La Asociación Canarias Laica, integrada en Europa Laica, recuerda que Canarias a pesar de ser una de las comunidades más pobres de España, con una serie de indicadores sociales y económicos que la sitúan por debajo de la media nacional, sea sin embargo la única comunidad que patrocina con dinero público la visita del Papa León XIV el próximo mes de junio. Así lo exponen en el siguiente comunicado:
«La pobreza y la exclusión social es una realidad estructural en Canarias manteniéndose la tasa AROPE (At Risk of Poverty and/or Exclusion), principal indicador en la UE para medir el riesgo de pobreza y exclusión social, estable en el 31,2%, muy por encima que la media nacional (19,5%) Actualmente, más de 700.000 personas se encuentran en riesgo de pobreza siendo un 54,7% las que declaran tener problemas para llegar a fin de mes.
A esta realidad penosa se suma la nefasta gestión que se mantiene desde la primera patera que llegó a Fuerteventura el 28 de agosto de 1994, hace 32 años, en relación a la acogida de miles personas (Adultos y Menores) inmigrantes que llegan a estas islas.
La falta de planificación y coordinación interadministrativa hacen que la situación se mantenga en un “colapso constante” con improvisaciones permanentes ante la falta de instalaciones adecuadas e inexistencia de protocolos ágiles y eficaces.
Canarias necesita políticas públicas intensas, redistributivas y sostenidas en el tiempo que miren más allá de la emergencia, de modo que se revierta esta situación que amenaza con enquistarse en nuestra tierra.
Sin embargo y frente a esta realidad, el Gobierno de Canarias y los Cabildos de Gran Canaria y de Tenerife, deciden erigirse como patrocinadores de la visita, en calidad de “Benefactores”, de León XIV,
cabeza y máxima autoridad de la Iglesia católica.
La Comunidad Canaria será la única que pagará con dinero público la visita del Papa animando a entonar el “Alza la mirada”.
Desde Canarias Laica, agrupación perteneciente a Europa Laica, denunciamos el uso de fondos públicos para el adoctrinamiento católico y exigimos la derogación de los acuerdos con la Santa Sede».

