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La reprobación del Cabildo de Tenerife contra Zebenzuí González, en el aire por falta de apoyo de CC-PSOE

Podemos critica que se haya dado marcha atrás en el compromiso inicial de aprobar como acuerdo institucional esta condena al machismo.

La propuesta de reprobación institucional del Cabildo de Tenerife contra el comportamiento misógino, machista y clientelar del concejal de La Laguna Zebenzuí González, “amenaza con quedarse en un cajón por el desinterés del gobierno insular de CC-PSOE en darle trámite”, critica la consejera insular de Podemos Paqui Rivero.

Una vez más, reprocha, “los partidos que co-gobiernan el Cabildo demuestran que defienden la igualdad con la boca pequeña y que su compromiso hacia la erradicación del machismo es puro postureo”. “De nada vale posar frente al Cabildo para condenar los numerosos asesinatos de mujeres que sufrimos en nuestro entorno, si luego son incapaces de condenar las actitudes y comportamientos que impiden la erradicación de la lacra machista ni siquiera cuando procede de cargos públicos de la isla”.

Explica que cuando Podemos planteó a los otros grupos políticos del Cabildo la posibilidad de aprobar como acuerdo institucional en el pleno del pasado 6 de octubre la reprobación de este concejal que ha proyectado dentro y fuera de la isla una imagen negativa del quehacer político por abusos laborales de índole sexista vinculados a cargos públicos, “inicialmente, todos los grupos se mostraron en disposición de apoyar la propuesta”. Sin embargo, añade, “la moción quedó sobre la mesa sin que ningún grupo mostrara interés por defender su inclusión en el orden del día, algo sencillo de hacer en la junta de portavoces previa al pleno cuando hay voluntad política de hacerlo y se trata de asuntos en los que hay acuerdo unánime”. Se planteó entonces que fuera al pleno de finales de octubre. “Pero ahora el Gobierno insular de CC-PSOE, este último el partido al que pertenece el concejal de los mensajes machistas, se muestra reacio a secundar la reprobación”.

Supuestamente, como consta en esa moción, “el Cabildo de Tenerife como gobierno de la Isla y como la institución que ha de velar por políticas más justas, solidarias, igualitarias, libres de discriminación hacia las mujeres, como así se reconoce en el Marco Estratégico de Actuaciones en Políticas de Igualdad de Género Tenerife Violeta (METV), debe promover todas las acciones destinadas a la consecución de dicho fin, así como condenar, en un ejercicio de ejemplaridad pública y de responsabilidad ante la sociedad, todas las manifestaciones que menoscaben la dignidad de las mujeres y que promuevan el machismo y la misoginia, vengan de donde vengan, máxime si provienen de un cargo público en el ejercicio de sus funciones”, remarca Rivero.

La institución que representa a toda la ciudadanía tinerfeña, continúa, “debe posicionarse al respecto de los mensajes de Zebenzuí González que salieron a la luz el pasado 13 de septiembre y que contienen un profundo menosprecio y machismo e, incluso, un presunto acoso y enchufismo, lo cual ha generado una fuerte indignación social. Por ello fue cesado de forma inminente de sus funciones por el alcalde de La Laguna, suspendido de militancia por el Partido Socialista en cuyas filas se encontraba, reprobado el pasado sábado 30 de septiembre por unanimidad del pleno de ese municipio, “y también debería ser reprobado por la institución insular”.

Por ello, apunta, “todos los grupos políticos que conformamos la corporación insular, sin excepción alguna, deberíamos reprobar dichas manifestaciones y exigir la devolución de su acta de concejal, ya que es impropio de una sociedad democrática, madura e igualitaria mantener en funciones de representación institucional a aquellas personas que a, través de sus acciones vejan, maltratan o humillan a buena parte de nuestra sociedad, las mujeres particularmente”. “Con esta reprobación, desde este Cabildo mandaríamos un mensaje inequívoco a la sociedad: que debemos aislar de la buena praxis política y del buen gobierno a quienes no merecen representarnos por sus prejuicios, su profundo machismo y por actuaciones clientelares indignas de una política democrática”. “Lamentablemente –concluye Rivero–, hay partidos que no están dispuestos a implicarse inequívocamente en la erradicación del machismo”.