Por: Cándido Quintana. Portavoz del Grupo de Luchas Sociales por Tenerife
Buenos días amigas y amigos, terrible la tragedia acaecida en Córdoba por descarrilamiento y choque de trenes, sin que aún se conozcan exactamente las causas que ocasionaron este accidente, con tantas personas fallecidas, desaparecidas y heridas. D.E.P. y que se aclaren los motivos que generaron esta catástrofe de envergadura, que ha roto cantidad de familias, y que se reparen adecuadamente y de forma urgente, todos los daños personales y materiales ocasionados por el accidente.

A mí me gusta cada vez más el trasporte guiado, y mucho más si su electricidad se genera con energías renovables, pero, por supuesto, que esté dotado de todas las máximas medidas de seguridad y de vigilancia muy necesarias en las vías. A mí me cabrea mucho ver abandonos en las vías ferroviarias, y es por lo que denuncio, ¡a diario!, las que observo en el recorrido del Tranvía de Tenerife, de las que, por cierto, no quieren hacer ni puto caso. Y al hilo de ello, creo que también podrían prevenir algún peligro, máxime dada la inclinación de su recorrido. Tal vez no deberían de pasar NADA por alto, por si acaso.
Claro, cuando yo denuncio al Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife, a través de Santa Cruz Mejora, y de forma reiterada el lamentable estado del césped, parece que es simple estética y ni les preocupa, aunque para mi sea muy importante, e igual sucede con las basuras, para no desentonar con las calles, o sus permanentes abandonos, en la misma línea. Pero también yo denuncio otros defectos, qué, quién sabe, a lo peor podrían tener funestas consecuencias nada deseables, además de lo antiestético que son, que también.

Y entre ellas, tapas de registros sueltas, otras rotas en pedazos o colmadas de herrumbre, son situaciones comunes que ellos se niegan a darle solución, bien no actuando o bien tratando de derivarme a Metropolitano para quitarse de encima un muerto que no les apetece. Y bastante hago yo denunciando, todos los días, de forma altruista, y cómo yo seguro que otras personas también harán lo mismo. Lo de derivarme me parece muy poco respetuoso, porque si fuera así su protocolo, que alguien del Ayuntamiento haga su trabajo y se los exija a quien proceda, a lo que tendrán todo el derecho.
Y esas tapas que están rotas en pedazos desde hace bastante tiempo, y que he denunciado una y otra vez, pues podrían ser una muy peligrosa trampa para cualquier niño que juguetee por sus alrededores. Y aunque ellos no deberían meterse en las vías del Tranvía, son niños y no es fácil frenarlos, ¿quién los ataja, sus padres? No les da tiempo y un accidente podría hacerse presente. Lo correcto es que las tapas estén bien y debidamente sujetas. Y más allá de todo esto, ¿podría una tapa de registro suelta atravesarse en una de las vías y entorpecer la normal circulación del Tranvía?…
No quiero, ni debo, añadir otras preguntas complejas al párrafo anterior, no trato de alarmar y tampoco soy un experto en la materia, pero si digo que la inclinación de su recorrido es el que es, TODOS lo sabemos, y un descarrilamiento en esos tramos, quién sabe lo que podría conllevar, ¡no quiero ni pensarlo! El trasporte guiado público es una buena opción en momentos de tanta saturación circulatoria, cómo los que ya vivimos, no tiene marcha atrás, y el Tranvía de Tenerife, contra el que muchos luchamos en su día por aquí, lo viene demostrando plenamente. Pero, mucho ojo, la Administración competente tiene que ponerse las pilas, y tener sus unidades y los viarios en perfectas condiciones, sin escatimar en gastos. Dentro de ellos van muchas personas, y en Tenerife ya demasiadas, no jueguen con fuego por si acaso.

Y termino, añadiendo que a este “collage” de fotografías que les adjunto, con un máximo de seis que me permite la aplicación, le podría añadir otras diez más que saqué de graves dejaciones entre las paradas de Zurita y La Paz, ¿ustedes creen que esto se puede y debe tolerar? Por favor, agradecería a algún gobernante que se interese y tome cartas en este asunto de una vez, porque, cómo todos sabemos, es mejor prevenir que curar.

