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¿Qué sube y qué baja en 2017? Los precios seguirán ganando a los salarios 2 / 22

ElPais.- Los precios seguirán inflándose. La última previsión oficial del Gobierno es que el IPC crezca un 1,4% en el conjunto de 2017 pero, a la vista del cierre de 2016 (+1,5%), resulta poco creíble y todo apunta a que la inflación se dispare en el entorno del 2% que apuntan otros organismos. La consecuencia será una pérdida de poder adquisitivo para la mayoría de los que dependan de una nómina o una prestación pública, es decir, funcionarios, pensionistas y asalariados.

Los sindicatos mayoritarios CC OO y UGT quieren cerrar un acuerdo con la patronal para elevar los salarios entre un 1,8% y un 3% en 2017. La CEOE no se ha mojado en una cifra, aunque parece que estaría dispuesta a cerrar un acuerdo marco en torno al 1,5%. Con todo, la efectividad de ese gran acuerdo si se llega a producir es más que dudosa porque tras la reforma laboral, la nómina de los trabajadores depende de lo que se firme en cada empresa.

Funcionarios, pensionistas y asalariados pierden poder de compra

Al menos el Gobierno ha aprobado, merced al acuerdo con el PSOE, una subida del 8% del salario mínimo interprofesional, que en 2017 quedará fijado en 707,6 euros (52,4 euros más).

Como ya sucedió en 2016, las pensiones suben un 0,25% por lo que la cuantía de la pensión media de jubilación se incrementa 2,62 euros al mes hasta los 1.052 euros.

Los funcionarios tendrán que esperar a que salgan adelante los Presupuestos del Estado de 2017, cuya aprobación está prevista para marzo, para comprobar si les suben los sueldos. Pese a la petición de los sindicatos no se espera un aumento superior al 1%, según filtró el Ejecutivo en octubre.


Subida fiscal

Los impuestos, en contra de las promesas de los principales dirigentes del PP en la campaña electoral, volverán a subir en 2017. El alza que más trascendencia tiene es el del impuesto de sociedades, que supondrá un cargo adicional para las empresas de al menos 4.000 millones de euros. Se mantiene el tipo pero se eliminan deducciones, a las que se suelen acoger las grandes empresas. También sube los impuestos especiales de alcohol y tabaco, y se crean nuevos gravámenes como el de las bebidas azucaradas.

Muchos ayuntamientos vuelven a sacar de los cajones su arma tributaria más eficaz, el impuesto de bienes inmuebles (IBI). El tipo no sube esta vez en la mayoría de los consistorios pero 2.500 entidades locales han pedido permiso para ajustar el valor catastral de los inmuebles. La consecuencia es que en 1.900 de ellos ese valor se incrementará, lo que hará que los propietarios de los pisos tengan que pagar más.

Además, se espera una subida del 8% de las bases mínimas y un 3% de las bases máximas de cotización del Régimen General de la Seguridad Social. Tras estos incrementos, la base máxima, que afecta a 1,6 millones de trabajadores, quedará en 3.751,26 euros mensuales y la mínima en 1.152,8 euros.

El alza del petróleo provocará subidas de los carburantes y el gas natural

En general, el transporte público, incluyendo el taxi, en las grandes ciudades como Madrid y Barcelona se congela. Los billetes de Renfe de Cercanías y Media Distancia tampoco suben en enero. En cuanto al transporte aéreo, las tasas aeroportuarias están en el aire hasta que el Gobierno decida si las congela, como pide AENA, o si las baja un 2% como exigen las aerolíneas y Competencia (CNMC).

Los billetes de avión dependen mucho más de la evolución de los carburantes. Y las perspectivas no son muy buenas. Los expertos prevén que el petróleo siga su senda alcista hasta los 60 dólares el barril. Además, el dólar seguirá revalorizándose frente al euro. Ambas circunstancias harán que llenar el depósito del coche también sea más caro en el nuevo año.

Esa alza del petróleo influirá también en el gas natural, que sube un 3,5% con el comienzo del año y en la bombona de butano, cuyo precio se revisa a mediados de mes. La factura eléctrica, que cayó un 10,8% para el consumidor medio, también empezará congelada porque el Ministerio de Energía mantendrá los peajes de la luz (la parte del recibo regulada). Pero eso no quiere decir que el recibo no suba a lo largo del año, sobre todo si aumentan las materias primas (gas y petróleo principalmente) o no es propicia la climatología.

Sube el gravamen sobre el alcohol y se crea el de be bidas azucaradas

La factura de telefonía e Internet, tradicionalmente deflacionista, subirá en 2017 por la práctica de los operadores de aumentar del precio de los paquetes convergentes (fijo, móvil, datos, Internet y televisión) a cambio de mejorar (sin que el cliente lo solicite) las prestaciones y los servicios. Movistar ya ha anunciado subidas de 5 euros en sus paquetes Fusión a partir de febrero. También suben las llamadas desde móviles no sujetas a tarifa plana. Y sus rivales Vodafone y Orange pueden seguirles los pasos.

Para los quieran compensar sus ingresos con otras rentas no salariales deberán afinar la elección. Los ahorradores seguirán perdiendo dinero si mantienen su dinero en la renta fija, con intereses cercanos a cero o incluso negativos. En la ruleta de la renta variable, la Bolsa volvió a cerrar en negativo en 2016, y las incertidumbres no se han despejado
Buenas noticias para los hipotecados

Previsiblemente, los que estén pagando un piso no tendrán sorpresas desagradables en 2017. El euríbor, el indicador al que se referencian la mayoría de las hipotecas, cierra 2016 en negativo (-0,081%), y en mínimo histórico, y seguirá en negativo en 2017, según las previsiones del sector financiero, por lo que los plazos mensuales no subirán.

Por ejemplo, las hipotecas de 120.000 euros a 20 años con un diferencial de euríbor+1% a las que les toque revisión tendrán una rebaja de unos 90 euros en su cuota anual o, lo que es lo mismo, unos 7,5 euros al mes.

Peor lo tendrán lo que quieran adquirir un piso, ya que los expertos vaticinan que los precios de la vivienda subirán entre un 2% y un 5%.