“Ante los embates autoritarios de la coyuntura internacional insertos en los intereses de la burguesía, nuestra tarea como comunistas pasa por la reconstrucción de un movimiento obrero capaz de hacerle frente a la totalidad capitalista”.

El pasado sábado 7 de febrero, en el Salón Sindical de Las Palmas de Gran Canaria, se presentaron, ante más de un centenar de personas, los Encuentros por el Socialismo en Canarias, la primera piedra del camino en la creación de una organización juvenil socialista en las islas, en el objetivo de la construcción del comunismo como proyecto político de masas.
Los promotores de esta propuesta política afirman que se trata «del destacamento comunista con mayor poder organizativo actualmente en las islas y el proyecto con mayor capacidad de convocatoria juvenil en todo el espectro político de la izquierda en general».
Durante más de año y medio de organización sostenida, la militancia ha trabajado en sentar las bases de un proyecto que tenga como objetivo la ardua tarea de edificación de un mundo nuevo. Entienden que el mundo en el que vivimos es el mundo del capital y que se encuentra inmerso en una crisis histórica que convierte a toda la clase trabajadora en hija huérfana.
El neoliberalismo, el trabajo sucio de la antesala autoritaria en la que nos encontramos
Entre sus análisis, destaca la idea de que tanto el fascismo como el auge reaccionario del que llevamos años siendo testigos es un paso más y una prueba de que el capitalismo está intentando sobrevivir. Consideran que las políticas de austeridad, las privatizaciones, la financiarización de la economía y la deslocalización de los principales centros productivos, entre otros movimientos, han logrado tumbar los frágiles consensos del Estado de bienestar.
En concreto, creen que la acelaración del programa autoritario y la descomposicón del orden social y económico son dos manifestaciones de la misma crisis capitalista global: una crisis capitalista que atraviesa, como no puede ser de otra manera, al archipiélago.
En Canarias, la consolidación del pacto social capitalista había quedado hilvanada por el turismo de masas y el fenómeno de la construcción. Las portavoces de ESC se muestran muy tajantes contra la idealización de Canarias como escaparate:
“Hoy más que nunca queda demostrado que la suerte de vivir aquí nunca fue nuestra suerte, sino la de unos pocos empresarios y políticos profesionales que se enriquecieron y se enriquecen con nuestra miseria”.

El horizonte del reformismo no es la superación de la sociedad de clases, sino su administración
Las militantes de Encuentros por el Socialismo en Canarias opinan que en esta tarea de dominación, instituciones públicas y aparatos de propaganda burguesa están cumpliendo su función a rajatabla. Entienden que el preludio de la normalización de un estado de guerra pasa siempre primero por la identificación de un enemigo común, un otro al que otorgarle el rol de amenaza, y, a su vez, consideran a la inmigración africana como el objetivo discursivo perfecto para los elementos de avanzadilla de la reacción y una reacción autoritaria que se manifiesta en varios polos. En primer lugar, como ataques contra el proletariado migrante, que encuentra su cara más cruenta en la magnitud de la barbarie humanitaria en nuestras costas: en 2024 la ruta canaria dejó un reguero de 9.727 muertes, consolidándose como la ruta migratoria más letal del mundo.
También, enumeran con multitud de ejemplos una manifestación embrionaria de fascismo callejero. Más de una decena de empresas mafiosas de desocupación desatan su violencia contra los sectores más desfavorecidos del proletariado de las Islas; y todo ello, por supuesto, bajo el amparo de las autoridades.
Colocan a la crisis climática como el tercer vector al que “los imperativos del capital empujan inevitablemente a las vidas de la clase trabajadora”, no solo con sequías más intensas cada año que dejan sin agua a municipios enteros sino con la proliferación de macroincendios forestales cómo el que asoló Tenerife en el verano de 2023.
Y, por último, sintetizan su discurso focalizando la atención en las condiciones de vida de la clase trabajadora: “Sufrimos una degradación absoluta de nuestras condiciones de vida. Una bolsa de la compra prohibitiva, alquileres por las nubes, trabajos temporales, infrapagados, con horarios de mierda o con convenios abusivos; un tercio de la población bajo el umbral de la pobreza y la necesidad de miles de personas de emigrar cada año en busca de oportunidades laborales y mejoras salariales”.
La solución que plantean pasa por huir de la vía reformista y se muestran muy críticas con respecto a los partidos del ala izquierda de la burguesía canaria: “No estamos aquí para inaugurar una marca de siglas que queden en el olvido o acaben gestionando nuestra miseria gobernando con los de siempre. No estamos aquí para administrar mejor un modelo que ya ha mostrado su agotamiento, sino para romper con él”.
El acto político no introduce un programa cerrado ni una solución inmediata, sino una orientación estratégica y una tarea histórica: contribuir a la recomposición del socialismo como proyecto político de masas.
Concluyen el acto con la reflexión de que a través de las grietas del pacto capitalista que deja el turismo de masas, abiertas como barrancos, la tarea fundamental de las militantes comunistas se centra en la repolitización de una alternativa política revolucionaria para la clase trabajadora. Se definen de la siguiente manera: “Somos las hijas de una derrota histórica, pero debemos saber que no todo está perdido. Y es que solo a través de reconocernos en la derrota seremos capaces de comprender que tenemos todo un mundo por ganar”.
Asimismo anuncian que, para dar continuidad al proyecto político, seguirán presentando la propuesta política de ESC en otros lugares, en concreto a mediados de marzo se presentará en Tenerife.

