Close Menu
San Borondon InfoSan Borondon Info
  • 🏚 Inicio
  • 💯 Nosotros
  • 📰 Noticias
    • 🎨 Cultura
    • 📈 Economía
    • 🎓 Educación
    • 🌐 Internacional
    • ⚖️ Justicia
    • 🍃 Medio Ambiente
    • 👥 Movimiento Ciudadano
    • 📰 Noticias Política
    • 💓 Sanidad
    • 👨‍👩‍👧‍👦 Sociedad
    • 🏖️ Turismo
    • ⚠️ Corrupción
    • 🔬 Ciencia
  • 👨‍💼 Opinión
    • ❤️ Salud
    • 👥 Política Social
    • 💬 Política Opinión
    • 📰 Medios
    • 🍃 Medio Ambiente
    • ⚖️ Justicia
    • ⚡Energía
    • 🎓 Educación
    • 📈 Economía
    • 🏙️ Desarrollo
    • 🎨 Cultura
  • 🎯 Sala SB
    • 📅 Programación
    • ☑️ Actividades
  • 🎙 Audios de RSB
    • 📻 LA TRAPERA
Facebook X (Twitter) Instagram YouTube
San Borondon InfoSan Borondon Info
Facebook X (Twitter) Instagram
ESCUCHAR ONLINE
  • 🏚 Inicio
  • 💯 Nosotros
  • 📰 Noticias
    • 🎨 Cultura
    • 📈 Economía
    • 🎓 Educación
    • 🌐 Internacional
    • ⚖️ Justicia
    • 🍃 Medio Ambiente
    • 👥 Movimiento Ciudadano
    • 📰 Noticias Política
    • 💓 Sanidad
    • 👨‍👩‍👧‍👦 Sociedad
    • 🏖️ Turismo
    • ⚠️ Corrupción
    • 🔬 Ciencia
  • 👨‍💼 Opinión
    • ❤️ Salud
    • 👥 Política Social
    • 💬 Política Opinión
    • 📰 Medios
    • 🍃 Medio Ambiente
    • ⚖️ Justicia
    • ⚡Energía
    • 🎓 Educación
    • 📈 Economía
    • 🏙️ Desarrollo
    • 🎨 Cultura
  • 🎯 Sala SB
    • 📅 Programación
    • ☑️ Actividades
  • 🎙 Audios de RSB
    • 📻 LA TRAPERA
San Borondon InfoSan Borondon Info
Home»Opinión»Política Opinión»Prioridad nacional: el eufemismo de la exclusión

Prioridad nacional: el eufemismo de la exclusión

0
By Prensa CCPC on junio 27, 2026 Política Opinión
Compartir
Facebook Twitter Email Telegram WhatsApp Copy Link

Por: Manuel Marrero Morales

Las palabras nunca son inocentes. En política, menos aún. Quien consigue imponer el lenguaje con el que se interpreta la realidad ha ganado buena parte de la batalla cultural. Por eso resulta especialmente preocupante que conceptos como “prioridad nacional”, “los de casa primero” o “preferencia nacional” hayan dejado de ser consignas marginales de la extrema derecha para convertirse en expresiones que comienzan a circular con normalidad en el debate público e, incluso, en el discurso de partidos conservadores tradicionales.

No estamos simplemente ante un cambio terminológico. Estamos asistiendo a la normalización de un marco ideológico que convierte la igualdad de derechos en un privilegio condicionado por el lugar de nacimiento. Se presenta como una medida de sentido común para gestionar recursos limitados, pero en realidad introduce una jerarquía entre personas basada en la nacionalidad. Y ahí reside su verdadera naturaleza.

La extrema derecha ha comprendido que ya no necesita reivindicar abiertamente los postulados del fascismo histórico para avanzar políticamente. Le basta con sustituir unas palabras por otras. Donde antes hablaba de superioridad nacional o racial, hoy habla de prioridad nacional; donde antes proponía exclusión, ahora habla de preferencia; donde antes señalaba enemigos internos, hoy identifica a las personas migrantes como responsables del deterioro de los servicios públicos, de la falta de vivienda o de la precariedad laboral.

Es una estrategia tan sencilla como eficaz: desplazar la responsabilidad de las desigualdades desde quienes concentran el poder económico hacia quienes apenas disponen de recursos para sobrevivir. El problema deja de ser la especulación inmobiliaria y pasa a ser la inmigración; ya no son las políticas de recortes las que saturan la sanidad o la educación, sino quienes llegan buscando una oportunidad. El conflicto se desplaza desde arriba hacia abajo. Se enfrenta a trabajadores con trabajadores, a pobres con pobres.

Lo más inquietante es que este marco discursivo ya no pertenece exclusivamente a la extrema derecha. Su mayor victoria consiste precisamente en que otras fuerzas políticas asuman parte de su lenguaje y de sus planteamientos, legitimándolos como opciones razonables dentro del debate democrático. La historia demuestra que el autoritarismo rara vez conquista espacio presentándose con sus símbolos originales. Avanza cuando consigue que sus ideas parezcan moderadas, inevitables o simplemente pragmáticas.

Europa ya conoció ese proceso durante el siglo XX. Los fascismos no comenzaron con campos de concentración ni con la supresión inmediata de las libertades. Comenzaron construyendo un relato de amenaza permanente, definiendo quién pertenecía plenamente a la nación y quién debía ocupar un lugar subordinado o ser excluido de ella. La democracia empezó a erosionarse mucho antes de desaparecer formalmente.

Por eso resulta imprescindible recuperar la memoria democrática. No para establecer comparaciones simplistas ni para utilizar el pasado como arma arrojadiza, sino para comprender los mecanismos mediante los cuales las sociedades terminan aceptando restricciones de derechos que poco tiempo antes habrían considerado inaceptables.

En territorios como Canarias, además, la apelación a la “prioridad nacional” encierra una profunda contradicción histórica. La sociedad canaria conoce bien el significado de emigrar. Durante décadas fueron miles las personas que cruzaron el Atlántico buscando en América las oportunidades que aquí no encontraban. Aquellas generaciones sobrevivieron gracias a la solidaridad de otros pueblos. Olvidar esa memoria supone amputar una parte esencial de nuestra propia identidad colectiva.

Frente a esta deriva, la respuesta no puede limitarse a la confrontación política ni a la denuncia institucional. Hace falta una verdadera pedagogía democrática. Una educación que enseñe a identificar los discursos de odio cuando aparecen revestidos de aparente racionalidad; que explique cómo funcionan los prejuicios; que forme ciudadanos capaces de distinguir entre una política pública basada en derechos y otra basada en la exclusión.

Esa responsabilidad no corresponde únicamente a la escuela. También interpela a los medios de comunicación, a las organizaciones sociales, a los sindicatos, a las universidades y a toda la ciudadanía. Informar con rigor implica contextualizar, desmontar los eufemismos y evitar la falsa equidistancia entre quienes defienden la igualdad de derechos y quienes pretenden condicionarla a la identidad nacional.

Las democracias no se debilitan únicamente por quienes las atacan frontalmente. También lo hacen cuando aceptan, poco a poco, los marcos ideológicos de quienes cuestionan sus principios fundamentales. La igualdad, la solidaridad y la universalidad de los derechos no son concesiones sentimentales; constituyen el núcleo mismo del Estado democrático y social de derecho.

La verdadera prioridad nacional no consiste en decidir quién merece más derechos que otros. Consiste en garantizar que nadie vea vulnerada su dignidad por su origen, su nacionalidad o el color de su piel. Porque cuando una sociedad acepta que existen ciudadanos de primera y personas de segunda, no solo pierde quienes son excluidos: pierde la democracia en su conjunto.

Share. Facebook Twitter Email Telegram WhatsApp Copy Link
Previous ArticleTerremoto, secuestro y guerra: La tenaza imperial sobre Venezuela
Next Article Cuando éramos jóvenes

Artículos Relacionados

El árbitro que quiso ser futbolista: Marchena y la injerencia política del Tribunal Supremo

noviembre 8, 2026

La España joven

noviembre 8, 2026

El Evangelio es incompatible con la injusticia social.

noviembre 8, 2026

Derrota de Trump

noviembre 5, 2026

¿Un trofeo en bandeja de plata para saciar a la carroña fascista de PP-VOX?

noviembre 5, 2026

Ni Trump, ni Feijóo, ni el jefe apache Gerónimo estaban en las papeletas

noviembre 4, 2026

Sacrificar la pieza para salvar el tablero: la dimisión de Puente frente al avance reaccionario

noviembre 3, 2026

Los tiempos están cambiando

noviembre 2, 2026

La vida como variable de ajuste: sangre y muerte en los raíles privatizados

octubre 31, 2026
Add A Comment

Comments are closed.

Con la colaboración económica de la Consejería de Cultura
Con la colaboración económica de
La Consejería de Cultura
Entradas recientes
  • Manuel Monereo sitúa en la movilización juvenil la esperanza frente al avance de la extrema derecha
  • El árbitro que quiso ser futbolista: Marchena y la injerencia política del Tribunal Supremo
  • La presidenta de la asociación de vecinos Tesceyte acusa al Ayuntamiento de Santa Cruz de priorizar los intereses de la empresa frente al de los vecinos
  • La España joven
  • El Evangelio es incompatible con la injusticia social.
LIBROS
Acerca de Nosotros
Acerca de Nosotros

Radio San Borondón, desde muy pronto, comienza a adquirir gran audiencia y aceptación popular porque permite a los habitantes difundir sus propios valores y expresar sus propias reivindicaciones e ideas; promueve el derecho a la información y constituye una alternativa capaz de ofrecer veracidad, justicia, respeto y solidaridad.
Email: sanborondon@sanborondon.info
Contacto: +34 677 91 48 67

Facebook X (Twitter) Instagram YouTube WhatsApp Telegram
Últimos Artículos Agregados

Manuel Monereo sitúa en la movilización juvenil la esperanza frente al avance de la extrema derecha

noviembre 8, 2026

El árbitro que quiso ser futbolista: Marchena y la injerencia política del Tribunal Supremo

noviembre 8, 2026

La presidenta de la asociación de vecinos Tesceyte acusa al Ayuntamiento de Santa Cruz de priorizar los intereses de la empresa frente al de los vecinos

noviembre 8, 2026

La España joven

noviembre 8, 2026
Etiquetas
ana oramas bermúdez bifidus bionacionalismo, bionacionalistas Canarias 2025 capitalismo ccpc circuito del motor coalición canaria corrupción corrupción en canarias cultura Cultura Canaria Cultura Popular escalada de hostilidades francisco de la barreda garganta profunda Identidad Canaria interviu_nov08 ley del suelo logros Luisa del Toro mamotreto Manuel Parejo mauritiana miguel zerolo Movimiento ciudadano pelotazo de las teresitas pobres de derechas Premio Canarias SAHARA san blas San Cristóbal de La Laguna santa cruz de tenerife santiago pérez social media tenerife Teresitas Tradición Canaria trankimazin ttip turismo wladimiro zerolo
Facebook X (Twitter) Instagram YouTube WhatsApp Telegram
  • Política de Privacidad
  • Política de Cookies
  • Aviso Legal
© 2026 Desarrollo por;Tecnologia CCPC.

Type above and press Enter to search. Press Esc to cancel.

Radio SanBorondón
Radio SanBorondón
Tu navegador no soporta audio.