Por: Antonio Aguado Suárez
Si no se adelanta las elecciones generales, aun quedara algo más de un año, para que las organizaciones políticas de izquierda y progresistas se pongan de acuerdo para articular un FRENTE AMPLIO, que se enfrente con un mínimo de éxito, a la reaccionaria derecha extrema del PP y fascista extrema derecha de Vox.
En caso de que estas dos fuerzas políticas ganen las elecciones y logren formar gobierno, con toda probabilidad las amenazas que vienen pregonando las llevaran a efecto: persecución y expulsión de los migrantes, menoscabo: del feminismo, colectivo LGTBI, sindicalismo, Estado de las autonomías, derechos adquiridos; aborto, eutanasia, cuestionamiento del cambio climático.
Por supuesto, de no lograrse la ansiada y necesaria unidad de los partidos de izquierda y progresistas, no sería de extrañar, que Vox con la connivencia y complicidad del PP cuestione a los partidos nacionalistas y a través del Parlamento (Congreso y Senado), teniendo en ambas cámaras mayoría absoluta, cuestionen sus existencias y en un principio mediante el articulo 155 de la Constitución paralice sus actividades, como paso previo a su ilegalización y disolución.
Todo esto y mucho más es lo que, podría ocurrir en caso de que el reaccionario Partido Popular y fascista Vox, puedan disponer del BOE (Boletín Oficial del Estado) obteniendo el gobierno (el poder ya lo tienen con el apoyo de los poderes fácticos: eclesial, militar, judicial, económico sobre todo con el Ibex 35 y grandes e importantes medios de comunicación).
Sería absurdo y muy irresponsable que los nacionalistas e independentistas y las organizaciones políticas de izquierda y progresistas no se pongan de acuerdo y le faciliten al Partido Popular y a Vox formar gobierno, con lo que eso significa de retroceso en derechos de libertad y justicia social.
Los partidos políticos independentistas y nacionalistas, cuestionan su unidad con los de izquierda y progresistas, basándose en que sus fortalezas están en sus territorios y es desde estos, como (hipotéticamente), podrían contribuir a frenar el ascenso del PP y cie Vox.
Ese planteamiento cae por su propio peso y es que, hacerle frente al referido ascenso del Partido Popular desde los respectivos ámbitos territoriales no es suficiente y se quedaría de forma prácticamente testimonial, debido a la dispersión del voto que, favorece a los mencionados PP y Vox.
Debido a que las elecciones generales, configuran al Parlamento (Congreso y Senado) y desde éste, se marca el rumbo de todo el país, es cuestión de que se articule una opción política que se vertebre de forma federal, abarcando al conjunto del país.
Esta es la única fórmula que podría tener la suficiente garantía como para lograr frenar las políticas ultraconservadoras del PP y Vox. Por supuesto, los partidos politices independentistas y nacionalistas pueden (y deben), seguir concurriendo a las elecciones de sus respectivos ámbitos territoriales: autonómico y municipal. Pero es evidente la necesidad de creación de un FRENTE ÁMPLIO que aglutine y canalice coordinadamente, todas las gestiones y actuaciones encaminadas a que no se produzca retrocesos en libertad y derechos conquistados.
Para esto es necesario tener un alto grado de generosidad y que, se dejen al margen los intereses partidistas y mucho más los personales. En este sentido, existe el ejemplo muy positivo del FRENTE ÁMPLIO que posibilito al entrañable e integro Pepe Mujica, llegar a la Presidencia de su país Uruguay entre marzo del 2010 y marzo del 2015.y con sus políticas, puso a su nación en el mapa político internacional, destacándose por la defensa de los más humildes y desfavorecidos. Fue un gran referente y dejo un extraordinario legado.

