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La Candelaria ha ignorado reiteradas denuncias de los enfermeros de urgencias por falta de seguridad

  • Published in Sanidad

SB-Noticias.- Muchos trabajadores aseguran que en las Urgencias las agresiones verbales y, en muchos casos físicas, son “el pan de cada día”

A raíz del incendio provocado por una persona que accedió el pasado día 12 de agosto a la zona de Pediatría del Hospital Nuestra Señora de La Candelaria en Santa Cruz de Tenerife, produciendo importantes daños materiales y poniendo en riesgo la vida de usuarios y trabajadores, SB-Noticias ha tenido acceso a diferentes escritos, trasladados en diferentes momentos por el personal de enfermería a los responsables de este Servicio, incluso a la Gerencia del Hospital y a la dirección del Servicio Canario de Salud, en los que se exponían detalladamente una serie de deficiencias, algunas de ellas muy serias , y entre las que destaca la reclamación de “personal de seguridad in situ en el servicio 24 horas, que garantice la seguridad de los trabajadores y usuarios”.

El escrito más reciente es de fecha 15 de febrero de 2018, y fue firmado por un importante grupo de trabajadores del área de urgencias y, según indican los autores del mismo, a fecha de hoy no se ha obtenido respuesta ni se ha puesto solución a la mayor parte de los problemas planteados en el mismo.  Fue presentado por Registro y se dirigió a la Directora General de Recursos Humanos del Servicio Canario de Salud, Antonia María Pérez Pérez, al Director del Servicio Canario de Salud, Conrado Domínguez Trujillo, al Director Gerente del Hospital Nuestra Señora de la Candelaria, Jesús Delgado Santana y a la Directora de Enfermería del Hospital, Concepción Santiago González.

Este escrito se presentó como respuesta a la propuesta de cambios en los equipos del Servicio de Urgencias planteada por la Dirección de Enfermería del HUNSC. En el mismo, el personal de enfermería argumenta su negativa a aceptar dichos cambios, entre otros motivos porque “exceden las posibilidades de los trabajadores de esta unidad” al tiempo que muestran su disposición a “trabajar unidos para mejorar, en lo posible, las condiciones del servicio”. Y como primera medida adjuntan una relación de importantes problemas que detectan en el Servicio de Urgencias para que sean resueltos cuanto antes.


Se trata de un documento en el que enumeran una serie deficiencias, la mayoría de las cuales tiene que ver con la falta de seguridad, la existencia habitual de agresiones verbales incluso físicas al personal sanitario, falta de control en los accesos…

La “Propuesta de los trabajadores de mejoras para el servicio de urgencias” incluye una lista de once puntos:
Control del acceso – Reconocimiento del servicio de urgencia como de servicio especial – Personal de seguridad in situ en el servicio 24 horas, que garantice la seguridad de los trabajadores y usuarios – Reconocimiento del plus de peligrosidad – Disponer de guías de funcionamiento para poder trabajar al unísono bajo los mismos protocolos – Cambio de los protocolos de acompañamiento – Protocolos específicos para el servicio de urgencias ante agresiones físicas y verbales de los usuarios al personal sanitario – Aumento de un celador para el área de trauma – Aumento de un celador en el área de medicina por turno – Aumento de la plantilla en un equipo más de enfermería de exteriores – Separar la Sala nueva de observación 2 del servicio de urgencias.

Por otra parte, en el año 2016, un empelado – que prefiere mantener el anonimato- presentó un escrito a la Supervisión de Enfermería del Servicio de Urgencias donde solicita “Formación en Prevención, Actuación y registro de las agresiones a los trabajadores del Servicio de Urgencias”. En dicho escrito expone que “Ante el aumento del conjunto de situaciones conflictivas detectadas cada vez con más frecuencia en el ámbito de la prestación de la asistencia sanitaria en el servicio de urgencias, que enturbian el clima de cordialidad y respeto indispensable para dispensar un buen servicio público, urge la necesidad de formación en prevención, protección, y actuación que permita optimizar la utilización de los recursos técnicos y humanos disponibles con el fin de prevenir, proteger y combatir la violencia hacia los trabajadores, bienes y usuarios de este servicio, controlando con rapidez cualquier situación de violencia, peligro o emergencia y minimizando sus consecuencias, para garantizar la continuidad de la actividad asistencial y fomentar una cultura de seguridad y prevención”.



Más adelante habla de que esta situación se produce sobre todo entre el personal de enfermería que soporta “un aumento desorbitado de este tipo de situaciones”.

Trece días antes, el autor de este escrito había vivido una situación violenta con agresión verbal,  insultos y persecución por parte de la acompañante de una paciente, que produjo una tensión y estress extremo en este sanitario, hasta el punto de que se vio imposibilitado a seguir realizando su trabajo, sin que por parte de sus superiores se resolviera la situación. Incluso asegura que se le llegó a chantajear por parte de la Supervisora de turno diciéndole “que si me marcho tiene que cerrar el equipo 5 de enfermería con lo que llevaría a mis compañeros a una sobrecarga asistencial”.

Este trabajador asegura que este incidente no fue casual, sino que es ejemplo de las situaciones que cada día vive el personal de enfermería en ese servicio, que por lo habitual, ha llegado a normalizarse “como si la falta de respeto a la dignidad personal y profesional del personal  de enfermería por parte de los usuarios, fuera parte intrínseca de la función asistencial  de los mismos”.

En este caso – según asegura el afectado- no se le ha dado respuesta a su escrito.

Otros empleados también hablan de “falta de protocolos, inexistencia de control de acceso, de personal de seguridad in situ y difusión de los Derechos y deberes de los pacientes y usuarios sanitarios a través de carteles, folletos...”.

Otro de los problemas que se plantean en este servicio, es que el área  de psiquiatría de urgencias no esta separado del resto de la urgencias. Es por esto que - considera el personal de enfermería- la atención de estos pacientes es deficitaria en varios aspectos, por un lado en numerosas ocasiones precisan estar con sujeción en camillas (no camas) no porque su estado lo requiera, sino como alternativa a la imposibilidad de realizar una correcta vigilancia que requieren estos pacientes con la consiguiente agitación de los mismos, alterando el ambiente tranquilo que necesitan el resto de pacientes y dificultando la recuperación del propio paciente psiquiátrico. Según aseguran, la mayoría de estos pacientes permanecen en observación muchos días en camillas, ya que no se cursa el ingreso porque no hay suficientes camas en la unidad de psiquiatría.

En otro de los escritos presentados al Gerente del HUNSC hace unos cinco años, se enumeraban una serie de precariedades, algunas de las cuales – al parecer- ya han sido resueltas, entre ellas hablaban de: “un peligro latente que tenemos son las tomas de oxigeno, llevan años estropeadas, numerosas de ellas presentan fugas de oxígeno que para solventarlas son fijadas a la pared con vendas o compresores con los que se realizan extracciones de sangre, apaños que  pretenden paliar una situación que mantenimiento no puede resolver hasta un cambio definitivo de la instalación de oxígeno”.
 
En este escrito también se hablaba de que el personal de urgencias tiene que enfrentarse todos los días a un gran número de camillas en mal estado, no se levanta el respaldo, la mayoría tienen los frenos rotos, escasa higiene de las mismas ya que en la mayoría de las ocasiones no se realiza una limpieza tras cambiar de paciente pues solo es posible sustituir la sábana que cubre la camilla, por lo que se aprecian en algunas machas de sangre. No en pocas ocasiones es tanto el colapso de urgencias que durante algunas horas se han agotado las camillas y las ambulancias se han visto obligadas a no poder pasar el paciente de la camilla de la ambulancia a una nuestra quedando la ambulancia inoperativa.

Añadía el denunciante que “Las sillas de ruedas no caben en el baño dificultando el aseo del paciente y aumentando el riesgo de caídas. Existe pocos palos de sueros por lo que tenemos muchas veces que quitárselo a otro paciente que en ese momento no lo utiliza o perder el tiempo buscando uno teniendo muchas veces que ir  otro lado de urgencias”.

Aunque según ha reconocido a SB Noticias, con posterioridad a esta denuncia se resolvieron los problemas mas graves aquí denunciados, por ejemplo la mayoría de bombonas de oxigeno ya han sido sustituidas por tomas de pared… otros aspectos no han sido aún resueltos. sin embargo esta era una situación “normal hace muy poco tiempo”.