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Ruido de sables

  • Published in Política

EL BAR DE PEPE

El próximo 6 de enero se celebrará, como todos los años, la Pascua Militar.
La celebración de la Pascua Militar constituye un solemne acto castrense con el que se inicia el año militar. En dicho acto se realiza un balance de las vicisitudes del año anterior y se marcan las líneas de acción que se desarrollarán en el siguiente. Además, se imponen condecoraciones militares a aquellos civiles y miembros de las Fuerzas Armadas que se han hecho acreedores de ellas durante el año vencido.
Este año se espera un evento lleno de tensión y nerviosismo. A los militares no les ha gustando ni mucho ni poco que el Presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, haya pactado (con un secretismo absoluto) su investidura, apoyándose en Esquerra Republicana de Cataluña.
No se trata de un  caso aislado como el protagonizado por Fulgencio Coll, general de división retirado y que fuera  jefe del Estado Mayor del Ejército de Tierra durante la presidencia de Rodríguez Zapatero, que ha declarado públicamente su desacuerdo con el gobierno del Psoe y su manera de tratar el asunto catalán. Otro militar “salvador de la patria” que quiere emular a Primo de Rivera y propone un golpe de estado que acabe con la displicencia socialista con el procés y la independencia en Cataluña.
Son muchos los militares de alta graduación en activo que están muy descontentos con la actitud de Pedro Sánchez y piden que aclare los pactos a los que ha llegado con los independentistas catalanes para obtener su apoyo a su investidura como presidente del gobierno de España.
El dictamen de la abogacía del Estado sobre la petición al Tribunal Supremo en el sentido de permitir a Oriol Junqueras a tomar posesión y ejercer como eurodiputado, agrava aun más el malestar de los miembros de las Fuerzas Armadas Españolas.
Todo empieza a cuadrar, y lo que decía en mi articulo: “Too many cooks spoil the brooth” que “toda esta mierda confitada y envuelta en el celofán de la casta parlamentarista tiene su pro, me refiero a que este dictamen del alto tribunal europeo viene acallar las voces de ERC y de JUNxcat al respecto  al indulto y puesta en libertad de los políticos presos como condición sine qua nob  para la investidura de Pedro Sánchez como presidente del Gobierno español. En definitiva Pedro no cede, ellos no exigen y de repente aparece la solución como un conejo de la chistera de un mago”.
Muy raro era que, en plena ronda de conversaciones para el apoyo secesionista a Sánchez, se pronunciara el alto tribunal europeo sobre el aforamiento de Puigdemont, Oriol Junqueras y otros perseguidos y condenados por la justicia española por rebelión y malversación de caudales públicos como Diputados del Parlamente Europeo de pleno derecho. Muy raro es que hace tan solo 6 meses se le negaba el acceso a Puigdemont al Parlamento de Bruselas y cuando se necesita el apoyo de lo chicos de Junqueras para que gobierne el Psoe, todo se vuelve legal y donde habían vetos hoy existen puertas abiertas y barra libre para los boys de la República de Catalonia.
Aquí vale todo por tal de llegar a la poltrona, da igual el color del cristal con el que mires, da lo mismo sea rosa y clavel, que azul y gaviota, que morado, verde o naranja, de lo que e trata es el poder por el poder, eso es lo primordial, y si hay que pactar con  Satanás, Belcevú, el rey de las tinieblas o el Angel exterminador se pacta.
Lo estúpido de todo esta macabra historia, no es que Oriol y Charli estén en el escaño europeo, no se trata de esto, lo idiota e imbécil es en el estado de embriaguez asquerosa y vomitiva en el que se queda la Justicia española, que ha hecho el mayor de los ridículos, que una Justicia puede hacer en un llamado “Estado de Derecho”
Los independentistas catalanes acaban de poner una “pica en Flandes” y a partir de hoy su voz tendrá eco en la Unión Europea, mientras esto sucede el ruido de sables continua en los cuarteles y cuidado con confundir los tiempos, no estamos ante el mismo escenario del problema vasco entre otras cosas porque en esa época no perdió hegemonía el tercer poder, el Poder Judicial, que ha fallado estrepitosamente en cuanto a su efectividad, ya no solo en los asuntos “cotidianos” que también, con este dictamen, la Abogacía del Estado ha dejado con el culo al aire al Tribunal Superior de Justicia español, al que viene a decirle que el llamado “juicio al procés” fue todo un show donde lo primordial fue obviado como lo es el derecho de los procesados a un juicio justo, porque aquí no hay termino medio, o bien Oriol Junqueras estaba aforado y no se le podía juzgar o bien Puigdemont se le debía haber retirado la euro orden de búsqueda y captura y entregarle la acreditación, desde el momento que ambos salieron electos, o bien haber cambiado la ley electoral en el sentido de no permitir a ningún delincuente, por muy presunto que lo sea, presentarse a unas elecciones aunque sea de alcalde de su pueblo.
Prefiero equivocarme, deseo equivocarme, me gustaría estar totalmente equivocado, pero este asunto acabará mal, muy mal.