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Denuncian la peligrosidad de los “minipuntos” limpios instalados en Santa Cruz de Tenerife

Las compuertas para depositar los residuos podrían matar a un niño si el mango de hierro golpea su cabeza o podría cercenar una mano en caso de accidente

{mosimage}{mosimage}Audio de la rueda de prensa

SB-Noticias.- Miembros de la Plataforma La incineración no es la Solución ofrecieron este martes una rueda de prensa a las puertas del colegio El Chapatal, en pleno Santa Cruz de Tenerife, en donde incomprensiblemente el Cabildo instaló el pasado jueves el supuesto primer 'minipunto limpio' de Tenerife, a pesar de que no se ha sacado a licitación el concurso, que previsiblemente será en otoño, tal y como explicó Juan Jesús González, portavoz del colectivo.

En la rueda de prensa, Juan Jesús González y Pedro Fernández Arcila dieron cuenta de los incumplimientos de esta instalación con respecto al PTEOR, la norma que debe regular la ordenación de los residuos de Tenerife, al mismo tiempo que realizaron una demostración real de los numerosos riesgos que suponen estos enormes contenedores, sobre todo si como en este caso están situados en las puertas de un colegio.
 
Los activistas de esta organización social demostraron in situ los enormes riesgos que esta instalación, no normalizada, ni homologada, representa para las personas, especialmente para los niños, teniendo en cuenta como decimos que se encuentra frente a uno de los colegios más importantes de la ciudad. Para la demostración, dejaron caer en varias ocasiones la compuerta de apertura de cada depósito, comprobando que caen rápidamente, lo que es un peligro doble, porque por un lado tiene una enorme palanca de hierro, que en caso de caer en la cabeza de un niño podría incluso matarlo, pero es que además actúa como gillotina, de modo que si cae en un miembro de cualquier persona, más si hablamos de niños, podría cercenarlo de golpe, tal y como quedó patente cuando cortaba por la mitad los hermosos calabacines que usaron para esta demostración.

En declaraciones recogidas por Radio San Borondón, González indicó que a pesar de que el Cabildo no ha sacado aún a licitación pública el contrato de estos contenedores, empezamos a verlos en las calles, por lo que han pedido una reunión con miembros del Cabildo tinerfeño para que les expliquen no solo este extremo, sino además si la empresa elegida a dedo es de Florentino Pérez, empresario de la construcción y presidente del Real Madrid, y cuánto dinero público ha invertido la corporación en estos “minipuntos” limpios que constituyen un verdadero peligro público para la ciudadanía.
 
“Como todo lo que tiene que ver con los residuos en Tenerife, la empresa que construye estos contenedores es de Florentino Pérez”, una empresa subcontratada que es la encargada de todos los trabajos que encarga Vertresa, que es el grupo encargado de los residuos en Tenerife, para segurar que el concurso está pendiente de fecha definitiva, aunque se habla de que será en otoño.

“Dentro del macro concurso que llega a los 800 millones de euros, está la construcción de estos contenedores”, por lo que pregunta cómo es posible que estén estos aparatos por las calles si no están adjudicados, pero otras preguntas que deberá contestar el Cabildo es quién los ha diseñado, si esta empresa parte con ventaja con respecto a las otras que se presenten y cuánto dinero han costado a los tinerfeños.
 
Por último, miembros de la Plataforma procedieron al precintado simbólico de una de las compuertas, que ya está estropeada a pesar de los pocos días de uso, y la colocación de carteles que anuncian de los peligros que entraña esta estructura, exigiendo además al Cabildo la inmediata retirada de ese peligroso contenedor gigante de la vía pública: “Que traigan una grúa de inmediato y se lo lleven de aquí antes de que ocurra una desgracia”.
 
COMUNICADO DE LA PLATAFORMA
 
Carlos Alonso incumple el PTEOR y se lanza a una ciega, inútil y peligrosa campaña de propaganda que pone en riesgo las líneas estratégicas del plan de residuos

A nadie se le ocurre llamar 'minipunto limpio' a un gigantesco contenedor lazado en la calle de cualquier manera y sin control alguno. Y mucho menos a los redactores del PTEOR, normativa de obligado cumplimiento por la que se rige la gestión de residuos en Tenerife desde el año 2009 hasta que un tal Díaz Llanos, con el apoyo incondicional de Carlos Alonso, decidió sin encomendarse a dios o demonio alguno que eso de cumplir con la normativa aprobada por la unanimidad del Pleno del Cabildo podía esperar. Quizás para después de que el pescado de las grandes adjudicaciones estuviese completamente vendido.

Efectivamente, para el Plan Territorial de Ordenación de Residuos de la Isla de Tenerife (PTEOR) los minipuntos limpios habrían de ser "instalaciones similares a los puntos limpios, pero de menor capacidad, accesibles sólo a particulares y por lo tanto sin acceso a profesionales o pequeñas empresas y sin servicio para determinados tipos de residuos". También se hacía especial advertencia a que "se accedería a pie y no tendrán acceso por lo tanto ningún tipo de vehículo sea particular o de profesionales". Por último quedaba meridianamente claro que se trataría de "espacios vallados o ubicados en recintos cerrados a los que se accederá a pie". En fin, 150 instalaciones de este tipo se repartirían por la Isla, ojo al dato, en "municipios o núcleos habitados de menos de 5.000 habitantes".

Por todo ello, como ustedes comprenderán, de piedra nos quedamos algunos de los que participamos en la elaboración del PTEOR cuando vimos nada menos que a Carlos Alonso y a José Manuel Bermúdez inaugurando en el mismísimo centro de Santa Cruz el primer 'minipunto limpio' que no sólo incumple la mayor parte de los requisitos (casi todos) que se establecían en la normativa para este tipo de instalaciones sino que, además, está realizado de una formar tremendamente chapucera que puede poner en peligro a los propios usuarios y que, en el caso de los niños y teniendo en cuenta de que el primero lo han puesto a la puerta de un colegio público, en un momento dado podría dar lugar a accidentes muy graves en el caso de que la peligrosísima palanca con la que se abren las compuertas caiga sobre la cabeza de un menor. Vamos un invento disparatado, que no pasaría fase de homologación sensata alguna no sólo para instalarse en la vía pública sino seguramente en ningún sitio. Eso además de que no protege adecuadamente a los residuos de la lluvia o que un simple monitor de ordenador no entra por la boca habilitada al efecto. Eso además de que no se conoce que se haya sacado a concurso, evidentemente la gente de la calle no sabemos nada porque han cerrado las puertas a cal y canto a la participación ciudadana a la que obligaba el PTEOR, ni el diseño ni la ejecución de este proyecto que ya les decimos nosotros que en estas circunstancias tiene los días contados. Que quizás de eso es de lo que se trata y esas son las intenciones que tienen el Cabildo en lo que a compromiso por una mejora significativa en la gestión de residuos en nuestra Isla.

Pero independientemente del disparate que supone hacer las cosas de esta manera, que ni adrede podría contribuir tanto a desacreditar la gestión de los residuos en Tenerife, está claro que desde el Cabildo han iniciado una desenfrenada huida hacia delante que en absoluto pasa por tener en cuenta la participación de la ciudadanía crítica o la dispuesta a plantarse de manera radical exigiendo el cumplimiento de todos aquellos aspectos del PTEOR que iban antes que la incineradora. Porque es que como con todo, para nuestros responsables públicos los 'antisistema' somos los que exigimos el cumplimiento de la Ley o los que nos plantamos con firmeza frente a la corrupción que siempre ofrece oportunidades sólo para unos cuantos, generalmente a costa de los impuestos y tasas que pagamos entre todos. Ese es el gigantesco contrasentido al que nos enfrentamos: exigir el cumplimiento de la Ley, en este caso del PTEOR, es cosa de los del antisistema del 'no a todo'. Ver para creer.