La Asociación de Vecinos de Los Baldíos ha denunciado públicamente la demolición total de un inmueble histórico en San Cristóbal de La Laguna, calificando la acción como un «atentado irreversible contra el patrimonio» de la isla. La edificación que fue residencia de verano al General Antonio Gutiérrez —héroe de la gesta contra el Almirante Nelson- albergó en el siglo XX una de las bodegas más prósperas del municipio siendo propiedad de la familia de Víctor Núñez Fuentes.
🔒 Al reproducir se cargará el reproductor de iVoox y sus cookies.
Mónica Delgado, presidenta del colectivo vecinal, confirmó con profunda tristeza la desaparición total de la estructura. Según explican desde la asociación, la alerta saltó tras confirmarse que la propiedad —adquirida recientemente por inversores foráneos— fue reducida a escombros con maquinaria pesada, presuntamente sin contar con las licencias ni autorizaciones pertinentes de la Gerencia de Urbanismo.
Un legado borrado por las palas mecánicas
El inmueble destruido formaba parte de la memoria colectiva del barrio. Además de su relevancia patrimonial y cultural, las fincas colindantes dieron sustento a generaciones de familias laguneras dedicadas al cultivo de la viña.
«Nuestra asociación tiene poco más de dos años de vida y llegamos tarde», lamentó Delgado, quien criticó la inacción histórica de las administraciones públicas. Colectivos vecinales anteriores ya habían advertido tanto al Cabildo de Tenerife como al Ayuntamiento de La Laguna, de la necesidad de proteger la edificación. Irónicamente, el derribo se ejecutó en los mismos días en que la asociación tramitaba con el área de Urbanismo su catalogación oficial y preparaba unas jornadas de memoria oral con los mayores del pueblo.
Exigencia de responsabilidades políticas y penales
Ante la gravedad de los hechos, se ha abierto un debate sobre las consecuencias legales para los nuevos propietarios. Diversas voces jurídicas y ciudadanas recuerdan que este tipo de actuaciones sobre el patrimonio edificado pueden acarrear responsabilidades de índole penal.
Los vecinos reclaman que la Fiscalía de Medio Ambiente y Urbanismo actúe de oficio ante un daño que consideran «irreparable».
La memoria oral como resistencia
A pesar de que el solar ha quedado completamente vacío, la Asociación de Vecinos de Los Baldíos ha manifestado que no detendrá sus planes de difundir los valores históricos de la zona. El colectivo estudia levantar un elemento testimonial o vallado informativo en las proximidades de la parcela para que las nuevas generaciones conozcan la trascendencia de la edificación que allí se erigía.
«No tenían amor por la historia de nuestro patrimonio», concluyó Delgado, haciendo un llamamiento a la sociedad canaria para que impida que situaciones de abandono e impunidad similares se repitan en otros rincones del archipiélago.

