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Las reglas del pesebre

  • Published in Medios
Nunca se nos ocurrió pensar que en medio de sus estertores finales el Paulinato culminase este ataque contra la línea de flotación del Centro de la Cultura Popular Canaria. Imaginábamos, eso sí, la lenta agonía de una asfixia económica por más disimulados procedimientos como no abonarles subvenciones concedidas y no pagarles facturas por servicios prestados. Pero, sobre todo, parecía impensable en un Estado que se llama democrático la felonía administrativa de la sanción y que el cierre se haría desde un gobierno ya moribundo en el que comparten cama, mesa y mantel con el P$OE.

Y es que el Régimen formado por P$OE, PP y ATI-CC, que la misma “cosa” es como dice el refrán popular, y que basa su hegemonía en la alternancia de ATI-CC con sus dos parejas de hecho para darle a “esta cosa” el aspecto de una democracia en lugar del siniestro aquelarre que en realidad es, perdona en la medida en que los necesita a los periodistas y medios mercenarios, pero dirige a todos sus sicarios contra los que no vienen a comer a su pesebre.

El paradigma bien podría ser el ínclito “periodista” Andrés Chaves, resucitado recientemente junto a una corte de plañideras habituales para el “nuevo” Diario de Avisos de Miguel Zerolo y Lucas Fernández. El “maestro de periodistas” Andrés Cháves ha cometido muchos “errores”, como llamar inmoral a su eterno “amigo” del alma Miguel Zerolo por un quítame allá ese pienso, o presionar al extinto Adán Martín hasta el punto de que el ex presidente le llamó ”extorsionador” de forma pública. No pasa nada, a un periodista veleta se le perdona cualquier infamia si cuando se le necesita de verdad acude a la puerta del pesebre para comer mansito su ración de pienso, dispuesto a morder por encargo a quien le dicte la voz de su amo porque, en esta tierra, un periodista siempre vale más por lo que calla que por lo que cuenta.

Por eso el Centro de la Cultura Popular Canaria no puede ser indultado por el capo di capi mientras la banda del P$OE mira hacia otro lado y disimulan como buenamente puede. La ofensa del CCPC fue imperdonable al ignorar el par de “toques” que le dieron en el pasado, justo cuando le mostraron  el plácido camino hacia las puertas del pesebre, esa mítica Caja de Pandora de la que exudan las perritas públicas que nos quitan primero a los contribuyentes, pero el CCPC no tuvo la grandeza de espíritu de Andrés Cháves y se negó a cambiar de opinión y de línea editorial, naturalmente,  previo pago de su importe. Por eso no nos debe extrañar que no acudiera ningún medio de comunicación, digamos “oficial”, a las dos ruedas de prensa convocadas para informar sobre la campaña de apoyo para evitar la crónica del cierre anunciado. En estas islas afortunadas el medio que desafía el toque de silencio no sale en la foto y se le recorta la ración del pienso institucional. 

Poco importa que el CCPC haya hecho más por la Cultura Popular Canaria en su larga y demostrada trayectoria que toda una corte de mentecatos aferrados a una poltrona, incapaces de imaginar la ingente labor del CCPC. La cultura popular oficial de Canarias está diseñada para que gire en torno a la prodigiosa voz de Chago Melián, el buen hacer de Pepe Benavente, la ansiada resurrección de Soul Sanet, el arrastre de ganado, los partidos de fútbol y las K-Narias de Añaza. Todo lo demás sólo sirve para crear bolivarianos trasnochados que no saben votar.

Ahora se trata de exterminar al CCPC. Las reglas del pesebre son esas.

 

 

PD. Buscando algo sobre la vida y milagros de Andrés Cháves me encontré un vídeo algo trasnochado (2009) pero que lo aclara casi todo.