
Este martes Javier Salto toma posesión como jefe de Estado Mayor del Aire, acompañado de la ministra de Defensa María Dolores de Cospedal junto a los canarios Rafael Fernández Valverde, vocal del Consejo del Poder Judicial, José Antonio Hernández Reja, secretario general de GEMAEM, Pedro Agustín del Castillo, presidente de Binter Canarias y José Ramón Navarro, presidente de la Audiencia Nacional.
Nombramiento que ha producido muchas críticas por parte de colectivos sociales e indignación por parte de los los familiares de los militares fallecidos en el accidente que sufrió el helicóptero del SAR en marzo de 2014.
Sorpresa causó también los cargos que acompañaron este acto de nombramiento, el abogado y analista José Manuel Rivero destaca la presencia en el acto del GEMAEM (Asociación de Generales, Magistrados y Empresarios Canarios): «el ultraconservador club empresarial judicial militarista pro OTAN, conformado en Canarias para blindar la protección de los intereses oligárquicos e imperialistas de explotación, subordinación y recolonización en Canarias». Y concluye: «Esta es la independencia del poder judicial español».
El general Javier Salto, jefe del Mando Aéreo de Canarias en el año 2014 cuando se produjo el accidente del helicóptero del SAR en el que perdieron la vida cuatro militares, ha estado en el punto de mira de los familiares durante un proceso que sigue sin resolverse. La batalla librada por los allegados de los fallecidos continúa abierta en el Juzgado Militar. En este proceso de 3 años, el general Salto ascendió con el exministro de Defensa Morenés a jefe del Gabinete Técnico del Ministerio y el pasado lunes tomó posesión como nuevo Jefe del Estado Mayor del Aire obteniendo la confianza de la ministra María Dolores de Cospedal.
El nombre de Salto saltó a la palestra recientemente cuando las familias pidieron que se interrogara al general para verificar si fue él quien exigió al único superviviente del primer siniestro, Jhonander Ojeda, que perdería la vida meses después junto a otros dos militares en otro accidente de un helicóptero del SAR, que firmara un pacto de silencio sobre lo ocurrido en el helicóptero segundos antes del primer accidente, en la fatídica noche de marzo de 2014.
Ahora su nombre vuelve a sonar con fuerza al ser nombrado nuevo JEMA. Sebastián Ruiz, padre del teniente fallecido hace 3 años Sebastián Ruiz, ha destacado que la noticia del ascenso de Salto le ha producido «indignación y sorpresa. Indignado, porque no puedo entender cómo un general con cuatro personas fallecidas durante su mandato como Jefe del Mando Aéreo de Canarias (MACAN), que acaba de declarar por escrito en el sumario que se tramita en el Juzgado Togado nº 52 de Las Palmas, y que es públicamente conocido el menosprecio con el que trató a los fallecidos y sus familias, con frases como «el que no vuela no se mata», o la misma noche del 19 de marzo de 2014 celebrando que no fuera un F-18 por considerar que tendría más impacto en la prensa, sea recompensado con un ascenso», destaca.
Añadiendo que también está «sorprendido, porque después de conocer las medidas y aptitud de la nueva Ministra de Defensa en el caso del Jakolev, pensaba que comenzaba una nueva era de transparencia y responsabilidad, siguiendo aquel dicho de que «cada palo aguante su vela», y sin embargo, ha vuelto a ascender al general Salto, poniendo al frente del Ejercito del Aire a un individuo que ni por su carrera militar (no era precisamente de los primeros de su promoción), ni por su comportamiento personal con las víctimas y sus familias, es merecedor del ascenso», manifiesta.
Las familias continúan en la pelea, una batalla dura y de un enorme desgaste por saber qué ocurrió.



