar el incremento de las Listas de Espera, argumentando que en verano los pacientes y usuarios no quieren operarse. Tal afirmación es rotundamente falsa, hasta el punto que se ha institucionalizado en los hospitales de tercer nivel, como el HUC, un Servicio para “purgar” Listas de Espera, a través del cual, se presiona a los integrantes para que acepten ser intervenidos en la privada-concertada, extremo, que si rechazan, les supone la expulsión de la lista pública.
Nada de aquello de reducir las concertaciones y derivaciones a la privada, rubricado en forma de compromiso por la defensa de la sanidad pública con las Organizaciones Sindicales en periodo preelectoral y coincidiendo con la celebración de la Marcha Blanca. Insisten en la sucia estrategia de dejar a la deriva los hospitales públicos en materia de gestión, para convertirlos en proveedores de pacientes que nutran de “clientes forzosos” a la sanidad privada, sobre todo, en aquellos afectados de patologías que económicamente supongan mayor rentabilidad para este negocio que se sustenta sobre la base del erario público.
¿Y eso cómo se consigue? Infra dotando de medios humanos y materiales a la Sanidad Pública, empeorando las condiciones laborales y detrayendo recursos. En fin, desmantelando el Servicio Público, para así, intentar justificar las derivaciones y la inversión desorbitada en concertación.
Un ejemplo claro de esto, lo constituyen sus prácticas mafiosas en el Hospital Universitario de Canarias. Por obra de la panda de ineptos que están al frente de la gestión del centro responsable de dar cobertura sanitaria al Área Norte de la Isla de Tenerife, es aquí donde radican las peores cifras en cuanto a Listas de Espera, tanto para intervenciones quirúrgicas, como para pruebas diagnósticas o consultas de especialistas, dependientes de una política de recortes en financiación y en personal sobre una plantilla que arrastra un déficit crónico, histórico, insuficiente para hacer frente a la demanda y víctimas de una sed gubernamental por seguir manteniendo los privilegios de la privada –concertada y sus abultadas retribuciones en forma de incentivos.
Desde Intersindical Canaria entendemos que la ciudadanía necesita una explicación por parte de la Consejería de Sanidad y que dejen de mentir, pues mientras anuncian la creación de consejos de zona para “conocer las necesidades de la población”, aquellas necesidades que son patentes, como el derecho a la asistencia sanitaria son negadas de manera institucional y sistemática a los usuarios.

