
Público.- El 20 de mayo de 2011, a dos días vista de las elecciones municipales y autonómicas, en la Puerta del Sol de Madrid se aprobó un documento con dieciséis propuestas de los manifestantes. ‘Público’ resume las peticiones, la acción de Gobierno del PP y cómo son recogidas en los programas electorales de las principales fuerzas políticas
El 20 de mayo de 2011, a dos días vista de las elecciones municipales y autonómicas, en la Puerta del Sol se aprobó un documento con dieciséis propuestas de los manifestantes. Los allí presentes no querían solamente impugnar las políticas que les habían hecho salir a la calle sino que querían participar de forma activa, proponer y construir un camino alternativo. Querían ser partícipes de su propio futuro y «no mercancías en manos de políticos y banqueros».
El documento desgranaba dieciséis propuestas concretas. Alejadas de la utopía. De hecho, el 76% de los ciudadanos consideraba que sus reivindicaciones son más que razonables y reconocían el derecho democrático a luchar por ellas, en tanto que un 7% se mostraba en contra de estas protestas, según el estudio de Ipsos Public Affairs sobre Cantidad y calidad de apoyos al Movimiento 15M. Además, el 68% de la población respaldaba el movimiento, un porcentaje que ascendía al 75% en el caso de los jóvenes, según Metroscopia.
Han pasado cinco años desde aquella explosión, desde el crack que está removiendo los cimientos del bipartidismo y del régimen del 78, y ninguna de sus demandas han sido resueltas por los gobernantes. [Ver más abajo] Ni por los últimos meses del Gobierno de José Luís Rodríguez Zapatero ni tampoco por los cuatro años de mayoría absoluta del Partido Popular. «Mi angustia no era por la protesta, sino por las causas sociales de la misma y las serias dificultades que tenía como gobernante para dar respuestas a las mismas», reconocía Zapatero en declaraciones a El Mundo.
«Mi angustia no era por la protesta, sino por las causas sociales de la misma y las serias dificultades que tenía como gobernante para dar respuestas a las mismas», reconocía Zapatero
Hay demandas, como en el tema de la vivienda, en el que el Gobierno de Rajoy sí ha legislado, pero obviando las demandas ciudadanas como la ILP de la PAH. En otros casos, el movimiento ha conseguido situar el debate en el centro de la agenda política y mediática, pero no se ha atacado a las raíces que demandaba el movimiento. Es el caso de la lucha por la regeneración, contra la corrupción o por la transparencia. Y en otros, como en la denuncia de la precariedad laboral, la situación no ha hecho más que empeorar con una reforma laboral aún más dura que la anterior.
El impacto del 15M, en cambio, sí se ha hecho notar en las políticas municipales, sobre todo de las grandes ciudades, tras las elecciones municipales y autonómicas de 2015 que supusieron la llegada de los ‘ayuntamientos del cambio’. Las candidaturas ciudadanas surgidas del entorno del 15M y construidas alrededor de Podemos y de otros sujetos que preconizan el cambio, han situado a la agenda política del movimiento en la lista de prioridades de las corporaciones municipales. Sin embargo, para cumplir con las reclamaciones del movimiento se necesita de las las competencias del Estado.
En estas condiciones, cuando el debate se sitúa entre los conceptos de renovación del sistema o ruptura democrática, de crisis de régimen o de protesta cíclica, de deslegitimación de las élites políticas y económicas o de crisis de las instituciones, y en un contexto en que los jóvenes marcan un fuerte distanciamiento de los dos principales partidos, el futuro a corto y medio plazo y la legitimidad del sistema que nació de la Transición pasa hacer efectivas unas reclamaciones que han gozado del apoyo de una mayoría social.
A continuación, se expone un resumen del documento que aprobó la Asamblea de Sol el 20 de mayo de 2011, un breve resumen de la acción del Gobierno del Partido Popular y las medidas que PP, PSOE, Podemos, Ciudadanos e IU llevan en sus programas electorales.




