Por: Joaquín Hernández
CUADERNO DE BITÁCORA
Si, primero RABIA me produce las intervenciones en el Congreso de los Diputados, al escuchar las intervenciones de los portavoces del PP, Vox y JuntsxCat. Una rabia inusitada, con ganas de echar la pota cuando, excusando lo inexcusable, cual es la negativa a un Decreto ley, que sin ser lo mejor, sin contener lo esencial cual es el derecho fundamental a poseer una vivienda, o sea una familia española con un techo seguro donde vivir, si soluciona los problemas más acuciantes del derecho de inquilinos y la regulación, a medias de los alquileres de viviendas y los desahucios.
Luego ASCO, si mucho asco me produce pensar que los partidos políticos son capaces de legislar en contra de los ciudadanos, no solo de los que votan otras opciones políticas, también en contra de sus propios votantes, El Congreso de los Diputados se convierte en una especie de mercado, de «lonja» de subastas donde el regateo forma parte del «negocio» y las personas somos meros observadores de cómo se comercia con nuestro destino como pueblo.
Después VERGÜENZA, si, vergüenza al escuchar a los charlatanes del 2X1 de cualquier mercadillo dominguero, intentar convencernos que los que ellos proponen, los que ellos «nos venden» es lo mejor, pero no para la mayoría, es lo mejor para la oligarquía del capital carroñero, de los llamados «fondos buitres» del chantaje que provocan unas leyes «ad hoc» a la carta o con su «traje a medida» para que el «negocio» de los de siempre, los poderosos bancos, los grandes negocios de capital riesgo, las eléctricas, petroleras. Vergüenza porque con nuestro voto, voto sin sentido, sin calibrar los problemas que pueden ocurrir votando a unos partidos que representan a ese capital carroñero que los mantienen como su voz, la voz de su amo, en los escaños del Parlamento español.
Y PENA, pena porque si la mayoría de la representación de los votantes españoles son capaces de traicionar al pueblo que les ha votado, a sus votantes, ¿ Qué podemos esperar el resto, aquellos que votamos otras opciones ? ¿ Qué podemos esperar todos los españoles si consiguen el poder aquellos que niegan avances sociales que benefician al pueblo, a la gente normal y no a los poderosos?
Nosotros, todos, los unos y los otros, los diferentes y los indiferentes tenemos la obligación moral y material de utilizar las opciones necesarias que la Constitución Española pone a nuestra disposición, que no es otra que la manifestación masiva en contra de esta forma torticera de utilizar nuestro voto en contra de nuestros intereses. La calle siempre ha sido y será la mejor forma de demostrar nuestro rechazo a políticas que ven en contra de nuestros derechos fundamentales. Ahora toca luchar por uno de estos derechos fundamentales cual es la vivienda, es el momento de no abandonar la calle porque la calle es nuestra, no es de ningún politiquillo o politiquera del tres al cuarto, y ahora, cuando estamos empezando a conseguir que se nos tenga en cuenta, es, precisamente, el momento de gritar más fuerte, actuar con más contundencia, sin desfallecer ante ninguna represión,
O cambian o les cambiaremos.

