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Política

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Soy lagunera

Algo falla en el municipio, el sentimiento de pertenencia no pasa de la Plaza del Cristo, de la Cruz de Piedra, del Padre Anchieta o San Benito. Parece que las personas laguneras son solo aquellas que viven en El Casco y calles colindantes porque, desde que nos alejamos un poco, se nombra exclusivamente el barrio, el pueblo o la zona, sin hacer siquiera alusión al ámbito municipal.

  • Escrito por Pedro González Cánovas
  • Categoría: Política
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Muros, vallas y tapias contra la libertad

El Gobierno de Israel inicia la construcción de un nuevo muro. Dividirá por dos las tierras que cultiva una familia palestina y cuya propiedad puede demostrar. Pero en ciertos países civilizados –Israel figura como tal- los derechos básicos están prohibidos, y los materiales no existen para quienes no tienen documentación oficial del todopoderoso invasor.

  • Escrito por Nicolás Guerra Aguiar
  • Categoría: Política
  • Visto: 240

Llamar a las cosas por su nombre

Votar, además de manifestarse y vindicar los derechos y libertades, es un acto de responsabilidad civil que no se debería dejar a las opiniones e informaciones, muchas veces sesgadas, que nos vienen de fuera. Es una obligación como ciudadanos y ciudadanas, enterarse para qué sirven los partidos políticos y qué representa cada uno de ellos. Porque si todos representaran a las personas, como muchos de ellos lanzan a los cuatro vientos, no tendría sentido que hubiera tantos. La sociedad está dividida en clases sociales (aunque la derecha lo niega) y cada uno de ellos representa los intereses de una clase social determinada. Resumiendo: la derecha representa los intereses de la burguesía dominante, es decir, las grandes corporaciones, las grandes empresas, la banca… Es decir, los ricos. La izquierda representa los intereses de los trabajadores, de los pobres y de la pequeña burguesía, eso que algunos llaman las clases medias y que son tradicionales instrumentos, estas últimas, que sirven de colchón entre el proletariado y la burguesía y que suelen posicionarse al lado de esta última. ¿Qué partidos representan a qué clases sociales y a qué lado del espectro político se encuentra cada uno?

Cuando en algunas tertulias televisivas y radiofónicas algún iluminado afirma rotundamente que en este país, afortunadamente, no existe ningún partido de extrema derecha como en Francia o en Grecia, miente igual de rotundamente. No debemos olvidar de dónde viene el Partido Popular. No debemos olvidar quién fundó el instrumento que ha hecho tanto daño al país y sobre todo a sus gentes. Es un partido nacido dentro de la dictadura reconvertido en pseudo demócrata por la gracia del caudillo. No estaban muy descaminados los adictos a aquel régimen, cuando dijeron aquello de “todo está atado y bien atado”. Y no les faltaba razón. El día que se sepa el número de penas de muertes que firmó, junto al dictador, el tan aclamado por PP y Psoe don Manuel Fraga Iribarne, a más de uno que aún los vota les seguirá gustando por aquello de haber salvado a España de las hordas marxistas. Otros no se lo podrán creer y se acogerán a aquello de las mentiras de los rojos masones. Y los menos se indignarán por lo que han estado votando todos estos años. No es verdad que este partido se encuentre en el centro derecha y menos aún en el centro. Ese concepto no existe. Como se explicaba más arriba, o estás con las clases populares y por tanto en la izquierda, o estás en la derecha. ¿Extrema derecha? Pues sí. Si en Francia, el Frente Nacional de Le Pen reivindica la xenofobia como bandera, al igual que Amanecer Dorado de Grecia, no hay más que escuchar lo de “Limpiando Badalona” del ínclito e insigne ex alcalde de dicha ciudad en su campaña electoral, señor Xavier García Albiol y candidato de este partido a la presidencia de la Generalitat catalana. Las políticas llevadas a cabo por el PP, como la reforma laboral, los recortes en sanidad y educación, contrarios a las políticas públicas que deben beneficiar a las clases populares, son suficientes motivos para considerar a este partido como de extrema derecha, a la altura de los mencionados Frente Nacional francés y Amanecer Dorado griego.

Cuando Josep Oliú, presidente del Banco Sabadell, propuso la creación de un Podemos de derechas, un tal Albert Rivera corrió rapidito a ofrecerse para satisfacer dicha necesidad de la banca privada. Ciudadanos es el partido emergente que lleva más de diez años emergiendo para satisfacción de una derecha que está viendo como su representante tradicional no está haciendo las cosas como debiera y se está enfangando en corrupciones demasiado evidentes. Corruptelas que no es como antes, con el caudillo, que se sabía, pero nadie se enteraba y ya estaba el régimen para taparlas bien tapadas. Ciudadanos nació como adalid de la lucha contra la corrupción del bipartidismo y por si acaso la gente no termina de olvidarse del desastre perpetrado contra el país. Pero no es algo distinto al Partido Popular. En realidad, la diferencia radica en que su jefe de filas (por cierto, afiliado y pagador durante una temporada de las Nuevas Generaciones del Partido Popular, aunque el joven lo niega) es mucho más guapo y más joven que don Mariano Rajoy Brey, dónde va a parar. Lo demás, igualito: copago sanitario, les gusta la reforma laboral del PP, les gusta la banca privada a la que le piden créditos (a saber a qué interés y a cambio de qué), el derecho a la sanidad pública sólo para los oriundos, la ley de memoria histórica les repugna, son capaces de mandar tropas a Siria… Y no es la derecha ni el centro que reivindican. Son la misma extrema derecha que el Partido Popular del que muchos proceden. De hecho, si un partido manifiesta que no es ni de izquierdas ni de derechas, sus actos evidencian hacia qué lado les gusta mirar.

En cambio, la derecha, en este país, tiene un nombre, aunque intenten disfrazarlo con otro: Partido Socialista Obrero Español. Son muchos los que en algún momento votamos a este partido, quizá engañados por su constante reivindicación de “ser de izquierdas” y por esa sensación de todo lo que fuera distinto a la dictadura no podía ser tan malo que lo sucedido durante los cuarenta nefastos años de franquismo y represión. Hace mucho tiempo que este partido dejó de ser de izquierdas para convertirse en un partido neo liberal, capaz de votar conjuntamente con la extrema derecha del PP para satisfacer las exigencias de los mercados. Aquel agosto, con nocturnidad y alevosía, en que se pusieron de acuerdo para cambiar el artículo 135 de la constitución para permitir que los acreedores fueran los primeros en cobrar sus deudas al Estado, por delante de los intereses de la gente, es algo que alguien que se considere de izquierdas no debe olvidar. ¿En qué se diferencia, entonces? El Psoe no se plantea, como buen partido socialdemócrata, un cambio de sistema ni social ni económico. Si imaginamos que la riqueza es como una tarta, la extrema derecha del PP exige que toda, absolutamente toda la tarta, pertenece a los ricos, que para eso se han esforzado y han arriesgado sus pertenencias para conseguir lo que han conseguido. La socialdemocracia está de acuerdo con este planteamiento, pero suplicando que no sean tan avaros, señores ricos, y dejen algo para el resto de la gente. Es decir: que el uno por ciento de la población, una inmensa minoría, se adjudique el noventa por ciento de la riqueza. En eso se basaron las políticas sociales de Zapatero durante su primera legislatura: ley de dependencia que, como suponía una merma en la ganancia de los ricos, apenas tuvo trascendencia; ley de memoria histórica, que suponía dinero, además de poner en evidencia los crímenes del franquismo y por tanto del PP, al llegar al gobierno, no se destinó ni un euro a este asunto; cambio en la ley de matrimonios del mismo sexo; ampliación de los supuestos de interrupción voluntaria del embarazo… Nada sobre medidas para combatir la corrupción estructural que sufre el país. Nada sobre ampliación de los derechos de los trabajadores, al contrario, una reforma laboral que ampliaba los derechos de los empresarios. Nada sobre necesidad de disminuir los poderes de la banca y de los mercados. Nada sobre igualdad de género. Nada sobre disminuir la pobreza de una buena parte de la población. En fin, nada. Sólo algún maquillaje de cara a la galería y a los mercados a los que poco o nada repudian.

La denostada izquierda, esa a la que no le tiembla la mano para poner tierra por medio con respecto de esa otra izquierda de la que sólo le separan cuatro tonterías y que por ellas, van separadas de por vida. Esa izquierda que pone por delante, en muchos casos, cuestiones personales de poder e incluso de no perder poltronas. Esa izquierda que muchas veces olvida para qué está y a la que hay que estar recordándoles constantemente que su razón de ser es potenciar un cambio de una vez. Un cambio profundo que provoque igualdad. Recordar que el trabajo debe venir por un cambio de estructuras sociales, culturales, ecológicas, de género. Recordarle que sí, que hay una ideología de izquierdas muy alejada de consumismos y de guerras.

  • Escrito por Juan Rodríguez Bravo
  • Categoría: Política
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Lo llaman democracia y no lo es

Hay un lugar, definido como democrático, donde Gobierna el tercer partido más votado. Donde gane quien gane, gobiernan siempre los mismos desde hace más de 30 años. Donde el voto de algunos ciudadanos vale 14 veces más que el de otros. Donde 1.800.000 habitantes eligen el mismo número de diputados que 350.000 o lo que es lo mismo, la mitad del Parlamento es elegido por el 17 por ciento de la población.

Hay un lugar que tiene las barreras electorales más altas de toda Europa, ya que para tener derecho a un escaño hay que obtener el 30 por ciento de los votos a nivel insular o conseguir el 6 por ciento autonómico.

Un lugar donde obtener un escaño le cuesta a un partido 19.000 votos, mientras a otro le cuesta 1.700. Un lugar donde demasiados miles de ciudadanos ven cómo su voto se queda fuera de la Cámara que debe ser representante de la voluntad popular.

En ese lugar, el umbral efectivo de representación -el número de votos necesario para conseguir representación- es el más elevado del Estado del que forma parte, de hecho llega a ser casi el doble: un 8.2% frente al promedio del 3.9% en el conjunto del país.

Hay un lugar donde llaman democracia a un sistema electoral que con estos datos en la mano, tiene poco de democrático. Terrible paradoja esta que habitamos. Un lugar que, de 65 sistemas electorales, ocupa el puesto 64 según un estudio realizado por la Universidad Complutense de Madrid. Solo Tanzania tiene un sistema electoral más injusto que el nuestro.
 
Este lugar se llama Canarias. Y ya no puede esperar más. El debate sobre la reforma del Estatuto de Autonomía llega estos días al Congreso de los Diputados, y debería incluir una verdadera reforma de nuestro sistema electoral porque éste hace tiempo que dejó de ser una cuestión política para convertirse en una cuestión de sentido común.

Ya no valen los chantajes falsos que llevan utilizándose más de 30 años, ya tienen poco de efectivo, porque han vendido representación a las islas menores para después olvidarlas en los presupuestos. Un viejo truco que ya no sirve para engañar a nadie. La isla más premiada por el sistema electoral es El Hierro, que a su vez es la isla con mayor índice de pobreza de todo el Archipiélago.

Los habitantes de El Hierro o de La Gomera quieren ver una igualdad real, que se manifieste donde debe hacerlo: en el reparto de los presupuestos, en infraestructuras y en políticas sociales y de bienestar, y no en un reparto del voto injusto que de nada les ha servido para equipararse a las islas capitalinas, sino más bien al contrario. Y que encima es la cuerda que les mantiene maniatados por caciques que solo entienden la Democracia como una herramienta para perpetuarse en el poder.

Estos 33 años con este sistema solo han servido para que ocupemos el último lugar en empleo, desarrollo y servicios sociales de España y de toda la Unión Europea. Y el primero en pobreza. La ecuación es clara: un mal sistema electoral tiene como resultado malos gobiernos. Una mala democracia nos ha llevado a una mala realidad en nuestro día a día.

La desproporción de nuestro sistema lleva a una desproporción de todas las decisiones que se toman en el Parlamento de Canarias. Nuestro sistema está viciado en el origen
¿Son acaso legítimos y justos unos presupuestos en los que influyen unos ciudadanos por encima de otros? La sentencia que afirma que la sobrerrepresentación de algunas islas sobre otras es necesaria para que se legisle de forma más equilibrada no solo es injusta, si no que se ha demostrado falaz. El resultado que muestran los hechos es que este sistema no beneficia a personas, si no a partidos políticos.

Hay un agotamiento del Régimen del 78 en el conjunto del Estado, y del régimen del 82 en Canarias. Ambos sistemas fueron necesarios en su momento, y a ambos hay cosas que reconocerles y agradecerles. Pero ahora es el momento del cambio.

El mantenimiento de este sistema electoral solo tiene una explicación lógica que nadie puede atreverse a negar: perpetuar en el poder a un partido que, sea cual sea el resultado, siempre gobierna. Ya es hora de dejar de un lado los intereses particulares y pensar en intereses generales. Esto tiene un nombre: se trata de un pucherazo. Un pucherazo legal, pero nunca legítimo. Y los pucherazos electorales, a estas alturas de siglo XXI, ya no tienen cabida en una Europa que debe ser de los pueblos, y de nadie más.

Desde Podemos no nos vamos a conformar con ponerle parches a un sistema que hace aguas por todos lados. Reclamamos una reforma auténtica y profunda. Con el debate del Estatuto de Autonomía tenemos la oportunidad de cambiar el sistema electoral. Es vital y necesario porque solo con una democracia real podremos defender a nuestra gente.

Noemí Santana
Portavoz de Podemos en el Parlamento de Canarias

  • Escrito por Noemí Santana
  • Categoría: Política
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La política social del PP, puta miseria

EL BAR DE PEPE

¿Qué debe entenderse como una política social? Es decir: por una política que favorezca la situación del trabajador. Si atendemos a lo puramente material, semejante política sería aquella que, antes que nada, facilite el pleno empleo, reduciendo al máximo el paro. Que ese empleo, naturalmente, se ofrezca en condiciones dignas, con remuneraciones suficientes y atendiendo a las exigencias básicas del trabajador. Que se cubran sus necesidades asistenciales y las de su familia, tanto en su vida activa como en la jubilación.

  • Escrito por Joaquín Hernández
  • Categoría: Política
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Medios de comunicación y nueva política

Preguntándose sobre qué es la nueva política Ignacio Urquizu, profesor de Sociología de la Universidad Complutense de Madrid, afirma que "los menores de 55 años son más multipartidistas" así como que la división entre nueva y vieja política "tiene un cierto componente generacional y la brecha habría que situarla en los 55 años".

  • Escrito por Javier Caso Iglesias
  • Categoría: Política
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El populismo y los expertos: dura paradoja

Volvemos al populismo, el concepto de moda en el argot político de los últimos tiempos. Y es que los populistas aparecen por todas partes, como una plaga: populistas de izquierdas, de derechas, la amenaza populista, cuidado con los populismos, se oye, se vocifera, se asusta. Una llamada antipopulista que viene sobre todo de las élites políticas acomodadas y de la población que las sustenta.

  • Escrito por Eloy Cuadra
  • Categoría: Política
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La saliva de las serpientes azules

En cualquier paraje deshabitado de las redes sociales te los encuentras, sus comentarios son agresivos, agrios como su ideología fascista y su talante autoritario, saben actuar a la perfección como palanganeros del Partido de la Gürtel, defienden sus políticas mafiosas, sus permanentes corruptelas, siempre al mejor estilo de los tertulianos de la ultraderecha gubernamental.

  • Escrito por Francisco González Tejera
  • Categoría: Política
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2007 la gran oportunidad perdida. ¿Hasta cuando seguiremos soportando a Coalición Canaria?.

Los orígenes de Coalición Canaria provienen de ATI (Agrupación Tinerfeña Independiente), que con un lenguaje populista dividió y enfrentó a la sociedad tinerfeña contra la  grancanaria. Después de consolidar ese destructivo discurso y obtener réditos electorales en la isla de Tenerife, lo extendieron a las demás islas a través de las AIC (Agrupaciones Independientes de Canarias), hasta llegar a la configuración del actual bodrio seudonacionalista o “nacionalista de aceite y vinagre” que es la actual Coalición Canaria y es que no se entiende en partidos nacionalistas de verdad, como los más históricos: PNV (Partido Nacionalista Vasco)  y ER (Ezquerra Republicana), que tengan sucedáneos (incluidos con siglas diferentes) en cada provincia de las que conforman sus respectivas nacionalidades, como ocurre con Coalición Canaria que sigue integrada por la referida ATI, API (Agrupación Palmera Independiente), AHÍ (Agrupación Herreña Independiente), AGI (Agrupación Gomera de Independientes), AM (Asamblea Majorera), PNL (Partido Nacionalista de Lanzarote) y donde único está estructurada como Coalición Canaria, es precisamente en Gran Canaria, pero con una representación institucional casi testimonial.

Lo malo es que con esa estructura y la ley electoral que les favorece y la complicidad o connivencia del PSOE o del PP, han venido formando parte del Gobierno de Canarias desde 1991 y presidiéndolo ininterrumpidamente desde 1993. En todo este tiempo nos hemos venido situando en los niveles más bajos de desarrollo y bienestar de todas las nacionalidades o comunidades autónomas: desempleo, fracaso escolar, listas de espera sanitarias, insuficientes y deficientes servicios sociales, embarazos no deseados, incluidos de adolescentes, sueldos más bajos que la media nacional, explotación y fraude laboral, cesta de la compra más cara y la mayoría de los productos importados (cerca del 90%) de mucha peor calidad que los nuestros, etc.

Y eso, aún teniendo las mejores condiciones: clima, paisajes, situación geoestratégica, un exclusivo REF (Régimen Económico y Fiscal) etc. que nos deberían posibilitar estar a la vanguardia en el nivel de vida de todos los españoles. Dos ejemplos muy evidentes son los sectores primarios y energéticos, de los que teniendo todo a favor para una mayor autosuficiencia, no producimos ni el 10% de lo que consumimos.

Es evidente el daño que le ha venido y viene causando CC a Canarias. Ahora estamos viviendo y padeciendo otra crisis del Gobierno de Canarias, por la deslealtad de Coalición Canaria hacia sus socios de gobierno del PSOE, empezando por el presidente Clavijo, los consejeros “nacionalistas” y algunos pirómanos significativos dirigentes de ATI, como el presidente del Cabildo de Tenerife, Carlos Alonso, entrometiéndose e interfiriendo en la gestión de la vicepresidenta y consejeros socialistas y por la debilidad del grupo parlamentario socialista, la más que probables imposiciones de las nefastas  Ley del Suelo y la Ley Turística de las Islas Verdes, repartos injustos de los fondos del IGTE, etc. Igualmente incumpliendo los pactos electorales suscritos, como el de Granadilla, que hizo públicamente comprometer al secretario general de Coalición Canaria, José Miguel Barragán, su  dimisión si no se reconsideraba el voto de censura que sus compañeros le pusieron al alcalde socialista Jaime González Cejas. Lo cierto es que el referido voto de censura se produjo, pero Barragán  contraviniendo su compromiso continua sin dimitir. Dentro de las mismas negociaciones sigue sin cumplirse el acuerdo suscrito para que los ayuntamientos de Arico y Puerto de la Cruz, revirtieran en el PSOE y pasaran a ser gobernados por los socialistas.

Ahora se viene auspiciando  la ruptura del pacto del gobierno de Canarias y existe planteamientos para que se configure otro en torno al PSOE y el PP. No cabe la menor duda que por el bien de Canarias, sería conveniente y necesario sacar a Coalición Canaria del gobierno, pero no puede ser a cualquier precio y es que llegado el caso y de no hacerse debidamente, puede que sea peor el remedio que la enfermedad. La situación actual es más compleja, el PSOE en Canarias gobierna otras instituciones con Podemos y Nueva Canarias, por lo que podría producir confusión y más decepción entre los ciudadanos, un gobierno contranatura entre los socialistas y populares.

Otra cosa fue la oportunidad perdida para que después de las elecciones autonómicas y locales de 2007, se hubiera alcanzado un pacto no de gobierno y si de gobernabilidad de las instituciones canarias, empezando por el propio gobierno de Canarias entre el PSOE y el PP, lo que hubiera obligado a Coalición Canaria a pasar a la oposición, con las repercusiones tan negativas que les acarrearía y es que ésta fuerza política subsiste, por el poder que ha venido ostentando y los intereses acumulados, sin los cuales con toda probabilidad ya hubiera desaparecido.

Me considero ideológicamente muy alejado del Partido Popular, pero en aquel entonces y como se ha venido demostrando en éstos 25 años en los que ha venido gobernando Coalición Canaria, creo que hubiera sido preferible ese entendimiento, antes que seguir soportando a estos “nacionalistas” de pacotilla.

Antonio Aguado Suárez

  • Escrito por Antonio Aguado Suárez
  • Categoría: Política
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Un nuevo Estatuto canario de autonomía... ¡sin autonomía!

Un nuevo Estatuto de Autonomía para Canarias se ha llevado al Congreso de los Diputados recientemente, lo firman PSOE y CC con el apoyo de PP y Nueva Canarias. El texto, todavía en fase de aportaciones, deberá ser tratado en Madrid y aún puede volver a Canarias para incluir nuevas mejoras. Y así a bote pronto, lo primero que diría cualquiera es "ya era hora".

  • Escrito por Eloy Cuadra
  • Categoría: Política
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La parte contratante

– Haga el favor de poner atención en la primera cláusula porque es muy importante. Dice que… la parte contratante de la primera parte será considerada como la parte contratante de la primera parte. ¿Qué tal, está muy bien, eh?

– No, eso no está bien. Quisiera volver a oírlo.

– Dice que… la parte contratante de la primera parte será considerada como la parte contratante de la primera parte.

– Esta vez creo que suena mejor.

– Si quiere se lo leo otra vez.

– Tan solo la primera parte.

– ¿Sobre la parte contratante de la primera parte?

– No, solo la parte de la parte contratante de la primera parte.

– Oiga, ¿por qué hemos de pelearnos por una tontería como ésta? La cortamos.

– Sí, es demasiado largo. ¿Qué es lo que nos queda ahora?

– Dice ahora… la parte contratante de la segunda parte será considerada como la parte contratante de la segunda parte.

– Eso sí que no me gusta nada. Nunca segundas partes fueron buenas. Escuche: ¿por qué no hacemos que la primera parte de la segunda parte contratante sea la segunda parte de la primera parte?

Este dialogo de la famosa película de los Hermanos Marx, una noche en la Opera, podría ser la sinopsis de la versión del contrato suscrito entre la empresa Sacyr y el Gobierno de Canarias para construir cuatro quirófanos, tres paritorios y una planta de hospitalización para realizarlas en el futuro Hospital del Sur de la isla de Tenerife, les explico:

Para darles una idea del asunto les comento que las obras del Hospital del Sur y Norte de la isla de Tenerife, pese a ser de vital importancia para la población y el turismo isleño, se viene pareciendo a las obras  de la Sagrada Familia de la ciudad Condal, en cuanto al tiempo en terminarlas, parece la obra interminable.

Resulta que el Gobierno de Canarias presenta a concurso público las obras antes citadas para las obras anteriormente citadas, con un precio de licitación de 10.5 millones de euros.

El encargo se adjudicó a la empresa Sacyr gracias a que ofreció realizarlo por 7,9 millones de euros, unos 2,6 millones menos del precio de licitación.
O sea que la parte contratante de la primera parte era consciente que la parte contratante de la … ufff me estoy liando, a ver si lo entiendo sin que mis neuronas bailen en un laberinto sin salida.

Resulta que; a sabiendas que la empresa adjudicataria estaba por debajo del ya ajustado presupuesto en 2,6 millones de euros se contrata pensando en que la empresa Sacyr en lugar de ser una Sociedad Anónima es una Ong´s que va por el mundo en plan solidario con el erario público.

El resultado era el de esperar: primero vallar la zona de acurdo con la normativa vigente en riesgo laborales, y segundo presentar certificación por 7.000 euros por el vallado y al mismo tiempo exigir el aumento del 10% en el presupuesto objeto del contrato, o sea que se han hecho “fuertes” dentro del recinto, han blindado su “obra” y han paralizado las mismas hasta no llegar a un acuerdo contractual.

En este punto, no sabemos quién es el inmoral si el Gobierno de Canarias que cae engañado por el “chocolate del loro” que le ofrece Sacyr, o bien la empresa constructora por aprovecharse de ineptos, mediocres y totufos de las asesorías jurídicas y técnicas del Presidente Clavijo, en todo caso la ley permite esa práctica que, por lo visto es usual en esa empresa ya que abandonó las obras hidrológicas del barranco del Cercado, en San Andrés, porque solicitaba un incremento económico que no le fue aceptado.

El problema tiene dos formas de solucionarlo, o bien claudicas y pasas por el tubo de ese aumento a la espera de otros que se producirán simultáneamente y que encarecerán la obra en un 40% más de lo presupuestado, o bien se actúa aplicando el artículo de los hermanos Marx, quiero decir anulando unilateralmente el contrato por ser una obra urgente y de “utilidad pública”, conceder a otra constructora la ejecución de la misma y que sea Sacyr la que interponga la demanda al Gobierno de Canarias. Seguramente ganarán el contencioso, pero si “la parte contratante” sabe mover ficha rápidamente estoy convencido que las obras del Hospital del Sur se terminaran en menos tiempo que si esperamos a solucionar el dilema de quien fue el “estafado”, en todo caso: “Disculpen si les llamo caballeros, pero es que no les conozco muy bien”.
 

  • Escrito por Joaquín Hernández
  • Categoría: Política
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Europa empieza a dar asco

Los dirigentes europeos parecen empeñados en que no pase un día sin que las personas corrientes tengamos que sentir algo más que vergüenza de lo que hacen en materia económica (por no hablar de otras decisiones en temas incluso de mayor calado humano como el de los refugiados).

Se siente vergüenza cuando se empecinan en aplicar políticas que son un manifiesto fracaso pero se siente algo peor cuando se comprueba que no lo hacen por error sino como una farsa gigantesca para poder darle todavía más a los que ya lo tienen casi todo.

Se dijo por activa y pasiva que los recortes sociales y las ayudas multimillonarias a la banca eran la condición necesaria para recobrar la actividad y el empleo, para reducir la deuda y para asegurar definitivamente al sistema financiero. Pero lo cierto es que desde que empezaron a aplicarse en la Unión Europea al estallar la crisis hay unos siete millones menos de empleos a tiempo completo, seis millones más de parados, otros casi seis millones más de empleos no voluntarios a tiempo parcial (en la UE28), cinco millones más de personas en riesgo de pobreza y 35 puntos más sobre el PIB de deuda pública (en la Eurozona). Y los bancos se siguen encontrando en insolvencia y muchos de ellos a punto de estallar de nuevo en cualquier momento. Pero eso no es solo un fracaso o un error sino un engaño porque eran multitud los economistas que habían advertido que esto era justamente lo que iba a ocurrir cuando las autoridades decían a los ciudadanos que sus políticas frente a la crisis eran seguras, las adecuadas y plenamente infalibles.

Se siente algo mucho peor que vergüenza cuando se tiene noticia de propuestas como la que acaba de lanzar la comisaria europea de Mercado Interior, Elzbieta Bienkowska, como siempre de modo sibilino y completamente al margen de las instituciones representativas y del debate democrático.

Según ha dejado caer la comisaria, la Comisión Europea pretende promover un amplio programa de gasto militar que quedaría exento a la hora de calcular el déficit público que, como se sabe, no debe superar el 3% del PIB de cada economía.

Como he explicado en el libro que acabo de publicar (Economía para no dejarse engañar por los economistas. Ediciones Deusto), este criterio del tres por cien no tiene base científica ninguna. No hay nada, absolutamente nada que lo justifique. Se podría haber puesto el 1, el 5 o el 30 por ciento con el mismo fundamento económico, es decir, con ninguno. El criterio del 3% del PIB como límite del déficit público se lo inventó un funcionario francés, Guy Abeille, cuando su jefe le pidió alguna norma para que el recién elegido presidente Mitterand pudiera frenar las demandas de más presupuesto que le hacían sus ministros. En unos minutos tuvo que inventarse algo siendo plenamente consciente de que no había ningún economista ni teoría económica alguna que proporcionara algo así. Pero como tenía que ofrecer rápidamente una solución a sus superiores se decidió por el 3%.

Tal y como reconoció el propio Abeille años después, el 1% o el 2% le parecía demasiado poco mientras que “el tres es una figura sólida que tiene detrás de él precedentes ilustres […], un amplio eco en la memoria común: las tres Gracias, la Trinidad, los tres días de la Resurrección, los tres órdenes de la alquimia, la triada hegeliana, las tres edades de Augusto Compte, los tres colores fundamentales, el acuerdo perfecto…, la lista es infinita…».

Aunque pueda parecer mentira, esa y no otra es la teoría o la ciencia económica que hay detrás del criterio del 3% del PIB que se impone como límite del déficit público a las naciones europeas. Ninguna. Un engaño que hasta el que fue presidente del Instituto Monetario Europeo, Alexandre Lamfalussy, reconoció sin tapujos: “Los gobernadores son gente demasiado honesta y que saben que los criterios son arbitrarios. Yo jamás habría aceptado cifras de este género”.

El criterio del 3% es una arbitrariedad, una farsa, pero, además, algo completamente inútil para lo que aseguraban que iba a servir, es decir, para reducir la deuda: cuando comenzó a utilizarse como criterio de cumplimiento obligatorio para todos los países la deuda era aproximadamente de un 55% del PIB, como media de los países europeos, y ahora, como he señalado, supera el 90%.

La prueba de que se trata de una cifra completamente arbitraria, que no se establece así porque sea mejor o peor para la economía o para reducir la deuda, sino como recurso de los dirigentes europeos para disciplinar y someter a los gobiernos y para anular su capacidad de maniobra, es que se puede incluir o dejar de incluir dentro de ese porcentaje lo que le venga en gana a quien lo impone. Si de verdad fuese imprescindible que el déficit público no sobrepase el 3% del PIB daría igual que fuese a causa del gasto militar o del gasto en educación porque no hay ninguna razón que pueda justificar que el gasto militar sea inocuo desde el punto de vista de la deuda que genere y cualquier otro no. Y si no hay ningún problema para dejar fuera del cómputo del déficit al gasto militar, con el exclusivo propósito de que los grandes grupos industriales hagan negocio con el dinero de la gente ¿por qué no se deja fuera el gasto social que es imprescindible para evitar que millones de personas vivan en la indigencia, pierdan su vivienda, carezcan de recursos y formación o incluso mueran por falta de atención? ¿dónde está escrito que la economía no se resienta si (al margen de ese 3%) se incrementa el gasto militar y que, por el contrario, sí sufra si aumenta el gasto social que se necesita para que la inmensa mayoría de la población sobreviva y disponga de bienes y servicios esenciales para su sustento diario? ¿qué argumento económico justifica que se pueda “perdonar” el déficit que genere el gasto militar y no el gasto necesario para salvar vidas humanas o el empleo y los ingresos de millones de personas y empresas?

No se cansen: no hay respuesta para esas preguntas. O, al menos, no hay respuesta económica, científica o razonable. Se permite el gasto militar y no cualquier gasto social o humanitario, o incluso de apoyo a la vida empresarial que crea riqueza efectiva, porque el criterio del 3% solo busca amedrentar a los gobiernos y a la ciudadanía para conseguir lo que efectivamente se viene logrando con él: que los más ricos y poderosos lo sean cada vez más.

Decía hace unos días el presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, que la integración europea se había debilitado en los últimos tiempos por los populismos. Una opinión que demuestra que las autoridades europeas han perdido completamente el norte y que no entienden el sentido de las cosas que están pasando y de las que se encuentran ya a la vuelta de la esquina en Europa. Eso que llaman los populismos no es lo que debilita a la integración europea sino la consecuencia de haber querido integrar a Europa a base de mentiras y de políticas que constantemente han dado como resultado lo contrario de lo que se decía que traerían consigo.

Cuando se ha hecho sufrir a millones de personas y cuando han muerto miles a causa de los recortes, cuando se han deteriorado los servicios públicos y no se ha atendido las necesidades básicas de la población porque, según se decía, había que cumplir a rajatabla la norma del déficit, y de pronto se dice que no hay límite para comprar armamento, carros de combate o minas, ¿tienen también culpa los populismos del asco o de los negros fantasmas que comienzan de nuevo a recorrer a Europa?

  • Escrito por Juan Torres
  • Categoría: Política
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QUINO...

... nuestras visiones política en ocasiones no son las mismas; a pesar de que el rojo es el significante... Pero nunca estuve solo ante la patronal, ante la administración... y vi más de una vez; que coño cien veces temblar a los poderosos ante tribunales y tribunas.

...siempre buscábamos una salida: a pesar de los "aconsejantes".

...En tiempos difíciles de desmovilizaciones: había que repensarnos... era "decisivo"; y a pesar de los pesares había que estar y me convencías siempre de que tenía que estar. Teníamos que estar... "aunque yo no comulgara siempre con los abajo firmantes"... y en ocasiones estirábamos al "famosete" y cuasi ninguneábamos al de al lado: pero quizás era el entusiasmo por encontrar el camino más idóneo,  pues no puedo dudar de tu entereza.

Esa pasión por el compromiso  nos llevó a concurrir en un "Encuentro Progresista" y atrevernos a pesar de la debilidad temporal a presentar una opción política electoral : UPCAN... en momentos de escasas referencias. Pero sin  pretensiones de convertirnos en "buque insignia".

...la actual etapa política nos situó en dos corrientes de pensamiento divergentes en la táctica; pues nunca dudé de su misma estrategia y nos fajamos con PODEMOS: seguimos buscando el camino más idóneo...

...Momentos difíciles son los presentes: una saga para mi de alto ADN en mi "nebulosa"... desde Don Fernando; Salvador... kela y su firmeza tricolor que anda ahora igual un poquito fuera de juego del combate continuado.

... Joaquin Sagaseta Paradas "Quino"... sigue peleando y duro... todos sabemos que tarde o temprano nos vence: es ley de vida  (puñetera ley por cierto)... pero te deseo con todo mi sentir que tengas fuerzas para seguir en el estrado de las luchas, porque en el disenso crecemos y nos hacemos más sabios... y necesitamos de tu saber y de tu fuerza... a pesar de que hay quien esté interesado en hacer de la diferencia su "coto privado".

Plenamente convencido de que estás del lado de los que apostamos por cambiar el estado de las cosas... y nadie puede dudar que siempre has estado totalmente escorado al y del  bando de los débiles; de los currantes... de los que luchan contra la oligarquía dominante... y más.

  • Escrito por Ramón Francisco González
  • Categoría: Política
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El Mencey desnudo

En tiempos pasados hubo un emperador muy preocupado por las apariencias, era tan aficionado a la ropa que gastaba todo su dinero en trajes nuevos. Cuando inspeccionaba a las tropas, cuando iba al teatro o cuando andaba de paseo, su único afán era mostrar sus vestidos nuevos. Se cambiaba a cada rato. Así como siempre se ha oído decir: “el Rey está en Palacio”, de nuestro personaje se decía “el emperador está en el guardarropa”.

  • Escrito por Antonio Morales
  • Categoría: Política
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Pensiones privadas, el trasfondo

No se puede hablar de la sostenibilidad del sistema de pensiones sin definir el modelo de distribución de la renta que queremos tener. Mientras las pensiones públicas establecen mecanismos de solidaridad entre generaciones y grupos sociales, las pensiones privadas, seguros de vida privados, no establecen elementos de solidaridad dado que se cobra individualmente por lo que se ha depositado.

  • Escrito por Odalys Padrón
  • Categoría: Política
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Indemnizaciones a los parlamentarios andaluces

Las 109 señorías andaluzas (Parlamento) perciben etérea “indemnización económica” sin control alguno por Hacienda: 800 euros mensuales como mínimo y 2500 como máximo. Curiosamente no aparece en nómina, por más que se trata de dinero público. Sin razón alguna, no tienen obligación de declararla. Perplejidad.

¿Irregularidad?

Esta divina dadivosidad con nuestro dinero oscila al año entre 10 000 euros (diputado raso) y 30 000 (parlamentario de condición media o superior: portavoz, secretario, presidente…). Así por encima, y en conjunto, las gratuitas gratificaciones andan sobre los 140 000 euros mensuales. Y ascienden a un millón seiscientos ochenta mil euros (1 680 000) al cabo del año completo. Pero si acaso fueran incluidas en las dos pagas extraordinarias, se acercarían a los dos millones de euros anuales (1 960 000). (No me atrevo a comprobar, por aquello de la regulación cardíaca frente a encochinamientos, qué pasa en otras quince comunidades y “plazas africanas”. Pero sí estudié la canaria. Sirva como adelanto una cantidad insignificante, simbólica, un angustiado sinvivir: en 2012 el señor presidente del Parlamento percibió setenta y nueve mil quinientos cincuenta y cinco -79 555- euros brutos anuales.)

Por tanto, los diputados andaluces cobran, como suplemento, dinero inmaculadamente blanco por su pureza, absolutamente ajeno al blanqueado (y como el blanco puro es muy frío, tiene incluso variedad: nuclear, roto, seda, hueso, antiguo, crema, tiza…). Son, pues, euros limpitos, castos e inocentes por su procedencia, legales y bendecidos desde el mismo Parlamento. Además, ajenos a deducciones, descuentos, rebajas o restas y sin obligación por parte de sus señorías andaluzas de comunicárselo a Hacienda: para esta no existen, aunque sobrepasan la nómina mensual de millones de españoles y de otros tantos millones, obsesionados por el IRPF de todas sus angustias, quebrantos, inquietudes y amargos desencantos…

Y así como otros esconden sus cuatro duros en paraísos fiscales con la patriótica intención de universalizar los conocimientos geográficos de inspectores e impertinentes periodistas, sus señorías de Al-Ándalus ( الأندلس ) no necesitan ocultarlos en lugares como Liberia, Malta, Panamá, San Marino, Samoa, Islas Cook, Bahamas… Pueden hacer Patria legalmente en cualquier banco español sin problema alguno, pues los tales miles de euros están exentos de control.

A todas estas, para mayor tranquilidad de quienes pagamos hasta por la perra chica guardada en la alcancía, los señores diputados andaluces gozan de casi prehistocénico salario-base, pura subsistencia: 3050 euros mensuales, catorce pagas, como hace casi dos millones de años. (El señor Morales, presidente de Bolivia, percibe 2683 euros: “Tanto cobras, tanto vales”.) Además, sus señorías disfrutan de otros complementos –goce común a todos los trabajadores- para gastos de manutención, alojamiento y desplazamientos, cuya conjunción permite estimar la cantidad mensual definitiva en 4500 euros, como mínimo. (Por cierto: injustamente muy inferior a la nómina del señor Obama, presidente de EE UU de América: 24 500 euros al mes.)

Por lo que se refiere al Parlamento de Canarias (datos de 2016, página de la propia institución), una señoría de a pie atesora 3869 euros mensuales (más 60, 83 o 113 por sesión según su Isla de procedencia). Mensualidad elevada a 5803 euros en junio y diciembre. Si el diputado fuera, a la vez, secretario de la Mesa, percibiría 4888 euros (7331 los meses de paga extra), cantidad a la cual debe sumarse el importe por asistencias a sesiones. (A todas estas, billetes de avión o barco gratuitos y sin control alguno, ni tan siquiera en los meses de vacaciones. Desconozco si reciben ayudas para taxis.)

Ante tal esplendidez y relajada subsistencia en la tierra gobernada por la princesa mora en nombre del socialismo (sus señorías, insisto, cobran “indemnizaciones económicas” sin retención alguna en el IRPF), llega Podemos e intenta desestabilizar equilibrios mentales, acomodos materiales, inmorales percepciones de nuestros impuestos. Estos desequilibrados rojos (la educación me impide añadir “de mierda”), populistas, populacheros, ordinarios, toscos y plebeyos, simpatizantes de “regímenes tiranicidas”, bolivarianos, venezolanizados e ideológicamente afines a yijás o involuciones iraníes proponen y defienden en el Parlamento, pura y llanamente, la eliminación del sobresueldo: ¡bolcheviques, ácratas! Hay organizaciones sociales muy necesitadas, añaden. Como si sus señorías fueran comunistas, siempre con la denuncia social frente a los señoritos identificados en el simbólico Don Guido machadiano “de viejo gran rezador”, “¡aquel trueno vestido de nazareno!”.

Pero con el sobresueldo no se refieren los puñeteros anarcos al sobre con el otro sueldo, el de sagradas tradiciones, destructor de obstáculos y dictados escritos en boletines oficiales, no: pretende, ¡horror!, acabar con las llamadas “indemnizaciones económicas”. Es decir, las compensaciones por daños o perjuicios recibidos aunque, microscópicamente analizados los tales, no llego a la esencia de los mismos, a su consistencia, a su materialización. Pregunto: ¿cómo se han dañado o perjudicado los intereses de sus señorías andaluzas? ¿Qué males o quebrantos fueron ejercidos sobre ellas? ¿En qué fueron lastimadas o dañadas? (¿Pretende acaso Podemos que el señor Fernández Díaz –cuya inmediata sanación espero- las compense espiritualmente con una estampita de Santa Teresa de Lisieux, regalo hecho también al ministro francés de Interior?)

Obviamente, el señor presidente del Parlamento (del mismo partido psocialista que la señora presidenta de la Junta) justifica el cobro de dietas en meses inhábiles, pues sus señorías (¿todas, todas?) “mantienen la actividad dentro del Parlamento”… aunque oficialmente estén de vacaciones (enero, agosto, dos meses). Además, en realidad, la culpa es del Reglamento de la Cámara: nada dice sobre la incorrección de tales compensaciones. Añade: la situación se arreglaría si todos los grupos (los 109 parlamentarios) proponen su discusión y eliminación. ¡De coña!

Así, el Gobierno andaluz, el Parlamento y los partidos excepto Podemos –con el agravante silencio de las haciendas oficiales- consienten y justifican el inmoral regalo (dos millones de euros) hecho a sus señorías con dinero de nuestros impuestos. Digo “inmoral” y digo bien, pues significa lo contrario a la moralidad, es decir, a lo honesto, decente, ético. Es, además, un insulto a los ciudadanos.

   

  • Escrito por Nicolás Guerra Aguiar
  • Categoría: Política
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