Por Joaquín Hernández
CUADERNO DE BITÁCORA
Más allá de la película Éxodo, dirigida por Otto Preminger y de la historia del holocausto judío de la Alemania nazi durante la segunda guerra mundial, y de un judío que tenía el mejor anticuario de Europa que estaba situado en Granada, al que visitaba con mucha frecuencia la mujer de Franco, dicho sea de paso, ese judío era uno de los pocos que se refugiaron en España, con el beneplácito del dictador, huyendo de Hitler, de los “judíos” sabía muy poco, bueno hasta que llegó la guerra de los seis días que demostraron tenían cuerda y ejercito para rato, poco éramos los españoles que conocían la historia del asentamiento judío en Palestina.
La declaración de Balfur en el año 1917 que expresaba el apoyo británico a la creación de un estado judío en Palestina fue el principio de todo. Posteriormente en el año 1947 se crea el estado de Israel ocupando parte del territorio de Palestina, luego en 1967 la guerra de los seis días y la ocupación de Israel de territorios palestinos, y con esto llegó el odio entre árabes y judíos, es lo normal si entras en mi finca y te apropias, por la fuerza, con parte de ella. Entre ellos, los judíos existe su propia guerra civil, me refiero a los judíos de la Torá y los sionistas.
El sionismo y el judaísmo son dos conceptos relacionados pero distintos.
El judaísmo es una religión monoteísta practicada por judíos de todo el mundo, basada en la Torá y la tradición judía. Abarca creencias, prácticas y una rica cultura.
El sionismo, por otro lado, es un movimiento político y nacionalista que surgió en el siglo XIX con el objetivo de establecer un hogar nacional para los judíos en la región de Palestina, que ahora es el Estado de Israel. El sionismo busca promover la identidad judía, la inmigración a Israel y el apoyo al Estado israelí.
Mientras que el judaísmo se centra en la fe y la práctica religiosa, el sionismo se enfoca en la identidad nacional y política de los judíos. No todos los judíos son sionistas, y no todos los sionistas son necesariamente judíos practicantes.
En este orden está la situación actual del gobierno israelí, dominado claramente, al igual que el ejército, por sionistas.
El problema actual de Gaza no está motivado, solamente, por la incursión de terroristas de Hamás. El ataque terrorista de Hamas a Israel ocurrió el 7 de octubre de 2023, y fue un ataque sorpresa contra varias comunidades israelíes cerca de la Franja de Gaza. Uno de los lugares más afectados fue el kibutz Be’eri, donde murieron al menos 130 personas, incluyendo mujeres, niños y una bebé de 10 meses. Esto representó alrededor del 10% de la población del kibutz.
Sin embargo, el Mossad (servicio de inteligencia israelí) ha sido objeto de especulaciones sobre su conocimiento previo del ataque terrorista de Hamas el 7 de octubre de 2023. Aunque no tengo información directa sobre si el Mossad estaba enterado con antelación, hay algunas consideraciones importantes:
Fallos en la inteligencia. Algunos informes sugieren que el Mossad y otras agencias de inteligencia israelíes podrían haber tenido información limitada o fragmentada sobre los planes de Hamas, pero no lograron conectar los puntos para prevenir el ataque.
Preparativos de Hamas: Hamas había estado preparando el ataque durante meses, utilizando tácticas de guerrilla y comunicaciones cifradas para evitar la detección. Esto podría haber facilitado a que los servicios de inteligencia israelíes detectaran los planes.
También existe la teoría de que el ataque terrorista fue perpetrado y diseñado desde los despachos del Mossad y que sirviera de excusa para ejecutar el genocidio que desde hace más de una década estaba planificado justificando el ataque a Gaza y el exterminio del pueblo gazati, no es nada del otro mundo pensar en que la mejor excusa para el exterminio palestino era el de una agresión, utilizaron la misma excusa que los yanquis para eliminar Al Qaeda.
Estados Unidos lanzó la Operación Libertad Duradera en Afganistán para derrocar a los talibanes y desmantelar a Al Qaeda. Esto marcó el comienzo de una larga y controvertida guerra contra el terrorismo. La guerra contra el terrorismo también llevó a la invasión de Irak en 2003, basada en acusaciones de posesión de armas de destrucción masiva que resultaron infundadas.
Se ha fomentado, sobre todo en Europa, la Israelofobia, una aversión o prejuicio hacia el Estado de Israel que se manifiesta en todos los países del mundo, en contra del holocausto palestino.
Sin embargo, el apoyo de los norteamericanos, la cantidad de armamento yanqui que se entrega diariamente al ejército sionista, contra un enemigo que por armas tiene los platos de metal y las cucharas con las que hacen cola en los pocos centros de recogida de alimentos, provoque las nauseas de los que estamos observando de nuevo otro holocausto, esta vez no está provocado por la Alemania de Hitler, y si por la Israel de Netanyahu.
El exterminio de Palestina no es una cuestión de “venganza” es la “solución final” sionista que costará varios millones de muertos, sin distinciones, mujeres, niños, mayores, da igual el caso es eliminarlos a todos.
Mientras esto ocurre, nosotros, los demás, los que nos llamamos demócratas permanecemos como espectadores VIP de un espectáculo dantesco y espeluznante.

