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Cuestionan que el autoconsumo renovable esté presente en la agenda canaria

SB-Noticias.- La Plataforma por un nuevo modelo energético para Canarias se cuestiona sobre la presencia del autoconsumo en la denominada agenda canaria de los asuntos que negocian los gobiernos central y autónomo.

La cuestión energética ocupa por fin un lugar entre los temas fundamentales de Canarias. Tras años de insistencia de muy diversos agentes, este tema fundamental para nuestras islas ha llegado para quedarse entre los retos más importantes y controvertidos, especialmente por sus repercusiones sobre el territorio y la vida cotidiana de las personas.

Asistimos en los últimos días a un intenso debate informativo en el que parece, o parecía, que empiezan a hacerse realidad los parques eólicos paralizados desde 2007 y también se anuncian asignaciones de nueva potencia fotovoltaica en los próximos meses. Viendo estos anuncios da la sensación de que asistimos por fin a una verdadera apuesta por las renovables, pero no es oro todo lo que reluce.

Desde la Plataforma llamamos la atención sobre el hecho de que toda la energía producida por estas nuevas instalaciones se introducirá en la red eléctrica para provecho de todos los consumidores. Ha sido un trabajo en el que se ha empleado a fondo el Gobierno de Canarias, especialmente en la presente legislatura, llegando a acuerdos con el Gobierno de España. Acuerdos que son posibles tras el nefasto paso por el Ministerio de Industria de José Manuel Soria, gracias a la necesidad de apoyos del nuevo gobierno en minoría.

Bienvenidas las negociaciones y bienvenidas las grandes instalaciones renovables, pero nos preguntamos qué lugar ocupa el autoconsumo en la agenda canaria. Una agenda de la que los ciudadanos conocemos solo los grandes asuntos como la energía, pero nada del detalle de cómo piensa nuestro Gobierno regional  impulsar el autoconsumo.

Hay que tener en cuenta que los grandes parques eólicos y fotovoltaicos son generación concentrada que, si bien contribuye a la reducción de la dependencia del petróleo, no aporta nada al empoderamiento ciudadano y a la descentralización los sistemas insulares, pues son inversiones solo al alcance de eléctricas y grandes inversores. Estos son generalmente construidos y explotados por empresas especializadas que en muchos casos ni tributan, ni contratan personal o servicios en Canarias. Una vez realizada la obra, se marchan y se llevan el dinero y el empleo. Solo el autoconsumo deja un beneficio real y permanente en Canarias, pero sigue penalizado y amenazado por una normativa estatal que prohíbe su despegue.

Algunas instituciones públicas se han apuntado recientemente al autoconsumo. El propio Gobierno autónomo  ha instalado fotovoltaica en las cubiertas de algunos edificios. Es un ejemplo fundamental y un gran ahorro en dinero y en emisiones contaminantes, pero si no se libera la posibilidad de un aprovechamiento real por parte de los ciudadanos, en sus viviendas, en las comunidades de propietarios, el nuevo modelo energético no llegará.

Es por eso que desde la Plataforma exigimos al Gobierno de Canarias la inclusión del autoconsumo en la agenda regional con el Estado. Es imprescindible y urgente que se elimine la prohibición de realizar instalaciones de autoconsumo en edificios de viviendas y que se levante la amenaza sobre los cambios regulatorios que amenazan sus claras ventajas.

Debería el Gobierno canario tener en cuenta que en nuestras universidades y centros de formación profesional estamos formando a futuros profesionales que tienen puestas sus expectativas profesionales en el sector energético y especialmente en las renovables. Y sin un autoconsumo real y abierto a la ciudadanía, vamos a expulsar a esta juventud al paro y a la emigración como ya viene sucediendo.

En la Plataforma entendemos bien claro que el autoconsumo es mucho más que una forma amigable de obtener electricidad: es empleo de calidad, favorecer a las empresas locales, reducir el coste de nuestro sistema eléctrico, evitar emisiones contaminantes, conseguir un destino turístico sostenible, responsabilizar y empoderar al ciudadano, y más. Está bien hablar y trabajar por las grandes instalaciones renovables, pero es mejor aún si ponemos en manos de ciudadanos y pequeñas empresas la capacidad de ahorrar y de consumir energía verde y propia. Esto sí es gobernar para Canarias, en lugar de vender al mejor postor nuestro viento y nuestro sol mientras se le niega a nuestra gente.