Por: Joaquín Hernández
CUADERNO DE BITÁCORA
La entrada de Donald Trum en la Casa Blanca, ha puesto de manifiesto las debilidades de un “imperio” a punto de caer.
La crisis, no solo de valores y pérdida de credibilidad democrática, también económica pone de manifiesto hasta qué punto está llegando la sociedad norteamericana.
La polarización política y social en Estados Unidos ha llevado a una división cada vez mayor entre la población, con una creciente desconfianza hacia las instituciones y el sistema político. El ascenso de la derecha radical y la violencia política también son síntomas de esta polarización . La infraestructura estadounidense está en declive, con muchos puentes y carreteras en mal estado. El sistema educativo también enfrenta desafíos, con una creciente brecha entre ricos y pobres en términos de acceso a la educación de calidad .
La epidemia de obesidad, la adicción a las drogas y la falta de acceso a la atención médica son problemas graves que afectan a la sociedad estadounidense.
Pérdida de influencia global: La influencia de Estados Unidos en el mundo está en declive, con el ascenso de potencias como China y la creciente multipolaridad en la política internacional. La corrupción y la falta de transparencia en el gobierno de Donald Trump y las instituciones financieras también contribuyen a la decadencia de la sociedad estadounidense .
La deuda publica de los EEUU, alcanzó a finales del 2025 la friolera de 37 BILLONES de dólares, lo que equivale a un 127.3% de su PIB.
Con esta situación económica no es de extrañar la caída de EEUU como potencia financiera. Tampoco es raro los acontecimientos que se están originando al respecto de las pretensiones de Trump de “conquistar” Venezuela, Canadá, Groenlandia, México, etc., en realidad lo que EEUU necesita es que siga el dólar como moneda de intercambio mundial ya que, aparte de armamento, su balanza de pagos es ruinosa, de ahí la subida de aranceles que ha motivado la inflación galopante en EEUU, pero observen bien la jugada de los gringos cada vez que han querido eliminar el dólar como moneda de intercambio internacional:
Saddam Hussein intentó cambiar el sistema de transacciones petroleras de dólares a euros antes de la invasión de Irak en 2003. En 2000, Irak comenzó a exigir que las transacciones petroleras se realizaran en euros, lo que se consideró un desafío al dominio del dólar estadounidense en el mercado petrolero global.
Esta decisión se tomó en un contexto en el que Irak estaba sujeto a sanciones económicas impuestas por la ONU y buscaba formas de eludirlas. Al cambiar a euros, Irak esperaba reducir su dependencia del dólar y evitar que Estados Unidos congelara sus activos financieros
Dos meses después EEUU invadía Irak con el pretexto de defender a “occidente” de las armas nucleares y de guerra química que tenía disponible Sadam Hussein para iniciar una guerra contra Israel, atacaron e invadieron el país. Sadam Hussein apareció ahorcado y los yanquis se hicieron dueños de los pozos petrolíferos de la zona.
Igual sucedió con Muammar Gaddafi también intentó implementar un plan similar en Libia. En 2009, Gaddafi propuso crear un dinar libio respaldado por oro, con el objetivo de desafiar al dólar estadounidense y promover el uso de monedas africanas en lugar del dólar en las transacciones internacionales.
Además, en 2011, justo antes de la intervención militar de la OTAN en Libia, Gaddafi estaba en proceso de implementar un sistema de pago en euros para las exportaciones de petróleo, lo que podría haber reducido la influencia del dólar en la región.
La coincidencia de estos eventos ha llevado a algunos analistas a sugerir que la decisión de intervenir en Libia, al igual que en Irak, estuvo motivada por el deseo de proteger los intereses económicos y monetarios de Occidente, especialmente en relación con el petróleo y el dólar estadounidense.
Con Maduro ocurrió igual; Maduro quería importar petróleo con yuanes chinos. De hecho, Venezuela ha estado vendiendo petróleo a China en yuanes para evitar las sanciones estadounidenses. En 2024, China compró el 84% del petróleo venezolano, utilizando pagos en yuanes, trueque o acuerdos bilaterales. Esto ha permitido a Venezuela sortear las sanciones y ha fortalecido las relaciones comerciales entre los dos países .
La decisión de Maduro de comerciar con yuanes es parte de un esfuerzo más amplio para reducir la dependencia del dólar estadounidense y promover la desdolarización. China ha sido un socio clave en este proceso, y ha aumentado sus importaciones de petróleo venezolano en los últimos años . La conclusión es el ataque a Venezuela, el secuestro de Maduro y su esposa y el control del gobierno venezolano bolivariano.
Europa se está acercando a China y propone el intercambio en euros de sus importaciones, si esto sucede y si además es posible que India, Pakistán, Sudáfrica, México y Brasil consideren dejar el patrón dólar y hacer transacciones en yuanes supondría el descalabro total de EEUU. La tendencia hacia la «desdolarización» está ganando fuerza, especialmente entre los países en desarrollo que buscan reducir su dependencia del dólar estadounidense.
Algunos países ya están tomando pasos en esta dirección. Por ejemplo, varios países de la Comunidad de Estados Independientes (CEI) han decidido dejar de usar el dólar en transacciones internacionales, incluyendo Armenia, Azerbaiyán, Bielorrusia, Kazajistán, Kirguistán, Moldavia, Rusia, Tayikistán, Turkmenistán, Uzbekistán y Ucrania .
Irán ha estado buscando alternativas para vender su petróleo en monedas distintas al dólar estadounidense debido a las sanciones económicas impuestas por Estados Unidos. De hecho, Irán ha eliminado oficialmente el dólar de sus transacciones y ha promovido el uso de otras monedas, como el yuan chino, en sus acuerdos comerciales.
El yuan chino se está convirtiendo en una alternativa atractiva para estos países, ya que China es un socio comercial importante para muchos de ellos. De hecho, 150 países están considerando el yuan como sustituto del dólar estadounidense .
No es de extrañar la “huida” hacía delante de la política de Trump, y no cabe duda de que un descerebrado con ansias de poder, llegado el momento del hundimiento del “imperio yanqui”, prefiera morir matando.
Todo esto tiene mucho que ver con la política imperialista de Donald Trump y el antiamericanismo que está fomentando en todo el mundo. Ya nadie se fía de EEUU, ya nadie confía en un aliado como los norteamericanos, ya ni Europa confía en la OTAN, y muchos europeos opinan que la solución está en rearmarse hasta los dientes y dejar la organización atlántica, e incluso ven con buenas intenciones un acercamiento global con la China de Xi Jinping.
Si se elimina el dólar como moneda de reserva mundial podría significar la caída del imperio yanqui. Ese es el verdadero talón de Aquiles de EEUU.
No es imposible la creación de un frente común, incluyendo China y Rusia que, para combatir la geopolítica invasiva de Donald Trump, que determinen la destitución del dólar como moneda de reserva mundial, apuesto por los yuanes chinos.



