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Reflexiones al documento de Sánchez y aportaciones a las primarias y XXXIX Congreso Federal. (IX)

  • Published in Política

En los capítulos anteriores me he centrado en hacer aportaciones que considero necesarias y convenientes, para cambiar y mejorar la Sociedad haciéndola más justa, democrática y participativa. Soy consciente de la complejidad y dificultad que entraña llevar a cabo muchas de las aportaciones, debido a su gran calado político e ideológico y a esto se le suma que tanto el documento de Patxi López, como la ponencia marco para el XXXIX Congreso Federal (Susana Díaz no aporta ningún documento, sólo su figura apoyada por los jerarcas “socialistas”, poderes económicos y mediáticos), podrían ser asumidos por Ciudadanos y si ésta formación política no apoya el documento de Pedro Sánchez, es porque alude a España como un estado federal plurinacional o nación de naciones que rotundamente rechazan.

Termino exponiendo aportaciones orgánicas o de carácter interno. Regeneración o refundación del PSOE: Al ser medidas internas y que no tienen ningún otro condicionamiento más que el que le queramos dar nosotros mismos, se podrá comprobar quienes realmente están por la labor de salir de la situación que estamos padeciendo, haciendo cambios y mejorando las actuales estructuras para lograr un mejor funcionamiento del Partido. La crisis tan grave que viene padeciendo el PSOE no ha ocurrido de repente y forma espontanea, por el contrario, se ha originado y establecido gradualmente y en paralelo o conjuntamente con la actuación de determinados dirigentes que han condicionado su trayectoria, para ello se han valido y aprovechado de unas estructuras muy jerarquizadas que ellos mismos han impuesto, para poder actuar a su libre albedrio y en muchas ocasiones atendiendo más a sus intereses personales y no los del Partido y en consecuencia los de la propia Sociedad. De entre los contendientes a la secretaría general, dos: Patxi López y Susana Díaz defienden una democracia representativa, esto es, sustentada en los órganos internos: congreso federal, de nacionalidad o región, provinciales e insulares y comités a sus mismos niveles. Por supuesto sin obviar a las asambleas locales. Pedro Sánchez reclama un PSOE participativo y que sean los propios militantes quienes tengan la última palabra para adoptar las decisiones correspondientes.

A diferencia de los partidos de derecha que tienen un mayor rango y poder, siendo el caso más significativo el del PP, la presidencia en el PSOE era un cargo simbólico y honorifico para ser desempeñado por una compañera o compañero que con gran carisma nos pudieran mantener unidos. Por eso se eligió en el XXVII Congreso Federal en diciembre  de 1976 a Ramón Rubial, que había sufrido presidio durante 19 años. Ocupo el cargo hasta su fallecimiento ocurrido el 24 de mayo de 1999. Ese mismo ejemplo se transmitió con compañeras y compañeros socialistas republicanos, que también fueron represaliados con muchos años en las cárceles. Sin embargo ese cargo de un tiempo a esta parte, lo hemos venido degradando a niveles insospechados y han sido o están siendo ocupados en muchas ocasiones por auténticos indeseables, que en muchas ocasiones en vez de unirnos nos dividen y enfrentan más. Como se demostró con la última presidenta federal Micaela Navarro impuesta por Susana Díaz y según se pudo comprobar en el polémico y bochornoso comité federal del pasado 01 de octubre, más que como bombera, actuó de pirómana a favor de un bando (el de su jefa Susana Día) y en contra del otro (Pedro Sánchez). Lo mismo hizo Soraya Rodríguez una mujer joven, que igualmente sin tener los méritos y las condiciones que se requerían para acceder al cargo, es la presidenta del Partido Socialista en Valladolid y como componente del comité federal, no intervino en la referida reunión del 01 de octubre para tratar de apaciguar los ánimos e imponer sosiego y cordura. Hizo todo lo contrario, participando también como Micaela Navarro a favor del bando de Susana Díaz y en contra de Pedro Sánchez. En vista de que ya no contamos con aquellas compañeras y compañeros que nos podían mantener cohesionados y unidos, ese cargo no procede elegirse. Para que las ejecutivas sean agiles, eficaces y operativas, su composición no podrá superar 15 miembros (Susana Díaz en contra del criterio de Pedro Sánchez, en la última federal impuso nada menos que 38 componentes, aprovechando a la mayoría para llevar a efecto el “golpe de estado” y la caída de Pedro Sánchez como secretario general).