Por Antonio Aguado Suárez
Sería el colmo que Feijóo consiga la Presidencia del Gobierno, con todas las indecencias que ha venido cometiendo. De las que más van permanecer en su conciencia, sin lugar a dudas, será la amistad que le profesó al narcotraficante Marcial Dorado que, junto con otros como él, tanto daño causaron a los jóvenes gallegos en las décadas de los 80 y 90 del siglo pasado.
Por menos de esto han tenido que abandonar sus cargos mandatarios de otros países europeos, como fue el del primer ministro del Reino Unido Boris Johnson, que se vio obligado a dimitir sólo por haber mentido, en la época de la pandemia cuando irresponsablemente sin medidas de precaución, organizó un encuentro incluyendo cena con miembros de su gobierno, en los jardines de su residencia. Mintió al exponer que estaban en una reunión de trabajo.
Por otra mentira en este caso a la policía, debido a que conducía con exceso de velocidad, igualmente tuvo que dimitir el ministro británico de Energía Chris Huhne, pero con arreglo a la infracción cometida, fue penalizado a ocho meses de presidio y tuvo que cumplirlos íntegramente. Esto es como consecuencia de que la figura del aforado no existe en el Reino Unido y los políticos, son enjuiciados y en su caso condenados como cualquier otro ciudadano.
A esto se le añade, que la circunscripción electoral en el Reino Unido es por distrito. Esta fórmula debido a la proximidad del elector y el electorado, obliga a las organizaciones políticas a presentar como candidatos a personas conocidas y apreciadas por sus vecinos. Éstos siempre tienen la última palabra y no suelen tolerar, casos de indecencia y menos aún de corrupción de los políticos.
Sin embargo, España es diferente, siendo muy ampliamente en Europa el país de los aforamientos con más de 250.000, esto hace prácticamente imposible que se pueda juzgar y condenar a las personas en el desempeño de sus respectivos cargos institucionales. Uno de los ejemplos más evidentes es el del nefasto e impresentable Carlos Mazón que, para no rendir cuenta con la Justicia, viene aprovechando su cargo público que le permite estar aforado.
Como se viene demostrando y desde que ocurrió la tragedia de la DANA el 29 de octubre del 2024, con el muy lamentable fallecimiento de 230 personas, Feijóo con su “gran autoridad moral”, le viene protegiendo, no exigiéndole la entrega del acta como diputado autonómico y apoyándole para que como expresidente de la Generalitat Valenciana, siga teniendo una serie de incomprensibles privilegios, como entre otros, contar con una paga anual de 87.000 euros durante 15 años, despacho en su ciudad de Alicante, dos asesores, coche oficial y chofer. Todo esto para no hacer nada.
Debido a que incomprensiblemente la ley se lo permite, el cargo institucional como diputado autonómico no se le puede arrebatar, pero el orgánico que ostenta como presidente del Partido Popular en Valencia, Feijóo tiene la potestad de arrebatárselo, Sin embargo, no lo ha hecho y por lo visto, pretende seguir apoyándole.

