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«En realidad escribir es un ejercicio de amor»

  • Published in Cultura

ENTREVISTA A MARÍA GUTIÉRREZ
Escritora y Activista Social

Diario de Avisos/Yurena Día.- María Gutiérrez, Puri para las amigas y amigos, es maestra, escritora y activista social. Lectora incansable, escribe para niños y adultos, cuentos, poemas, novela, ensayo o crítica, siempre experimentando con los géneros. Dice que lee y escribe para comprender mejor el mundo.  Correctora y asesora literaria, ha asistido a numerosos encuentros y congresos nacionales e internacionales, siendo ponente en muchos de ellos. Ha impartido múltiples cursos y talleres en Canarias y en distintos países como Argentina, Chile o Alemania, y en ciudades como Barcelona, Berlín, Buenos Aires, Rosario o Santa Fe, entre muchas otras. Se formó en haiku con el niponólogo Vicente Haya, en Japón. Muchos de sus textos han sido traducidos al alemán, al portugués y al japonés, y aparecen en antologías y publicaciones colectivas, en publicaciones periódicas y revistas, tanto digitales como en papel.
Es autora de Chilajitos (2008), publicada también en Alemania, en versión bilingüe, Con los pies empapados (2011), una novela sobre el fenómeno de la inmigración, Ellas tampoco saben por qué (2013), la colección de cuentos Cinco Siete Cinco, un libro de haiku de autoría compartida, en 2014, y los álbumes ilustrados El rancho de Cris y La mochila rosa, en 2015, y El sueño de Daniel y Talía y su tía María vencen el acoso en la escuela, en 2018.
Puri milita y colabora con varias asociaciones y colectivos, tanto educativos como culturales, feministas y literarios. Es una ciudadana activa que anima promoviendo la cultura y el conocimiento, porque cree que la literatura, la poesía… la cultura, son patrimonio de todas las personas. Pertenece al Colectivo Harimaguada de educación afectiva y sexual, que es un referente internacional desde hace muchos años, y al grupo de lectura Atalanta, el más antiguo de Canarias.  Es una enamorada de nuestra cultura popular y los deportes tradicionales, siendo monitora de Lucha Canaria, y entrenó a varios equipos de niños y niñas y de jóvenes en las islas de Tenerife y La Gomera. También fue directiva y federativa, y en estos momentos preside la Comisión de Igualdad de la Federación de Lucha Canaria.

¿Cómo concibe la Literatura?
Ahora mismo es un bien imprescindible para mí. Leer y escribir son dos placeres que, al mismo tiempo que me acercan al mundo, a otras personas y otras realidades, me permiten también fabular, inventar, jugar a crear... La Literatura es un compromiso que no limita, que abre horizontes, un compromiso con la vida y con la gente. Ya leo sólo lo que me interesa y que considero tiene calidad. Muchos libros y poco tiempo, jajaja… No me obligo, como antes. En cuanto a la escritura me gusta pensar que escribo con sentido y que mis textos ofrecen alguna reflexión, y si consiguen conmover o provocar emociones, entonces ya es la repera… Son dos aspectos que cuido mucho y que exijo también a mis lecturas.

¿Con qué género se siente más identificada?
Me encanta la poesía, leo poesía todos los días, pero creo que narro mejor. Me parece que poseo cierta habilidad para armar cuentos y microrrelatos, incluso para novelar. Y me gusta retarme en la concentración de recursos. En el cuento, el microrrelato, y hasta en poesía, menos es más y hay que podar sin miedo. Cada elemento del texto literario debe estar al servicio del sentido, y nada debe sobrar. Quitar, eliminar todo lo que no sirve es generosidad creativa y enriquecedora. En realidad escribir es un ejercicio de amor.

Háblenos de sus libros
Mira, a pesar de que soy apegada en general, no me ocurre con lo que escribo, y una vez que se publica, es como si no lo hubiese escrito yo. No me apego a ellos, y me parece que eso es bueno. Tiene su erótica ver tu primer libro en el escaparate de una librería, es cierto, pero se integra en días, jajaja... Pico diferentes géneros, me gusta tocar todos los palos, me divierte, es como un desafío. Hay editados libros de cuentos, micros, novela, haiku, álbumes ilustrados… de mi autoría, pero lo importante, lo que me satisface de verdad es escribir, lo disfruto mucho; si luego alguien lee y aprecia mis textos, pues estupendo.

Podría decirse que es una autora cosmopolita. Muchos de sus textos han sido traducidos al alemán, al portugués y al japonés; asiste con frecuencia a congresos internacionales y se relaciona con escritores de muchos países, ¿qué le ha supuesto esta experiencia?
Aprender y disfrutar. Mucho. De cosmopolita tengo que me gusta la gente, conocer otras culturas y que viajo con la cabeza y el corazón abiertos a aprender, a conocer con todos los sentidos, pero soy maga, maga de El Rosario. Y curiosa y novelera, por eso voy a donde me invitan, sin demora, porque lo paso muy bien. Organizar, participar, leer con otra gente es un inmenso placer, escuchar, descubrir lo que se está escribiendo en otros lugares del mundo… y charlar, ¿imaginas lo difícil que es encontrar a personas con las que sentarte a hablar de poesía? Es maravilloso recibir una invitación para hablar de la poesía de Canarias, de Pedro García Cabrera o Cecilia Domínguez Luis en un congreso en Chile, o en un instituto de Santa Fe (Argentina), o de Guadalajara (México), por ejemplo, o presentar Perdone que no me calle en Suiza, como hicimos. Esas experiencias no tienen precio.

Profesionalmente se ha dedicado a la enseñanza. ¿Cómo valora la situación de la educación en Canarias?
Difícil. Y compleja, sobre todo para el profesorado. La escuela pública era el referente y el claustro era soberano, ahora no tiene reconocimiento social y son los equipos directivos o una sola persona la que toma las decisiones, además de las de la administración educativa. Creo que en eso hemos perdido. Cuando participamos en algo y decidimos, formamos parte, y somos responsables. El profesorado está sufriendo la presión de padres y madres y la de la autoridad educativa y apenas participa en la toma de decisiones y en la organización. Su autoridad profesional le ha sido arrebatada y ha perdido credibilidad, sin recibir reconocimiento alguno, lo que genera descontento, y cuando el profesorado no trabaja a gusto, los niños y las niñas tampoco disfrutan. Esto es aplicable a cualquier profesión, pero estamos hablando de la formación –en todos los sentidos- de las personas, y es necesario hacer algo para cambiar esta realidad.

Háblenos del Aula de Alfabetización y Cultura Aprender no tiene edad
En el siglo XXI existen personas en Canarias que no saben leer y escribir y Aprender no tiene edad surgió como respuesta a esa necesidad. En el aula, que es libre, en estos años las alumnas han aprendido a leer y a escribir, pero sobre todo a valorar la riqueza de nuestros potenciales personales, nuestro trabajo y nuestra contribución a la colectividad. Y la que más aprende de todas soy yo, porque las alumnas han resultado unas maestras maravillosas. Aprender no tiene edad es una experiencia extraordinaria. Y seguimos, porque nos divertimos mucho aprendiendo juntas.

El colectivo Harimaguada ha jugado un papel fundamental en la promoción de la educación afectiva y sexual en Canarias, siendo también referente internacional. ¿Cuál ha sido su principal aportación? ¿Sigue siendo la educación afectivo-sexual una asignatura pendiente en la enseñanza en Canarias?
Lo es, en Canarias y en el mundo, y es una tarea importantísima para el futuro. El trabajo que ha realizado Harimaguada en estas décadas es inconmensurable y muy valioso. Su aportación, en todos los aspectos, teórico, en contenidos, materiales y servicios, pertenece a la ciudadanía canaria y es público. Cualquier sociedad e institución se sentiría orgullosa de poseer un colectivo social como éste, sin embargo, en Canarias, en lugar de aprovechar su potencialidad, se ha desconsiderado su contribución. Otro gallo nos cantaría si las personas que gobiernan comprendieran que la educación es la única vía para transformar la realidad a mejor, y que  la educación afectiva y sexual integral
es la estrategia para combatir muchos de los problemas sociales a los que nos enfrentamos –desigualdad de género, el reparto equitativo de las tareas y cuidados, los abusos, violaciones, las violencias sexuales, asesinatos de mujeres…- . Porque, cuando comprendemos cuáles son nuestros deseos y necesidades, las integramos y nos responsabilizamos de ellas entendiendo que somos las únicas responsables de su satisfacción, y que nadie tiene en sus manos el placer ni la felicidad de ninguna otra persona, comenzamos a relacionarnos con más respeto y consideración, de una manera más justa e igualitaria, más sana y feliz. Educarnos para respetarnos y respetar a las demás personas.

¿Queda mucho para alcanzar la igualdad en el mundo de la literatura y en general de la cultura?  
Sí, seguimos estando discriminadas. Hemos avanzado algo, pero queda un trabajo inmenso por hacer. Tenemos que pensar en una batalla a largo plazo. Para la oficialidad seguimos sin existir, y en cualquier foro debemos seguir recordando la necesidad de la presencia de las mujeres… que es necesario que se escuchen nuestras voces y que estemos representadas en todos los actos que se organicen: conferencias, debates, mesas redondas, jurados… Paridad por justicia. Y necesitamos la complicidad de los compañeros, porque no sé si es por costumbre o ya por pataleta masculina, pero las mujeres necesitamos realizar un esfuerzo extra para que se nos respete la presencia, el turno, la palabra, el criterio, la opinión… A nivel personal no suele ocurrirme, porque soy decidida, estoy atenta y me impongo, como ellos, pero ocurre a otras compañeras, con más frecuencia de la que desearíamos.

Preside la Comisión de Igualdad de la Federación de Lucha Canaria ¿cuáles son los principales problemas a superar para avanzar en igualdad en el deporte vernáculo por excelencia?
Ahora mismo contamos con el apoyo total de la Junta Directiva de la Federación de Lucha Canaria, que está realizando un gran esfuerzo por la igualdad. La comisión que presido es un logro importantísimo. El trabajo es ingente, pero vamos poquito a poco, para intentar no dar pasos en falso, sino ir afianzando cada uno. Aquí ocurre lo mismo que en la sociedad en general, pero la Lucha Canaria se caracteriza por su nobleza y por la capacidad de inclusión que posee. El trabajo que hagamos desde la Comisión será un éxito si se ve reflejado en cómo nos relacionamos en los entrenamientos, las reuniones, los vestuarios, viajes, luchadas, concentraciones… La Comisión de Igualdad recomienda, sugiere, solicita… pero las luchadoras y luchadores, desde la categoría benjamín hasta los puntales A, los equipos técnicos, directivos, federativos y arbitrales, las familias, y los medios de comunicación, son los únicos y verdaderos agentes de cambio. Queda mucho camino por delante y nos ilusiona recorrerlo con la familia de la Lucha Canaria.

Usted ha sido la compiladora del libro de microrrelatos contra la violencia de género Perdone que no me calle, editado por el Centro de la Cultura Popular Canaria ¿Qué supuso esta experiencia colectiva?
Alucinante, de verdad. El trabajo de edición fue arduo, de corrección y diálogo con las autoras, porque para la mayoría era su primer relato, y nos contaban su experiencia. Nos asombraron por su generosidad y comprensión. Que no fueron menores en la fase de difusión, porque entre todas, y son 55, si no recuerdo mal, han llevado el libro a todos los pueblos, municipios, institutos, centros culturales, ferias… Perdone que no me calle, ha conseguido que hablemos de violencia machista y que las mujeres y niñas verbalicen sus historias en público. Lo han presentado en Galicia, Barcelona, Madrid, Huelva… y en el extranjero. Y, además de que ha sido un éxito como publicación, ha supuesto una experiencia humana asombrosa.