Log in
Sin imágenes

God save the Queen

  • Published in Política

EL  BAR DE PEPE

El nuevo primer ministro inglés, Boris Johnson, ex alcalde de Londres y sosias de Donald Trump, lo ha dicho muy claro y rotundo: “el 31 de octubre con o sin acuerdo con la Unión Europea, el brexit será realidad, saldremos de la Unión, cueste lo que cueste”

Estas manifestaciones han llenado de miedo y estupor a los cerca de 35.000 habitantes de la roca de Gibraltar, que ven más que jodido el bussines made in Spain.

Desde el Tratado de Utrech, los ingleses, que son muy suyos ellos, y con la excusa de salvarnos de las garras napoleónicas, se quedaron con el Peñón de Gibraltar.

 Eso de dominar el Estrecho les molaba cantidad. Con el paso del tiempo y las nuevas tecnologías en armamento lo del control a vista de pájaro pasó a la historia.

No obstante siguen dando por saco con el puto peñón de los cojones, que aparte de miles de monos cagando, meando y jodiendo, no tiene más atractivo que el trafico de drogas, tabaco, whisky etc.
Los llanitos se han acostumbrado a toda esa mierda y es raro el o la que no vive, máxime en estos tiempos, del mal llamado trapicheo ya que las cantidades que se manejan son muy importantes.

A partir de la boda del gilipollas más gilipollas de los Beatles, Jhon Lenon con la puta japonesa más famosa del mundo, Yoko Ono, empezó a crecer en los corazones de los made in United Kingdon el amor, el fervor por la roca del carajo.

Para más inri el gilipollas, perfecto representante de la inteligencia británica, el Príncipe Carlos se fue de viaje de Luna de Miel con su querida y cuernuda Diana de Gales (q.e.p.d.) a la seudo colonia inglesa y ahí la acabamos de joder. Posteriormente se puso de moda aquello de "Yo tengo una empresa en Gibraltar que no me cuesta un euro y me blanquea todo el negro dejándomelo como el Ariel, blanco nuclear".

Pero no crean nada de lo que dicen los gibraltareños, (que hablan más español andalusí que los propios andaluces) de la Reina y su Dios la Salve.

La puta realidad es que a los de las Islas Británicas les suda mil pares de cojones de mono verde de Macao lo que les ocurra a los Ciudadanos made in England de la Commonwealth, y por consiguiente los monos de Gibraltar.

Otra cosa es, de cara a la galería, pongan encima de la mesa los miolos de la Santa REINA por la G. de Dios y nos envíen un portaaviones y escoltas, como para decirnos.. ¡¡ Stop !! que el Imperio existe.
Uno, yo, que de diplomático tengo bien poco, le enviaría a las puertas de Gibraltar el Tercio Juan de Austria de la Gloriosa Legión Española con la consigna de, a la primera ocasión, infiltrarse en el jodido recinto roquero y capar a un centenar de monos, y secuestrar a todas las monas.

Al fin y al cabo llanitos o monos ¿que más da?