Los sindicatos incorporan el conflicto de rentas en el marco de las grandes movilizaciones por la vivienda. Los salarios no alcanzan a pagar la vivienda y hacer frente a la inflación.
Los sindicatos CCOO y UGT han acordado convocar una huelga general de 24 horas este otoño para exigir salarios dignos que permitan el acceso a una vivienda digna. Esta decisión, que deberá ser ratificada por los máximos órganos de dirección de ambas organizaciones, se produce tras el rechazo del Congreso de los Diputados a los últimos reales decretos-leyes de vivienda. Las centrales sindicales afirman que cumplen así su advertencia de incorporar el conflicto de las rentas y el mundo del trabajo a las grandes movilizaciones sociales.
Alianza con los movimientos sociales
La fecha definitiva del paro de 24 horas se consensuará con organizaciones sociales, vecinales y el sindicato de inquilinas e inquilinos. Tras el éxito de las manifestaciones del pasado fin de semana, los sindicatos buscan confluir con las demandas ciudadanas para articular una respuesta conjunta frente a la crisis habitacional y el impacto de la inflación en las familias trabajadoras.
Exigencias en la negociación colectiva
Las propuestas laborales se enmarcan en la negociación del VI Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva (AENC). Los sindicatos reclaman incrementos salariales de entre el 4% y el 7%, cláusulas de revisión salarial frente a la inflación y medidas específicas para facilitar el acceso a la vivienda. Además, defienden un decálogo unitario que exige un parque público de vivienda protegida, la limitación del precio de los alquileres y la aplicación efectiva de la Ley de Vivienda en todo el territorio.
Presión a administraciones y patronal
La convocatoria de huelga apela directamente a las distintas administraciones públicas con competencias en materia de vivienda y a las organizaciones empresariales. CCOO y UGT advierten a la patronal de que los salarios deben garantizar el acceso a bienes básicos, urgiendo al desbloqueo de los convenios colectivos. Ambos sindicatos han llamado a los trabajadores a secundar el paro y mantener las movilizaciones hasta que la vivienda deje de ser un privilegio.




