El árbol de Bermúdez

0

Por: Joaquín Hernández

CUADERNO DE BITÁCORA
A cualquier alcalde que se precie le encanta ser recordado por sus “obras”, así ha sucedido y García Sanabria lo fue por el famoso parque que lleva su nombre, José Emilio por el parque marítimo, Zerolo por la playa de las Teresitas, Hermoso por sus planes generales de ordenación urbana, y ahora José Manuel Bermudez, emulando al famoso alcalde de Vigo, quiere echarle un pulso a Abel Caballero y llegar a la fama nacional al conseguir construir un árbol luminoso de navidad que supere la altura de 34,5 metros del de Vigo, y que consiga el récord mundial que, en la actualidad, lo ostenta Sri Lanka que mide 73 metros, quiero decir que con un arbolito de 50 metros no se conseguirá batir el récord que lo ostenta los asiáticos ceilandeses.

El coste del alquiler del “arbolito” no es coña marinera y poca broma se puede hacer con el tema, nada más y nada menos que 100.000 euros por un mes de parida navideña. El segundo de abordo en el ayuntamiento tinerfeño ha comentado: “será la gran novedad de las navidades que hará que hasta el alcalde de Vigo tenga que venir a Santa Cruz para ver la mejor iluminación del país”, otra chorrada supina de las que nos tiene acostumbrados el sr. Tarife.

Todo esto me parecería perfecto si el Ayuntamiento chicharrero tuviera solucionado los problemas de pobreza endémica de sus ciudadanos. Porque los dineros que tienen los ayuntamientos son de todos los contribuyentes, Bermudez, el alcalde de Santa Cruz de Tenerife es el simple administrador de ese dinero, no es el dueño de nada, simplemente es un servidor público, votado en elecciones municipales, y es el responsable del funcionamiento de los servicios sociales que sirven para paliar, en el grado máximo posible, el drama de la miseria y la pobreza a los más desfavorecidos del municipio.

Sin embargo, estos servicios funcionan como una puta mierda, asi de claro y asi de contundente es la cosa social, digamos que los servicios sociales municipales son la puta verbenera de los presupuestos municipales, no importan los miserables.

Vas a la oficina del Organismo Autónomo Instituto Municipal de Atención Social y te atiendo una señorita muy agradable, sonrisa y, por supuesto, con un blindaje de empatía te va informa de las “ayudas” que puedes solicitar, no sin antes decirte los “papeles que debes aportar” para tramitar la ayuda consistente en: una tarjeta de compra de alimentos de 150 € para Hiperdino, y otra de 40 € para Mercadona, mes si y mes no. O sea, a ver si me entienden, te dan 190 € para “comer” dos meses. Del desahucio, del empleo, de la miseria, de la dignidad del ser humano, se olvidan, demasiado hacen con presumir que vas a “comprar” con una tarjeta de crédito a unos supermercados sin tener que “pedir limosna”.

¿ No hay para todos, para tantos?
Si tenemos en cuenta que de una población de poco más de 200 mil habitantes, donde Caritas informa que atiende a un 70% más de gente que en el primer semestre del año 2024, donde existen 35.000 personas en gran pobreza o pobreza severa, no se debe dilapidar el dinero en pollabobadas gastándose un millón de euros en el alumbrado de la capital en las navidades del 2025.

Es de caradura, de una capacidad asombrosa de falta de empatía y solidaridad con los más desprotegidos de nuestra sociedad. Bermudez no creo que repita en las elecciones del 2027 pero lo que le puedo asegurar que será recordado como el alcalde del árbol de la idiotez supina y mentecata de un consistorio lleno de mediocres, totufas y totufos.

Mientras “admiramos” el árbol de navidad luminoso más grande del mundo, más de 35.000 chicharreros la estarán pasando canutas sin un euro para pasar la navidad.
A pollabobas no nos gana ni el tío Gilito.

Share.

Comments are closed.