
CUADERNO DE BITÁCORA
Pedro Sánchez intenta hacer coincidir las elecciones generales con las autonómicas y municipales.
Sabe muy bien que las comunidades y ayuntamientos, cabildos o diputaciones gobernadas por el Psoe obedece a su triunfo a nivel nacional, no es extraño que el votante de Pedro se contagie y vote Psoe a todo.
Eso fue lo que ocurrió en los últimos comicios. El Psoe canario se llevó, siempre por la mínima y con múltiples pactos, algunos ayuntamientos y cabildos, además de conseguir gobernar la comunidad. El tirón de Pedro Sánchez a nivel nacional hizo que muchos mediocres y zoquetes y zoquetas se subieran a la poltrona del poder político.
Angel Víctor Torres ha sido la gran estafa socialista a los votantes y militantes del Partido Socialista Canario. Mintiendo, cual malandrín profesional, prometió un cambio radical a la política económica y social en Canarias, acabar con el modelo económico de la economía del funambulismo, reactivar el sector primario, reducir el paro obrero y sobre todo incentivar el empleo juvenil. A unos meses de finalizar su mandato, el resultado es el siguiente:
Seguimos con el turismo de masas como base de nuestra economía, se sigue destruyendo, arrasando nuestro ecosistema en pro de un sistema que, está demostrado, no beneficia en absoluto a los canarios, crea empleo estercolero y el valor añadido se queda fuera de las islas, es decir, el turismo es un fraude, el timo de la estampita y el chocolate del loro para los canarios, así de simple.
El sector primario nos lo hemos cargado, cada día producimos menos alimentos y dependemos más del exterior.
El paro alrededor del 25%, un 47% de jóvenes canarios en desempleo, sin más ocupación que vivir a expensa de la maltrecha economía familiar. Las colas del hambre aumentan de forma dramática, los bancos de alimentos y Caritas no dan abasto a la demanda de los más de 900.000 personas bajo el umbral de la pobreza.
La mediocridad e ineptitud del gobierno canario ha llegado a su máximo exponente con el inicio del juicio penal al viceconsejero de economía, Blas Acosta, por el llamado caso Gesturpa. La Fiscalía solicita cuatro años y tres meses de cárcel y el mismo tiempo de inhabilitación para cargo público por los supuestos delitos societario, administración desleal e insolvencia punible cuando fue concejal de Urbanismo del Ayuntamiento de Pájara y administrador único de la empresa municipal desde 2003 hasta 2015. Todo un siniestro personaje al que Angel Víctor Torres premió con el cargo de viceconsejero de economía del gobierno de Canarias.
Pero aun está coleando el caso de las mascarillas, 4 millones de euros tirados a la basura. En abril de 2020, Canarias invirtió cuatro millones de euros en mascarillas FPP3 para los sanitarios de los hospitales de la región. En total se compraron hasta un millón de tapabocas a una empresa de compraventa de vehículos, RR7 United; pero el producto jamás llegó a su destino. La exdirectora general de Recursos Económicos del Servicio Canario de Salud (SCS), Ana María Pérez, imputada como presunta autora de un delito de prevaricación y otro de tráfico de influencias, declaró y aseguró que «no tenía nada de ocultar».
También pasaron por el banquillo el director del SCS, Conrado Domínguez, y el administrador único de RR7 United, Rayco González, a quien presuntamente se le entregó el dinero por adelantado para que adquiriera las mascarillas. A Domínguez se le investiga por delitos de prevaricación administrativa y tráfico de influencias.
El pacto parece que no funciona, Angel Víctor, Román, Casimiro y compañía tienen los días contados, porque no creo que vuelva a editarse una nueva edición de los “Soprano” en Canarias, ¿o quizás han existido siempre y es la forma de mafiosa de gobernar Canarias?
Da lo mismo, todos prometen cambiar la actual ley electoral canaria, nadie la cambia, por algo será.
Volverán a gobernar los mismos, eso sí, con distintos collares,



