Por: Rafael Juan Rodríguez Marrero. Docente jubilado. Desde Fuerteventura.
El pasado sábado, 19 de octubre, tuvo lugar un hecho insólito en medio de un evento que concentraba al mayor número de personas de la isla de Gran Canaria en esa jornada. Durante el descanso del partido de fútbol entre la U.D. Las Palmas y la Sociedad Deportiva Eibar en el estadio se desplegaron los miembros de la Unidad de música del Mando Aéreo de Canarias, interpretando temas a paso militar marchando alrededor del terreno de juego.
Mientras, el ejercito del aire y del espacio en su web informaba sobre el arranque del “ejercicio internacional Ocean Sky 2025”. “España” señalaba “lidera el mayor adiestramiento de combate aéreo del año”. La página de información ministerial se congratulaba señalando que “Canarias ofrece un entorno óptimo para el adiestramiento gracias a sus condiciones meteorológicas y su baja densidad de tráfico aéreo. El despliegue internacional incluye cazas F-18M, Eurofighter, F-16, F-15E y Su-30MKI, además de aviones cisterna MRTT, KC-767, A-332 y A400M.”
Aviones de combate de EEUU, Alemania, Portugal, Grecia e India (más de medio centenar de aeronaves) volarán por nuestro cielo realizando “entrenamiento aéreo avanzado”. Como “novedad” la presencia de aviones hindúes (India no forma parte de la OTAN). Por si algún lector se muestra despistado, añadir que esas maniobras (desarrollándose entre el 20 y el 31 de octubre) estarán coordinadas por la Organización del Tratado del Atlántico Norte, que mira, desde su flanco sur, hacia África occidental.
Y para completar la presencia durante estos días de la institución militar en nuestras tierras y aire, el sábado 25 de octubre se llevará a cabo en la isla majorera la prueba ciclista cívico-militar FudeNaS (Fuerteventura de Norte a Sur) organizada por el Club Deportivo Soria 9, en colaboración con el Regimiento de Infantería Soria 9 y la Brigada Canarias XVI. Una prueba que moviliza a numerosos ciclistas que, aunque no lo sepan, apoyan con su participación al “Ejército con el Deporte y la Naturaleza” (que es como reza el lema de la prueba este año).
Es indudable el esfuerzo de la institución militar en la isla majorera para ayudarnos a olvidar los desmanes pasados que la Legión llevaba a cabo en esta porción del archipiélago. Parecería que tuvieramos que acostumbrarnos a agradecérselo. Sin duda, los grandes empresarios -y fondos de inversión- y los “piratas del cemento” que desde las instituciones políticas les apoyan no muestran tanta preocupación por nuestra Naturaleza.
Pero, no nos engañemos; tanto la industria militar como las fuerzas armadas son también responsables del aumento de la huella de carbono que tanto está interfiriendo en el clima planetario; si bien el Gobierno de España no informa del impacto que, respecto a los GEI, provocan en sus prácticas las fuerzas armadas.
No conviene olvidarnos del interés que las grandes corporaciones globales -con el apoyo de los estados y “manu militari”- muestran por el control de los combustibles fósiles (principales contaminadores) en diferentes territorios, generalmente periféricos. En contra de los pobladores de esos espacios, que se oponen a la extracción de tales recursos debido, entre otras razones, a la contaminación que tales prácticas generan en sus territorios.
Además, podemos saber (al menos parcialmente) de los efectos que sobre la naturaleza planetaria y los seres vivos que la habitamos producen los ejércitos; en ocasiones, los medios de información nos acercan a esa realidad, inhumana, que provoca la militarización planetaria y las guerras que promueven: destruyen vidas y espacios dejando destrucción, muerte y desolación.
Entre ejercicios aéreos con participación internacional (África sigue siendo un continente codiciado y el Occidente colectivo quiere seguir saqueándola) y el lavado de imagen que procuran las bandas de música y las actividades deportivas al aire libre promovidas desde los ejércitos, la institución militar “nos tiene hartas”; al menos a las personas que, amantes de la PAZ, exigimos NO a la OTAN y NEUTRALIDAD PARA CANARIAS.
¿Tenemos que padecer los nefastos efectos militares para tomar conciencia de la mierda (con perdón) que suponen los ejércitos y su credo?

