CUADERNO DE BITÁCORA
Por: Joaquín Hernández
A título personal despedí el 2025 con cohetes, petardos y toda clase de cabronadas sónicas. Lo despedí con toda la mala leche de alguien que quiere borrar de su mente el primer cuarto del siglo XXI.
Lo despedí con odio, con rabia, lleno de rencor y hastiado de la raza humana que. en estos 25 años, es capaz de todo y lo más sorprendente es la capacidad de olvidar lo malo, lo traumático, lo tenebroso, lo difícil de aceptar, de echar una cortina de humo, una tupido telón de acero a la memoria y que desaparezca de tu mente tanto horror vivido en este cuarto de siglo.
Pasamos de todo. Ya nadie habla, dice, comenta el genocidio palestino, ningún medio de comunicación se hace eco de que sigue la matanza judía en Gaza. Nadie comenta que siguen muriendo miles de personas en la franja de Gaza, parece como si nunca hubiera existido y
existe un genocidio en Gaza, parece como si lo ocurrido hubiera sido una pesadilla, oscura pesadilla, que se ha quedado en eso, en un sueño terrible que al despertar olvidamos en la ducha.
Es tan insólito que ya se oyen voces justificando la invasión rusa, la Rusia de Putin, a Ucrania y apoyan el expolio de tierras ucranianas a favor del invasor en pos de una paz que nunca llegará hasta alcanzar los objetivos de Putin, que no es otro que la anexión de Ucrania, Letonia, Estonia, Polonia, y todos los paises que componían la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, la antigua URRSS. Cueste lo que cueste, este es el objetivo principal, luego Europa emulando al zar Ivan el terrible que fue el primer zar de Rusia y su reinado estuvo marcado por la expansión territorial, pero también por la represión y la violencia. Fundó la Oprichnina, una especie de policía secreta que aterrorizaba a la nobleza rusa. Putin ha asesinado a sus oponentes, ha sembrado el pánico en la población y su máxima es: “o estás conmigo o contra mí”. Rusia vive una dictadura similar a la fascista, se puede hablar hasta de “fútbol”, el poder omnímodo lo tiene Putin, un exagente de la KGB.
Por otro lado, da escalofrío el ascenso de la ultraderecha en todo el mundo, sobre todo en América norte y sur y en toda la Unión Europea. Según datos recientes, si ahora se hicieran elecciones en Inglaterra y una docena de paises de Europa, la ultraderecha ganaría por goleada y en el peor de los casos gobernaría en coalición con los partidos conservadores de la derecha rancia y obsoleta como socios de gobierno. A todas estas, la noticia es que el 90% de los votos de la ultraderecha provienen de jóvenes entre los 18 a 30 años. Paradójicamente esa juventud dice, por ejemplo, en España, que “con Franco se vivía mejor” cuando ellos nunca tuvieron la desgracia de vivir dentro de una sociedad secuestrada y sin libertad alguna, es más les comentas que eso que ellos están diciendo, con toda libertad de expresión, si lo comentan en un sistema dictatorial podrían acabar en la cárcel, después de haber recibido sendas palizas en las checas de la “policía de orden público”.
Estamos ante una sociedad mundial lleno de pasotas, de gente mirando la pelusa de su asqueroso ombligo y que no ve más allá de su mocosa nariz, eso sí cada uno va por su lado y sálvese el que pueda.
Políticamente hablando, la situación en este primer cuarto del siglo XXI ha empeorado con relación al siglo XX. El capital carroñero se ha hecho con el poder y parece que tres paises se reparten el globo terrestre, China, EEUU y Rusia parecen dispuestos a volver a una moderna “conferencia de Yalta” para asegurarse cada uno un trozo de la “tarta”, sin embargo, estas tres potencias mundiales no parecen fiarse mucho las unas de las otras y aumentan los gastos en defensa y en armamento. EEUU gastará en el año 2026 la friolera de 850.000 millones de dólares. Es importante mencionar que el gasto militar de EEUU es el más alto del mundo, superando al de China, India, Rusia y otros países. De hecho, se estima que EEUU gasta más en defensa que China, India, Rusia, Arabia Saudita, Francia, Alemania, Reino Unido, Japón, Corea del Sur y Brasil juntos.
Ante estas perspectivas, ¿qué podemos esperar del segundo cuarto del siglo XXI?
Nadie se atreve a vaticinar lo que puede ocurrir en unos meses, menos a largo plazo, lo que sí está clarísimo es que la humanidad nunca, después de la segunda guerra mundial, ha estado tan al borde de la aniquilación del 50% de su población provocada por la 3ª guerra mundial.
Si es católico, que Dios reparta suerte y si no lo es pues eso que también Buda o Ala o Visnú reparta suerte.
Y mientras tanto procure seguir mirándose su apestoso ombligo sentado en su comodo sofá, con una guarimba en la mano.




