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El sindicato de las putas y los putos

  • Published in Política

EL BAR DE PEPE

La ministra del trabajo, Excma. Sra. Magdalena Valerio, estaba que echaba la espuma por la boca, de hecho comentaba que ayer había sido uno de los peores días de su vida.

Magdalena estaba muy cabreada, más que cabreada estaba caliente como un macho cabrío,a punto de perder la cornamenta dándose cornadas contra la pared de su despacho.

Por lo visto el cabreo y el pataleo viene motivado por el hecho de la inscripción y posterior publicación en el BOE del Sindicato de Trabajadoras Sexuales, que según la susodicha ministra le “colaron un gol” cuando el ramo de la cosa del currelo y  registro y publico en el Boletín el sindicato de la organización llamada OTRAS (Organización de Trabajadores Sexuales) o sea y llamado de forma coloquial; el sindicato de las putas y los putos está en marcha.

"Me han colado un gol por la escuadra", "lo desconocía por completo", "no pueden imaginar ustedes los sentimientos que tengo en este momento", "el disgusto que me pillé cuando me enteré es uno de los más gordos que me he pillado a lo largo de mi vida profesional y política y llevo ya un cierto rodaje", ha declarado, con una cara de cabreo que asustaba al mismísimo diablo.

Ha recordado que ella “pertenece  a un gobierno feminista” y ha detallado que desde ayer miércoles, 29 de agosto, que fue cuando tuvo noticias del tema, ha solicitado a la Abogacía del Estado inicie todos los tramites para “declarar esa resolución nula de pleno derecho”, lo que quizás no sabe la ministra es que en el BOE explica que el visto bueno al citado sindicato se ha producido tras comprobarse que reúne todos los requisitos previsto en la Ley Orgánica de Libertad Sindical, y en el Real Decreto sobre depósitos de Estatutos de las organizaciones sindicales y empresariales.

La estupidez humana me sigue asombrando día tras día, precisamente por pertenecer a un “gobierno feminista” debería felicitar y felicitarse el hecho de legalizar formalmente el negocio más antiguo de este mundo.

El problema de la idiotez de las “defensoras a ultranza de la mujer” es pensar que todas las mujeres están siendo maltratadas por el macho cabrón, que “todas”las putas están siendo objeto de trata de mujeres, y que todas ejercen de rameras obligadas por las circunstancias, error monumental que nunca ha sido aceptado por ese colectivo, cada día menos creíble como lo es el “movimiento feminista”.

La propias trabajadoras sexuales han manifestado su deseo de regular su profesión, se han declarado profesionales del sexo, y son mucho más que eso, además son psicólogas/os, psiquiatras y culpables de la relajación del hombre o la mujer, que no obtiene el placer sexual que demanda a su pareja. La prostitución como trabajo discriminado por la sociedad, ha estado durante siglos en el ostracismo, en las cloacas de las ciudades, dominadas por chulos, macarras, de bajos fondos y expuestas al peligro inminente del ocultismo de las calles de los polígonos industriales, de los extrarradios de las grandes ciudades, con las hogueras como compañía y el termo con café con leche para aguantar las largas horas del frio de la noche invernal.

Son muchos los factores que hacen que una mujer o un hombre se decida por vender su cuerpo al mejor postor, uno de ellos es el económico, el ganar dinero rápido y sin   dar explicaciones a nadie.

En estos años de crisis, de pobreza generalizada, la proliferación de moubles, casas de putas, etc. ha sido una constante en la geografía españolas, estudiantes que han tenido que abandonar sus estudios universitarios al ver como no podía costear su carrera, han decidido ejercer, en cualquier piso alquilado por dos o tres compañeras,  de trabajadoras sexuales a cambio de buenos ingresos y beneficios de dinero negro y sin declarar. El cinismo de sucesivos gobiernos en España, ha sido incrementar el P.I.B. con el negocio putero, obviando al colectivo que produce ese beneficio añadido a la economía española.

Ya era hora que empezáramos a colocar las cosas en su sitio, ni todas las putas quieren serlo, ni todas las que lo son están obligadas a serlo. Es bueno para todos la legalización de la prostitución a todos sus niveles, acabar con el puteo callejero, un mayor control sanitario, y el pago de impuestos, seguridad social como trabajadores autónomos, etc. dará forma y prestigio a personas que han decidido sacar provecho a lo que tienen, a su físico.
¡¡ Serás puta!!