La gestora del PSOE inicia la deriva hacia la abstención para investir a Rajoy

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Como el algodón, no engaña. El presidente de la comisión gestora del PSOE tras la dimisión de Pedro Sánchez, Javier Fernández, ha empezado a variar el rumbo del partido para evitar unas terceras elecciones generales.

«Una abstención no es lo mismo que un apoyo» aseguró en su primera conferencia de prensa como máximo responsable del partido. Sin fecha para reunir otro comité federal, Fernández se mostró dispuesto a hablar con Rajoy, siempre con una idea clara:»la peor solución es ir a elecciones»

Formalmente, la primera reunión de la gestora socialista fue para repartir tareas. Pero había algo más. Tras el bochornoso fin de semana vivido en la sede del partido, se trataba de dar la cara, trasmitir calma a la militancia y al conjunto del país y avanzar -en forma de opinión personal- por qué senda va a discurrir la estrategia del partido tras la dimisión a empujones de Pedro Sánchez. El encargado de hacer todo eso fue el presidente asturiano Javier Fernández, un barón bregado en el partido, que dejó clara la hoja de ruta que va a defender en la gestora y ante el comité federal cuando se convoque. No lo reveló en la conferencia de prensa -lo hizo después el partido de forma oficial-, pero ya ha habido contacto entre el socialista y Mariano Rajoy.

El camino pasa por convencer a la militancia de que abstenerse para facilitar la formación de Gobierno no equivale a apoyar al PP ni a su líder Rajoy y de que acudir a unas terceras elecciones en las condiciones en las que está el partido, abierto en canal, sería un suicidio político con consecuencias imprevisibles. Consciente de que pisa terreno movedizo, con las sensibilidades a flor de piel, Fernández asumió en primera persona las tesis que le han llevado a la cabina de mando del partido. Así, matizó que la recién constituida gestora «no es una dirección política» y que será el comité federal —aún sin fecha de reunión— el órgano que deberá definir la posición ante una hipotética nueva investidura de Rajoy. «Como presidente de Asturias he dejado claro que no quiero elecciones. Es mi posición y la voy a mantener en el seno del comité federal», subrayó. Defenderá también la idea en una reunión con todos los secretarios generales del partido en un consejo territorial que convocará, aunque tampoco concretó cuándo.

Cambios en los grupos parlamentarios

Sobre los grupos parlamentarios de los socialistas en el Congreso y en el Senado, aseguró que habrá cambios, aunque no será «una revolución» y en cualquier caso, se mantendrá la disciplina de voto. Quien quiera echar pulsos, podrá hacerlo, vino a decir Ferández, pero tendrá que trabajar duro. Por ejemplo si alguien pretende que sea la militancia la que decida -en una consulta- qué postura debe adoptarse ante Rajoy.  Para que haya «un referéndum a la militancia, quien lo proponga lo debería ganar en el comité federal» explicó Fernández.

El asturiano, en cualquier caso, sabe que no lo tiene fácil.»Ahora mismo cualquier solución al problema de la gobernabilidad de España pasa por el PSOE. Y evidente que el PSOE tiene un problema y asume un desgaste con una decisión que va a tener que tomar». Tome la decisión que tome -sea abstención, sea elecciones- el partido se dejará más que pelos -electorales- en la gatera. Nunca el PSOE ha estado tan cerca de convertirse en un partido irrelevante en el escenario político.
Es algo que duele. Y así se notó en la exposición del presidente de la gestora. El PSOE intenta mantener el tipo y las decisiones adoptadas -el no al PP, que no a Rajoy se mantiene formalmente- pero no puede ocultar la vergüenza sufrida en un fin de semana que pasará a la peor historia de una formación centenaria. «El espectáculo bochornoso del sábado» dijo Fernández «no se puede volver a repetir». Ahora toca variar el rumbo. ¿Cuándo? 2Cuando baje el nivel de la temperatura en el partido, que nos está consumiendo y que puede ser irreversible» apostilló el barón socialista.
 
Pero el mar de fondo se mantiene. El cambio de rumbo que plantea Fernández tiene contestación y oposición. El presidente del PSC, Àngel Ros, por ejemplo, ha asegurado que los órganos de dirección del partido no se plantean la ruptura de voto en el Congreso en caso de que el PSOE apueste por la abstención para investir a Rajoy, pero sí exigirán una consulta a la militancia en caso de que se apueste por esta opción.

Lo ha explicado este lunes tras una reunión extraordinaria de la Comisión Ejecutiva del partido para valorar el Comité Federal de este fin de semana, después de que la candidata a liderar el PSC, Núria Parlon, haya apostado por la ruptura de voto de los socialistas catalanes en caso de que finamente se apueste por la abstención.

Oposición dentro, oposición fuera

Hay oposición dentro y también oposición fuera. El secretario de Organización de Podemos y líder del partido en Aragón, Pablo Echenique, ha avisado de que si el PSOE termina absteniéndose para permitir un gobierno del PP en España, esa postura puede «tener consecuencias» en la Comunidad, donde el PSOE gobierna gracias al acuerdo de investidura que alcanzó con el partido morado tras las autonómicas de 2015.

«No sería cosa menor que el PSOE acabe facilitando un gobierno del PP en Madrid y que el presidente de Aragón, Javier Lambán, haya tenido un papel protagonista en todo esto. No es un debate menor y como tal tiene que tener consecuencias», ha asegurado Echenique en rueda de prensa en Madrid, sin especificar cuáles podrían ser esas consecuencias. Sigue la marejada.

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