por: Antonio Aguado Suárez
La ley para la desclasificación de los documentos de Estado, se implantó y ha tenido vigencia hasta ahora, desde 1968 en pleno régimen franquista. Ha sido en esta semana, cuando el Gobierno de Pedro Sánchez ha “tenido la osadía de desclasificar”, los documentos del pretendido golpe de Estado del 23 de febrero de 1981.
Significa que, desde que Felipe González con el PSOE, accedió al gobierno en 1982 y José Luís Rodríguez Zapatero en 2004, hubieron dos presidentes socialistas y ahora desde 2018 Pedro Sánchez aún en activo y todos con sus respectivos gobiernos, tenían la obligación política y moral para haber desclasificado, en tiempo y forma los mencionados documentos del 23f.
Por supuesto, eso era incomprensible que tuviera los apoyos de la reaccionaria ultraconservadora Alianza Popular, organización política fundada por el fascista ministro franquista de Información y Turismo Manuel Fraga Iribarne, con el tiempo refundó Alianza Popular y con sus reminiscencias franquistas la mutó al actual Partido Popular.
Con este panorama, no ha sido de extrañar lo expresado por Feijóo, en la sesión del Congreso, acusando a Pedro Sánchez de lanzar “cortinas de humo”, para entre otras muchas cosas ocultar sus corrupciones. Por lo visto, no está enterado como es público y notorio que, el Partido Popular ha sido (y continua siendo), probablemente el partido político más corrupto de la Europa de nuestro entorno.
Lo cierto es que, de todos los documentos a desclasificar del 23f, seguramente los más importantes y comprometidos no afloraran y continuaran impunes, muchos de los delitos cometidos por tantos sediciosos. De todas formas, el principal responsable del aquel fallido golpe de Estado (afortunadamente fue una chapuza y por eso, no hemos tenido que pagar las consecuencias).
El tipo de delito que cometió (sedición), hasta el 27 de noviembre de 1995, estaba penado para los militares con la pena de muerte. Sin embargo, el teniente coronel Antonio Tejero Molina, fue condenado a 30 años de prisión, de los que sólo cumplió 15, habiendo salido en 1996, Encima, gran arte de la condena la cumplió en el Castillo Militar de San Fernando de Figueras en Gerona y, gozaba de muchos privilegios por gran parte de los militares que les custodiaban, pues veían en él a un héroe.
Como colofón este pasado 25 de febrero en la presentación del libro El Rey de Manuel García Pelayo, intervino Felipe González y expuso que, la actuación del rey Juan Carlos I fue decisiva más que ejemplar. Eso tendría que saberse si la desclasificación de los documentos del 23f, contemplara a todos y fundamentalmente a los más importantes y comprometidos. De esta forma podría saberse el papel que jugó cada cual en aquel aciago y bochornoso golpe de Estado
Pero eso con toda seguridad no pasará, debido a que el Centro Superior de información de la Defensa (CESID), actual Centro Nacional de Inteligencia (CNI), ha venido custodiando la mayor parte de los referidos documentos y como se sabe, muchos de sus mandos, estuvieron implicados en el golpe de Estado del 23f. En consecuencia, no se van a “tirar piedras sobre su propio tejado”.

