Por: Movimiento por la Unidad, Descolonización e Independencia del Pueblo Canario (Movimiento UPC)
El 12 de marzo de 2026 conmemoramos el cuarenta aniversario de nuestra contundente victoria en el glorioso Referéndum sobre la OTAN celebrado el 12 de marzo de 1986.
Una antidemocrática y desigual convocatoria. El Referéndum fue convocado a regañadientes, nunca mejor dicho, por el patético personaje denominado Felipe González, a la sazón presidente del gobierno metropolitano y secretario general del Partido Socialista Obrero Español (PSOE por sus españolísimas siglas) sometido al unánime clamor popular en contra de la integración en la OTAN, partido que previamente había realizado una campaña en contra de dicha organización militar acuñando el eslogan “OTAN, de entrada NO” ¿Oíste pariente? Sin embargo, para escarnio de propios y extraños y apoyar el nuevo eslogan “OTAN, de entrada SI” no sólo recibió financiación de la internacional socialista, hasta donde llega nuestro mejor conocimiento del germano Herbert Ernst Karl Frahm, más conocido como Willy Brandt, sino que, como auténticos marrulleros de la política, impidieron el voto por correo, abrumadoramente en contra de la OTAN según todas las encuestas e incluso en Galiza (Galicia) desaparecieron, por arte de birle birloque, más de un millón de votos en contra.
España, un Estado de deficiente, por no decir nula, tradición democrática. La Segunda República Española se proclamó el 14 de abril de 1931, en sustitución del borbón Alfonso XIII, hasta el 1 de abril de 1939, fecha de la incivil guerra que dio paso a la dictadura de Franco, autodenominado el generalísimo que, como jefe de Estado, gobernó hasta su fallecimiento el 20 de noviembre de 1975 y más allá, como dejó constancia en su célebre testamento mediante la sentencia “Todo está atado y bien atado”, restaurando la monarquía borbónica al proclamar como jefe de Estado a Juan Carlos I de España y nada de Canarias, en cual abdicó en su heredero el 18 de junio de 2014, que adoptó el nombre de sus antecesores más imperialistas: Felipe VI, que ejerce de jefe del Estado español hasta la actualidad. Han transcurrido setenta y siete años (77) hasta la fecha, sin que en ningún momento se haya sometido a votación la jefatura del Estado metropolitano, por lo tanto seguimos bajo un régimen dictatorial e incluso hereditario, para escarnio de cualquier demócrata, lo que explica el motivo por el cual, cuarenta años después de nuestra incuestionable victoria en el Referéndum del 12 de marzo de 1986, el ejército colonial de ocupación sigue en esta posesión colonial española en el Noroeste de África.
Una convulsa historia. El asentamiento del régimen monárquico y colonial español en nuestra patria, Canarias, desencadenó toda clase de saqueo económico, esterilización cultural y sometimiento militar. Canarias fue objetivo histórico de piratas y corsarios (berberiscos, franceses, ingleses, holandeses) entre los siglos XV y XIX, atraídos por su posición estratégica en la ruta a América, riquezas y defensas débiles. Destacan saqueos como el de Ben-Awaré (ex La Palma) por el corsario “Pata de Palo”» (1553), ataques de Francis Drake (1585, 1595) y el de Van der Does (1599), así como la derrota de Nelson en Chinet (Tenerife) (1797).
Aspectos clave de la piratería en Canarias:
Motivaciones: Secuestro de personas para esclavitud, saqueo de mercancías de barcos procedentes de América y lejanía del centro del Imperio español.
Corsarios Berberiscos: Frecuentes ataques, siendo uno de los más devastadores el de Morato Arráez en Titerroygakat (Lanzarote (1586), donde saquearon Arrecife y Teguise.
Corsarios Europeos: Destacan los franceses como François Le Clerc («Pata de Palo») que incendió Tedot (ex Santa Cruz de La Palma) en 1553, y el holandés Van der Does que atacó Winiwada (Las Palmas) en 1599 con 70 buques.
Defensa y Resistencia: Los isleños organizaron milicias y construyeron castillos. Ejemplos notables son la resistencia de Erbany (ex Fuerteventura) contra corsarios ingleses en 1740 utilizando camellos como defensa (Batalla de Tamasite).
Corsarios Locales: Existieron corsarios canarios que operaban con patente de corso, siendo el más famoso Amaro Rodríguez Felipe, conocido como «Amaro Pargo».
Fin de la piratería: La derrota del almirante Nelson en Añashw-N-Chinet (ex Santa Cruz de Tenerife) en 1797 marcó el declive de estos ataques.
Principales Ataques:
1553: François Le Clerc saquea Tedot.
1585: Francis Drake intenta tomar El Winiwada sin éxito.
1586: Morato Arráez arrasa Titerroygakat.
1599: Van der Does ataca El Winiwada.
1740: Ataques ingleses en Erbany (Batallas de Cuchillete y Tamasite).
1797: Nelson fracasa en su intento de tomar Añashw-N-Chinet.
La historia, si no se estudia detalladamente, no sirve para nada. Jamás había ocurrido anteriormente semejante bandalismo, ni siquiera con el Sacro Imperio Romano, con el que nuestros antepasados mantenían fructíferas relaciones comerciales, entre otras la compra de las manzanas de oro o frutas del madroño de nuestra laurisilva, relaciones comerciales que fueron tan respetuosas que Roma nunca intentó anexionar Canarias a su imperio, denominando “Militari” a los primeros wanches, awaras, bimbaches, gwmerws, mahos y canarios: ese era el respeto que imponían sus pertrechados y entrenados ejércitos. Con la retirada incondicional del ejército colonial se hace imprescindible el despliegue de los cascos azules de las Naciones Unidas, en misión de paz, hasta proceder al despliegue completo del ejército de la República Democrática Federal Canarias, incluyendo las milicias canarias, como mejor garantía de nuestra seguridad nacional, pues hasta para defender un supuesto estatuto de neutralidad serán necesarios, con la salvedad de que el mismo tendría que someterse a referéndum de nuestro pueblo, dado que en el Referéndum sobre la OTAN se votó no formar parte de esa organización, no votándose ningún estatuto de neutralidad, sino que esto fue una ocurrencia de Don Núñez (era costumbre medieval poner el Don al apellido), que incluso pergeñó un libreto al respecto, propuesta asumida por sectores antimilitaristas, recordándonos la sentencia del rey “Momo” que rezaba: “socialismo es libertad” y que algunos pseudonacionalistas interpretaron como “Canarias libre y socialista”, olvidando lo que sostenía nuestro compatriota el mismísimo Secundino Delgado: “El proselitismo hay que hacerlo entre todos nuestros paisanos, no importando la ideología de esos paisanos”.
Imposible derrotar a quien nunca se rinde. Conminamos a todas las personas demócratas en general y anticolonialistas en particular a conmemorar esta cuadragésimo aniversario mediante actos festivos, culturales y deportivos de todo tipo, en el que no deben faltar nuestros juegos tradicionales: arrastre de ganado, levantamiento de piedras, levantamiento del arado, vela, lucha canaria, juego del palo, pelota mano, salto del pastor, tres en raya; charlas, conferencias y asambleas profundizando en los principios democráticos como mejor garantía de funcionamiento de nuestra sociedad y otros actos culturales en los que no debe faltar el cine, teatro, la música y el baile, continuando con las clases de nuestro idioma materno, el que hablaron y escribieron nuestros antepasados, así como pisando nuestras calles nuevamente en reivindicación de nuestros justos y legítimos derechos.
Ministerio de Ciencias de La Tierra de la República Democrática Federal Canaria

