Por ARCAN y La Voz del Mendigo
Mujer canaria, 52 años, con una discapacidad mental reconocida del 76%; desde la pandemia vive en una chabola con sus dos perritos como única compañía y apoyo, en la zona de Las Maretas, en el municipio de Granadilla de Abona (Sur de Tenerife). El Ayuntamiento se ha negado a empadronarla durante mucho tiempo, pero gracias al trabajo de Cáritas consiguió que la empadronaran en ese lugar, a falta de otro espacio donde estar en el mundo. Solo pide que le busquen un lugar donde poder vivir dignamente sin abandonar a sus dos perritos, pagando un alquiler asequible adaptado a sus ingresos bajos.
Esta señora ha aguantado en unas condiciones infrahumanas todo el temporal Therese, a pesar de los intentos del compañero Antonio Jiménez de La Voz del Mendigo, que lleva días reclamando ayuda para ella por redes a las administraciones. La última vez durante la pasada madrugada, con lluvias torrenciales (hasta 400 litros por metro cuadrado en algunas zonas de Tenerife), Antonio Jiménez efectúa llamada al 112 y cuando consigue hablar con Granadilla, operarios del municipio declinan cualquier tipo de ayuda revelando datos personales de la afectada con un menosprecio hacia la dignidad y la vida de las personas totalmente reprobable, para acabar colgándole la llamada.
La señora nos manda un vídeo que compartimos, donde se ve su desesperación y la situación totalmente indigna en la que malvive, con el conocimiento y el desprecio de las Administraciones, en especial del Ayuntamiento de Granadilla de Abona, directo responsable de los Servicios Sociales en el municipio. Un ayuntamiento gobernado por Coalición Canaria que no pierde oportunidad para mostrar su desprecio a las personas sin hogar, como lo hizo hace unos meses amenazando con denuncias elevadas a un matrimonio que malvive en un contenedor portátil si no se marchan.
Otra vez la violencia del sistema, en forma de abandono, tiene rostro de mujer. La señora ha sido también agredida, engañada o violentada en varias ocasiones con fines sexuales por otros hombres.Y otras vez feministas y colectivos, asociaciones, partidos y sindicatos que se dicen por la igualdad y la protección de la mujer ante situaciones de violencia, mirarán para otro lado y probablemente no intervengan en su ayuda.
Desde ARCAN y La Voz del Mendigo rogamos máxima difusión y solidaridad con esta señora. Porque, hoy es ella bajo la tormenta, mañana puede ser cualquiera. La diferencia la marca si actuamos… o si seguimos consintiendo el abandono y la violencia sistémica.Lo que decidamos, nos retratará como sociedad.

