Log in
Sin imágenes

Canarias se moviliza contra la libertad de los miembros de La Manada

Centerares de personas se concentraron en la Plaza de la Feria de la capital grancanaria y en la Plaza Weyler de Santa Cruz de Tenerife este viernes, en señal de protesta por la liberación de los miembros de la ya conocida Manada.

Canarias se ha sumado a las numerosas concentraciones tras la decisión de los jueces de la Audiencia de Navarra que deja en libertad a los cinco miembros de “la manada” hasta que haya sentencia firme por parte del Tribunal Supremo.

Bajo el lema “si la manada sale a la calle, nosotras también", la Plataforma Feminista 8M Tenerife y la Red Feminista de Gran Canaria  convocaron sendas concentraciones para mostrar su apoyo a la víctima y el rechazo a la puesta en libertad de los cinco condenados por abuso sexual.

En Tenerife, Ángela Martín, en representación del Foro Contra la Violencia de Género, ha señalado en declaraciones a los medios de comunicación que la decisión de los jueces no les parece “lo más adecuado” especialmente teniendo en cuenta que una de las juezas que firma hoy la decisión dictaminó “hace poco” que los acusados debían continuar en prisión.

Ha añadido que ha habido otros casos con condenas y sentencias similares en los que no ha habido libertad provisional y ha asegurado que, igual que han expresado otros actores de la sociedad civil, no entienden la decisión de la Audiencia de Navarra.

“Creemos que la justicia sigue siendo excesivamente patriarcal porque, en esta decisión, las personas implicadas se han dejado llevar por sus mentalidades y no han aplicado perspectiva de género”.

Durante la concentración se pudieron escuchar gritos de “justicia machista, justicia terrorista”, “mujeres a la calle, violadores a prisión”, “escucha hermana, aquí está tu manada” o “no es un caso aislado se llama patriarcado”.

Manifiesto leído en la concentración de la Plaza de la Feria convocada por el Movimiento feminista grancanario en repulsa por la puesta en libertad de La Manada

Esta misma tarde, 22 de junio de 2018, la justicia española deja en libertad a los cinco miembros de la manada, culpables, según la sentencia dictaminada el pasado mes de marzo, de un delito de abuso (y no de agresión) sexual.

Están en la calle. José Ángel Prenda Martínez, Ángel Boza Florido, Antonio Manuel Guerrero Escudero, Alfonso Jesús Cabezuelo Entrena y Jesús Escudero Domínguez están en la calle.

Y es que esta puesta en libertad se produce a tan sólo 15 días del comienzo de las fiestas de San Fermín, lugar donde ésta manada VIOLÓ, tal y como aparece en la sentencia que relata y cito: “Superioridad, fuerza física y el acorralamiento dentro de un habitáculo pequeño”, a una chica de 18 años, en 2016.

No solo en su momento con la sentencia contradictoria dictaminada, sino ahora, con la puesta en libertad provisional de los cinco acusados y condenados, la justicia machista española se ríe de la compañera que sufrió esta agresión y de todas las mujeres del estado español. Transmite un mensaje claro de impunidad para los agresores sexuales y nos obliga a cuidarnos entre nosotras cada noche y cada día y a tomar las calles para gritar bien fuerte que si tocan a una, responderemos todas.

Estamos aquí también por las víctimas de otras manadas, como las de empresarios de la fresa en Huelva que violan y agreden sexualmente impunemente de mujeres marroquíes que también son nuestras hermanas.

Rompemos el silencio en un acto de sororidad, de apoyo, porque esta manada de violadores tiene que entender que nos tendrá siempre en frente, unidas, fuertes, dando respuesta y enfrentándonos a su forma de entender el mundo.

Y la justicia, esa que los protege mientras nos desampara a todas, esa que nos cuestiona, que nos expone, esa justicia patriarcal que tenemos, debe saber también que no nos callaremos y denunciaremos sus dinámicas y sus sentencias hasta que las mujeres encontremos justicia real, justicia en mayúsculas, simplemente justicia.

Pero las recientes sentencias judiciales son sólo la punta del iceberg de las situaciones que viven las mujeres: la magnitud de las agresiones sexuales, la tolerancia social hacia las mismas que impregna nuestra sociedad, la impunidad y el tratamiento judicial que culpabiliza y cuestiona el testimonio de las mujeres, la situación de indefensión y falta de atención que viven,  y la inadecuación de los servicios, recursos y políticas públicas para dar una respuesta integral de atención y reparación.

Faltan medidas sociales y políticas públicas que contemplen la prevención, atención, justicia, reparación y la garantía de no repetición como forma de recuperación.

El Pacto de Estado contra las violencias machistas no contempla la violencia sexual y no desarrolla medidas que resultan imprescindibles para hacer frente a las mismas.

Hoy nos concentramos para decir HERMANA, YO SÍ TE CREO; NO ESTÁS SOLA.

LA MANADA SOMOS NOSOTRAS.

TRANQUILA, HERMANA, AQUÍ ESTÁ TU MANADA.