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El juez decreta el secreto de las actuaciones que investigan el triple homicidio de Guaza

El juez que investiga el triple homicidio ocurrido la pasada madrugada en Guaza, en el municipio tinerfeño de Arona, ha decretado que las actuaciones se lleven bajo secreto y próximamente se tomará declaración al hijo y nieto de los fallecidos, que fue quien encontró los cuerpos y que, al parecer, también ha sufrido alguna lesión.

Así lo han informado a los medios la delegada del Gobierno en Canarias, Mercedes Roldós, y el subdelegado del Gobierno en Santa Cruz de Tenerife, Guillermo Díaz Guerra, a raíz de la aparición de los cuerpos sin vida de tres miembros de una misma familia en una finca situada en la calle Abton Guanche.

Los fallecidos, todos residentes canarios, son un matrimonio de unos 60 años y el padre de la mujer, un conocido empresario del sector platanero y del sector comercial originario de la isla de La Palma, que emigró en su momento a Venezuela. El nieto e hijo de las víctimas, por su parte, es un chico adoptado.

Los hechos ocurrieron entre las cinco y seis de la madrugada, cuando la Policía Local de Arona recibió una llamada de una persona comunicando que había encontrado muertos a sus padres y a su abuelo, por lo que se dio aviso a la Guardia Civil. En el lugar se personaron Policía Judicial de la Benemérita y el juez del Juzgado de Guardia de Arona.

La delegada del Gobierno ha informado que el juez aún no ha ordenado el levantamiento de los cadáveres, se han iniciado las correspondientes líneas de investigación, que están bajo secreto, y todavía tendrá que pasar a declarar el único testigo de los hechos.

Mercedes Roldós indicó que de momento no se baraja ninguna hipótesis sobre lo que ha podido ocurrir, pues la investigación no acaba más que empezar, por lo que habrá que esperar a tomar declaración al único testigo y a las pruebas que se obtengan de la inspección ocular del lugar por parte de la Guardia Civil.

Guillermo Díaz Guerra, por su parte, ha detallado que los tres fallecidos presentaban signos evidentes de haber sido apuñalados, a falta de la confirmación del estudio forense.