A dos velocidades

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CUADERNO DE BITÁCORA

Por: Joaquín Hernández

Los españoles, los que hemos acudido a defender nuestros derechos fundamentales a los juzgados de toda España, nos quedamos atónitos, estupefactos y sorprendidos al ver con la velocidad que actúa la justicia al tratar los casos de supuesta corrupción de personas vinculadas con el Presidente Sánchez, entorno familiar, o con ex miembros del Psoe o gobierno. En menos de 15 días, el juez del caso «empapela» al presunto culpable, actúa al UCO o la UDEF y los medios de comunicación «ajustician» al investigado de forma que la condena social le perseguirá toda su vida, aunque sea absuelto por falta de pruebas o legitimación de las mismas, Zapatero ya está jodido y bien jodido.

Otra historia es el caso de Cristóbal Montoro. el todopoderoso exministro de Hacienda en el gobierno de M.Rajoy, cerebro fiscal de los gobiernos de Aznar y Rajoy, ahora imputado en una serie de presuntos delitos que van desde la prevaricación a la malversación y muchas más cosas, tanto es así que se le acusa de haber dado vía libre a leyes, normas y reglamentos elaborados a medida para las necesidades de los clientes (del despacho de profesionales que él mismo habría creado) al parecer grandes compañías del sector del gas, electricidad, entre otras muchas. Ese despacho que, al parecer, era la cantera de los nombramientos que realizaba en su ministerio al objeto de facilitar al máximo estos beneficios fiscales a sus clientes que, siempre supuestamente, debían abonar los servicios «extraordinarios» de su bufete.

Este hecho configuró una corrupción piramidal, desarrollada de arriba abajo y que supuso la apropiación ilegal del Estado al servicio al servicio de intereses privados, cuyo centro operativo era el Ministerio de hacienda y con el perjuicio de los contribuyentes. Acojona imaginar hasta dónde puede llegar la impunidad en el tiempo sobre todo cuando la dinámica delictiva se genera desde dentro de las instituciones. Pero no debemos olvidar que unos años antes fue precedido por otro modelo de corrupción generada, esta vez desde abajo hacia arriba con el caso Gürtel, ambos tenían la misma sede central en la calle Génova 13, sede nacional del PP en Madrid.

Aún está pendiente la llamada a declarar de Cristóbal Montoro, el cual deambula por ahí como yo por mi casa. Ocho años (8) lleva pendiente de declarar el exministro. El caso de la Gürtel ha sido aún peor, 16 años han tardado la Audiencia Nacional en juzgar a Francisco Corres, Pablo Crespo y una docena y media de acusados.

Pero esto es solo una pequeña muestra de las «velocidades» judiciales, en realidad la mano negra del PP está presente en la prioridad de «algunos» magistrados y jueces españoles.

¡¡ TODO APESTA !!

 

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