
{mosimage}DA.– El refrán de que no hay peor cuña que la de la misma madera define la situación en la que se encuentra Comisiones Obreras. Mucho criticar la reforma laboral del Gobierno del Partido Popular -avalada recientemente por el Tribunal Constitucional- y resulta que trabajadores del sindicato han sentido el “hachazo” en sus propias cabezas.
Contextualmente, la confederación sindical de Comisiones Obreras constituyó la Fundación Forem el 3 de abril de 1990 como una entidad cultural privada sin ánimo de lucro, bajo el Protectorado del Ministerio de Educación y Ciencia. Su ámbito de actuación inicial era el conjunto de España, con delegaciones en todo el territorio nacional excepto Andalucía, Cataluña, Galicia y Valencia. No obstante, en 2002 arrancó un proceso de escisión y el 22 de diciembre de 2006 se creó Forem Canarias. El comienzo de sus actividades se demoró hasta el 1 de enero de 2008. El traspaso se hizo con un saldo neto patrimonial positivo de 584.353,38 euros. Pero, en junio de 2010, los patronos “se vieron obligados a efectuar un ajuste de 767.412,62 euros en el fondo de reservas de algunos de los importes que se incorporaron a la contabilidad de la entidad a 1 de enero de 2009”. Entonces no pasó nada porque la cosa iba bien. Comisiones Obreras de Canarias dejó a todo el personal fijo en vez de firmar contratos eventuales vinculados a cada proyecto de formación. Cuando estos fueron cayendo hubo que pagar indemnizaciones. La confederal se desentendió. De aquel embrollo viene este engorro.
